Edición 368

Metegol: cuando el fútbol celebra la vida

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Metegol: cuando el fútbol celebra la vidaEl "capi" les dice a sus compañeros, iniciando una arenga, que el fútbol es pasión y es lo que mueve y dio vida a los muñecos del futbolín, o el "metegol", como le dicen en Argentina al juego de varillas, jugadores de metal, arcos de madera y peloticas de duro caucho que pueden romper una cabeza.

Y lo dice cuando ellos, pequeños de estatura, pero llenos de vida, ayudan al equipo aficionado de Amadeo (el protagonista) que se enfrenta contra la banda de Grosso, profesionales y quienes se disputan el honor –y el negocio- de ganar este encuentro que se hace años después que los dos protagonistas se enfrentan siendo niños en la mesa del futbolín.

El análisis de cine vendrá luego. Aquí hay que hablar de fútbol, que es lo que nos mueve.

Metegol: cuando el fútbol celebra la vidaPrimero, contarles que para el guión, Campanella contactó a Eduardo Sacheri, argentino que dicen sus colegas escritores, es quien heredó la narración extraordinaria del fóbal y de la vida, que hicieron Roberto Fontanarrosa, y Oswaldo Soriano, también argentinos.

Por eso, hay varios tiros que van al ángulo, es decir frases que marcan la diferencia entre el amor por la pelota y la ambición por los dólares:

-"Yo no doy diez pasos sin patrocinador", dice Grosso cuando toma un helicóptero para ir al jardín de su casa megalómana, junto con Laura.

-"Los ídolos se caen, las estrellas se apagan, los cracks envejecen. Los mánager seremos para siempre", dice el manejador de Grosso, al dejarlo solo y cambiar sus preferencias para saludar a Amadeo, al término del partido por el honor del pueblo.

Metegol: cuando el fútbol celebra la vidaFrases que demuestran cómo el fútbol cada vez se va volviendo industria cultural y del marketing con millones de dólares de por medio y mucho poder político y del entretenimiento de la masa. No de deporte, de espíritu, de sana competencia. Con seguridad, esta tendencia si no se revierte, hará que cada vez el espectador se aleje más de las canchas, ahora tomadas por barras bravas, que también vieron en este deporte, una forma de negocio, ilícito, pero negocio. Ni hablar de las apuestas.

Metegol: cuando el fútbol celebra la vidaEs una cinta que demuestra y deja claras las fronteras entre los amantes del balón y los del dinero, los protagonistas, como Amadeo (no puedo dejar de pensar que su nombre sea homenaje a Carrizo, el gran arquero de River Plate), y su némesis, como Grosso, que dicho sea de paso, y así nos lo contó Campanella, en la rueda de prensa que se llevo a cabo en Bogotá, si la celebración del primer gol que le hizo al equipo de Amadeo, tiene alguna semejanza con el grito desorbitado de Maradona, en Estados Unidos 94, cuando le marcó a Grecia. O su megalomanía, o su ego, gigante. Sin olvidar que Campanella es argentino, a Maradona lo adoran, y hasta iglesia tiene.

Metegol: cuando el fútbol celebra la vidaMetegol es una cinta de amor, de acción, de enseñanza y reflexión. Todo un golazo que Campanella logra y que con seguridad se anotará otro Óscar. (Ya había ganado por El Secreto de sus ojos, como mejor cinta extranjera).

Metegol se estrena en las salas del país este 8 de noviembre. Es una buena oportunidad para ver una película animada de gran factura, sin importar si le gusta el fútbol o no. Ese es precisamente el gol desde mitad de cancha, como los que se hacen de fantasía en el futbolín: entiendas o no, te apasione o no, Metegol te hará gritar, reír y llorar.