Edición 363

“El amor es una forma de locura”

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“El amor es una forma de locura”El amor, el amor... oh, el amor, tal vez lo diría un romántico cantor en un momento de fervor. Porque el amor es un mar, a veces dormido, otras convulsivo y retador. Se deja dominar por los vientos y acariciar por la luna y las estrellas. Es un monstruo que esconde sus fauces entre las olas y su cola, en las riberas, apenas se desliza resbalosa.

Los humanos nacemos con el virus o bacteria del amor. Y en cada uno presenta síntomas tempranos o despierta, como en Fonchito en El elogio de la madrastra de Vargas Llosa, con ímpetu y furioso.

El amor entre humanos es, a veces, lengua viperina que se muestra entre contorsiones voluptuosas o aparece de improviso a la vuelta de la esquina en un encuentro intempestivo. La caída de un papel, una mirada traviesa, un roce pasajero, un apretón de manos en la fiesta o el sepelio. Ahí está metido, como Orfeo que baja hasta al infierno en busca de la amada.

“El amor es una forma de locura”Aunque el amor se nos ha pintado como un sentimiento noble, inocente, deseable, suave, cristalino y transparente es casi todo lo contrario. Es devastador, despierta odios e infidelidades, arrasa cuanto encuentra, impide el sueño, engaña y quema las vísceras peor que un hierro candente.

El pintor podrá escoger en su paleta colores y líneas y formas que semejen deidades, que sugieran quietud, ensoñación, hermosura y lluvia fina para describir la idea de seres que se aman. Más no podrá decir lo que ha pasado o lo que pasará después que transcurran días o años.

“El amor es una forma de locura”El amor, nace como en una mana mansa, como riachuelo dócil y gacela recién parida. Puede crecer como toro miura o dragón de cien cabezas o como el Volcán Vesubio y cubrir campos y ciudades. El amor no tiene límites y el que lo porta no es dueño de ese corcel de belfos en ascua, indómito y que quiere salir en estampida, volar, sudar y hender el suelo con los cascos y romper el freno con los dientes.

Hoy entra a cartelera esta nueva versión de Anna Karerina, dirigida por Joe Wrigth. Con la actuación de Keira Knightley (Anna Karenina), Jude Law (Alexei Karenin), Aaron Johnson (Wronsky), Kelly Macdonald (Dolly), Matthew Macfadyen (Oblonsky) y Olivia Williams (Condesa Vronskaya). Distribuye Universal Pictures.

El título de este perfil es una frase que he recogido de boca de la protagonista Knightley. En ella hay un acercamiento a lo que veremos en la cinta. Así lo siente ella. Cada actriz principal, al desempeñar su papel, ha debido beber en el libreto no solo palabras sino la esencia de la personalidad que transmite a quienes irán a verla a representar a aquella Anna de la novela de Tolstói.*

“El amor es una forma de locura”El amor, los amores de hermanas, princesas, amas de casa, o secretarias de oficina siempre serán tormentosos, porque la sangre hierve, es río y lava ardiente, herida que lacera y serpiente seductora con la manzana entre la tarasca amenazante. Es lo que uno espera con películas como esta y actrices que hablan del amor de esta forma.

Imágenes tomadas de UIP.