Edición 365

Un nuevo noticiero en la franja prime de la tv nacional

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La noticia de último minuto que tiene temblando a los responsables del rating de los informativos de la noche en Colombia es la llegada al canal estatal Señal Colombia de Kikirikí el Notizín, el noticiero o magazín –como usted lo prefiera– que empieza a emitirse en el horario de las 7:00 de la noche los martes y jueves y en repetición los sábados y domingos a las 11:00 de la mañana.

Los presentadores de este nuevo espacio, dirigido a niños entre los 7 y los 70 años, no tienen nada que envidiarle a los canales privados, bueno, exceptuando los salarios, los recursos técnicos, la “descrestante” escenografía y la posibilidad de tomarse todo el café que deseen.

Pero bueno, nada de eso es importante ante la excelente alternativa televisiva que representa para la familia este espacio que, a diferencia de sus competidores, no pide la compañía de adultos que expliquen a los niños su contenido, sino que exige la compañía de niños que expliquen a los adultos que todo lo que allí se emite es completamente veraz, tanto así que nunca nadie pide rectificación. 

El espacio noticioso está dirigido a los niños en general y a los padres, pero sólo a aquellos que consideren que sus hijos requieren de programas inteligentes, recursivos y donde la violencia no sea su elemento más atractivo ¿Difícil cierto?   Sin embargo, el grupo de jóvenes que conforman latribu, apoyados por  RTVC y el Ministerio de Educación, lograron darle forma a un proyecto que se necesitaba hace tiempo en la televisión y mejor aún “Made in Colombia”.

Kikirikí el Notizin es una mezcla ideal entre noticiero y magazín, donde los niños encuentran el desarrollo de temas que realmente les interesan y contado de manera adecuada y sin misterios.  Se tratan temas como: la importancia del buen uso de la energía, el hecho de ser un hijo adoptivo, cómo hay que trabajar para obtener dinero pero también en qué consiste el derecho a protestar, el significado de la belleza, la llegada de la pubertad,  las adicciones, la publicidad y los medios, en fin, muchos temas necesarios puestos en escena de una manera interesante y sobretodo entretenida.  

Esto sumado a los videos musicales que siempre llevan un mensaje claro, las recetas de cocina y las anécdotas cotidianas de sus protagonistas, resultan bastante atractivos para los niños pero también para los adultos que no deben lidiar con un lenguaje rebuscado.

Detalles del programa

En lo visual, Kikirikí está realizado en técnica Muppets, bastante colorido y con mucho movimiento. Su escenario principal es un set de noticias, pero son muchas las notas que se realizan en ‘exteriores’ y ‘desde el lugar de la noticia’.

La presentación corre por cuenta de Yazmín, una periodista un poco pesada que cree sabérselas todas y por Casimiro, un muchacho, ya entrado en años, y poco inteligente. Las reporteras son las chicas Cómo y Por qué, que de manera muy recursiva obtienen de sus entrevistados todo lo que desean con estos dos interrogantes. El otro periodista es Pepino Pérez, a quien todo parece importarle un pepino.

A cargo del grupo está Don Albertote, el productor del espacio que es bastante tacaño hasta el punto de que ha prohibido el café y que en busca de economía ha reducido el equipo técnico a tres títeres, Los Kikis que se encargan de la música, la escenografía y hasta los mandados.

Detrás de esta propuesta está latribu, una productora de televisión recién creada, que cree que se puede hacer televisión de contenido que a la vez entretenga. Ellos esperan que con este proyecto algunos canales se interesen en seguir produciendo programas similares. 

(RECUADRO)

Habla el Gallo Mayor, Carlos Millán

-¿De dónde nació esta propuesta?

De renegar mucho de la televisión.   Todo se gestó a través de internet entre España y Colombia. Por eso y como homenaje a esa época hay una sección patrocinada por el servicio de telefonía por Internet “Skúpelo”  que es la adaptación de Skype.

-¿Hasta dónde pueden esperar los padres que lleguen con la temática?

La temática está ahí a la vista de todos, pues se nutre de lo que viven las personas diariamente, niños y adultos.  No hay nada que no nos encontremos en la vida diaria.

La idea es que se muestren diferentes puntos de vista, que los niños hagan su propia lectura sin que se les venda una verdad absoluta.

-¿Cuál cree que es el más fuerte argumento de Kikirikí?

El humor, el hablar de manera natural, creyendo que los programas para niños debe ser interesantes también para un adulto.

-En los primeros capítulos que hemos podido ver,  hay cierta crítica oculta ¿mensajes subliminales para los adultos?

En todos los capítulos hay crítica y muchos “gags” que sólo entiende un adulto.  Eso no es nuevo. Muchas series, por ejemplo Los Simpson, hacen lo mismo.  Nuestro objetivo es hacer que padres e hijos puedan disfrutar de un programa verdaderamente familiar.

-Háblenos de la elaboración de los muppets y los títeres…

Se usa una técnica mixta: una parte aprendida en un taller con la gente de Plaza Sésamo y otra que surge de la experiencia en Colombia de ocho años trabajando con títeres, t el intercambio de información con expertos de otros países.

-Al fin… ¿noticiero o magazín?

Eso se lo dejo al kikirinómetro, que a veces se usa para dirimir esta discusión.