Edición 375

Le Passé (El Pasado)

PDFImprimirCorreo electrónico

Le Passé (El Pasado)Asghar Farhadi, coguionista y director de este film tiene en su haber el mérito de ser el director del primer film iraní en ganar un Oscar; se trata de Nader y Simin una separación. Una verdadera joya.

Ahora nos brinda una nueva oportunidad de apreciar su maestría con Le Passé, con un elenco excepcional, y un guion complejo en esencia pero volcado con sencillez atrapante.

El casting ha sido inmejorable:

  • Berenice Bejo, la actriz franco argentina a la cual disfrutamos en El Artista.
  • Tahar Rahim, a quién pudimos apreciar en el film de Jean Jacques Annaud Oro Negro, junto a Antonio Banderas, en la no estrenada en Argentina pero soberbia Un Profeta, la inédita en nuestro país Les Hommes Libres, acerca de la resistencia argelina en la invasión nazi.
  • Alì Mosaffa, desconocido en nuestro medio, pero no por ello menos talentoso.

Le Passé (El Pasado)El cine de Farhadi nos habla de seres humanos cargados de matices, no hay buenos y malos, hay momentos, situaciones actitudes y gestos que obligan al espectador a meditar y a comprender sin emitir juicios extremos; nos presenta una historia profunda que extrapolada de los suburbios de Paris podría suceder en cualquier otro lado y eso le agrega el privilegio al espectador de poder buscar dentro suyo y quizás encontrar empatía con los personajes.

Ahmed viaja a París a encontrarse con Marie, su ex esposa francesa, la idea es firmar el divorcio y ayudarla a comprender que le sucede a Lucy hija adolescente de su primer matrimonio cuyo padre reside en Bruselas.

Marie le ofrece permanecer en su casa y allí Ahmed se encontrará con Fouad el hijo de Samir, el futuro marido de Marie y con Lea, la otra hija de esta.

Allí Ahmed tratará de mediar para buscar un acuerdo que mejore la relación entre la madre, la hija y el futuro marido de esta.

Le Passé (El Pasado)El conflicto se generará cuando salga a la luz un secreto que podría alterar para siempre la vida de todos.

Tal es la trama, tal es el conflicto que involucrará al espectador y lo hará participe de esta historia.

Reitero, no hay malos ni buenos en este relato, solo una búsqueda de afecto, de curar heridas que solo exorcizándolas podrían cerrar y el perdón que si bien no puede ocultar lo sucedido puede ser un consuelo ante tanto dolor y silencio.

Después de ver un film de estas características, uno siente que ha recibido una dosis de arte, que se ha nutrido de buen cine y que quiere más obras de esta característica, que hacen bien al espíritu cinéfilo que nos llena y nos representa.