Edición 353

Tecnología y medios de comunicación - Una cuestión de dinero

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 Una cuestión de dinero

Tecnología y medios de comunicaciónEn un artículo publicado aparecido en el diario The Economist se afirma que “para la mayoría de las empresas de diarios del mundo desarrollado, 2005 fue lamentable. Todavía obtienen casi todas sus ganancias de sus versiones impresas, que están en decadencia. Conforme la gente recurre a Internet en busca de noticias y los jóvenes se alejan de los diarios, las publicaciones pagas caen año tras año. Los diarios también están perdiendo su share (participación) en los gastos de publicidad. Los avisos clasificados están pasando rápidamente a Internet”.

En la nota se afirma que en ese año “en casi todos los diarios, Internet producía menos de la décima parte de los ingresos por ventas y las ganancias”. En ese momento, Jim Chisholm de iMedia, consultora asociada con IFRA, asociación gremial del sector diarios, decía  que “los diarios están a mitad de camino en la obtención de un público en Internet y han recorrido una décima parte de ese camino en cuanto a la construcción de un negocio online”.

Hoy los diarios impresos tratan de romper con el modelo del precio de tapa y reemplazarlo por la suscripción, Chile lo ha logrado y la venta de ejemplares se centra en la suscripción, pero en el caso de Argentina, las prácticas sociales y culturales respecto a los medios impresos, todavía hacen que la gente decida comprarlos en los denominados kioscos de diarios, un ritual innegable de los domingos, día de mayor venta, por el cual las personas se trasladan hasta el puesto, lo adquieren en la calle a través de un vendedor o pautan con el encargado del lugar la entrega domiciliaria del ejemplar, pago de por medio.

En cambio, por ahora, la información en Internet es mayoritariamente de acceso gratuito, a excepción de aquella especializada. Tal es el caso de la información personal en portales de citas, negocios e inversiones, entretenimiento y directorios, entre otras cosas. Esta gratuitidad tiene que ver con la lógica propia de Internet, donde lo privado se vuelve público y la información se rige justamente por su disponibilidad on line: “La lógica digital es la fragmentación de la audiencia, aunque está en búsqueda de un modelo de negocios. En lo analógico hay muestras representativas (rating), mientras que en lo digital esto ya no sirve porque ya se sabe quien está conectado”, dice Darío D’ Atri, especialista en medios. Además, la nota publicada en The Economist sostiene que “el gran problema es que los lectores on line aportan ingresos que están muy por debajo de los que producen los lectores de las ediciones de papel. Todos los diarios, salvo un puñado, ofrecen gratuitamente su contenido online, de modo que inmediatamente renuncian al precio de tapa del ejemplar impreso”.

Tecnología y medios de comunicaciónEn un mundo globalizado y poblado por los multimedios, los diarios siguen subsistiendo y sostienen a su marca como expresión de la legitimación de la empresa de medios que los sostiene: “El periódico constituye una mercancía compleja que apuesta a la diversidad, pero siempre pensando en la identidad del diario”, explica el especialista en medios Guillermo Mastrini.

Mientras tanto, estas mismas empresas instauran en los sitios de noticias digitales un modelo de negocios que “está centrado en la modificación de la interfaz y en la agregación de noticias y que anula la idea de marca, ya que las noticias de cualquier diario pueden ser fácilmente encontradas en Google”, dice D’ Atri. Los sitios digitales tienden a mostrar sus recursos y los procesos de producción, pero no pueden conseguir un producto de calidad: “Todavía tienen la deuda de calidad en la información, mientras que en el papel se requiere de una capacidad de incorporar otras dinámicas con una mayor capacidad de reacción”, dice el directivo de Clarín.