Tecnología y medios de comunicación

Por: Grisel El Jaber, Corresponsal Buque de Papel, Buenos Aires Lunes 12 de Octubre de 2009 11:59

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Tecnología y medios de comunicaciónLuciana Villanueva vive en Buenos Aires. Son las 8:46 de la mañana del 11 de septiembre de 2001. Mientras desayuna, enciende la televisión y no puede creer la imagen que esta viendo: en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, un avión de American Airlines impacta de lleno en la torre norte del World Trade Center.

Mientras tanto, en Aguascalientes, México, María Santos Anaya navega en Internet en sus sitios preferidos de noticias, cuando un titular la lleva directo a una foto que muestra a personas tirándose desde las ventanas llenas de humo de una de las Torres Gemelas. Luciana y María tenían familiares que estuvieron en ese edificio. Murieron durante el atentado del 9/11. Unas horas después, la red de redes colapsaba por los miles de usuarios que intentaban saber de sus familiares y amigos.

La crisis, lo urgente y lo extraordinario aparecieron en el escenario periodístico irrumpiendo una vez más, pero en la última década de una manera diferente: un atentado como el del 9/11 o como la crisis argentina de 2001 permiten a los medios de comunicación mostrar con la imagen aquello que hasta el siglo pasado quería contarle al lector con la palabra escrita.

Las nuevas tecnologías impactaron en los medios y hacen que la información circule de una manera impensada en nuestros tiempos. “Al contrario de la creencia generalizada, el hundimiento de las torres del World Trade Center de Nueva York, el 11 de septiembre de 2001, no demostró el poder del nuevo medio. Ese día, mientras la prensa audiovisual bate records de audiencia, muchos de los diarios digitales viven un fracaso que aún recuerdan los editores. Los que no se averían, ‘se cuelgan’ en la jerga del medio, debido a un número demasiado elevado de visitas, ofrecen una página, dos o tres como mucho, con un artículo y algunas fotos, para simplificar las operaciones de un sistema desbordado por la audiencia. Internet todavía no está a la altura de un acontecimiento planetario. Tras el 11 de septiembre —se dijo—: ‘nunca más’, una frase que se repitió desde entonces, no buscando expresar la necesidad de acabar con el terrorismo, sino en alusión a las técnicas imprescindibles para enfrentarse a un aumento considerable del tráfico en Internet”, explican los especialistas Jean Francois Fogel y Bruno Patino.

Navegando con los tiempos

Tecnología y medios de comunicaciónLos primeros medios en sentir el impacto de las nuevas tecnologías fueron los impresos, al principio los diarios no sabían cómo posicionarse frente a los nuevos soportes como la televisión primero, e Internet después. Sin embargo, pudieron acomodarse con el tiempo en el nuevo ecosistema de medios y encontraron un lugar vinculado a la reflexión y el análisis de la noticia. La radio también encontró posicionarse, no sólo como aquella que informa a muchos otros medios y usuarios, sino que Internet le provee las herramientas necesarias para saltar las barreras del espacio radioeléctrico y llegar on line a millones de usuarios. La imagen supo administrarse de manera diferente, miles de videos caseros pululan en Internet y son material base de uso frecuente de los medios.

Hoy los medios, favorecidos por las herramientas tecnológicas, son protagonistas de nuevos procesos: un día de nevada inédita en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, se combina con un usuario del sitio web local de noticias TN y La Gente, adonde envía una imagen en la que se encuentra paseando con su novia bajo la nieve.

El canal de noticias argentino TN –Todo Noticias- hace eco de esa foto y la muestra a miles de televidentes en las pantallas de los televisores hogareños.

Tecnología y medios de comunicaciónEl diario local Clarín –el de mayor circulación nacional y del mismo grupo multimedia que los medios que nombramos hasta aquí- la publica en la primera plana, acompañando al título principal del diario. Una salvedad, el diario cita la fuente, porque el crédito de esa foto le asegura al medio garantizar el supuesto del periodismo participativo.

La aparición de las nuevas tecnologías aplicadas al universo de la información y la comunicación nos presentan un escenario diferente para los medios de comunicación impresos en todo el mundo, donde éstos tienen que reformular algunos aspectos de su identidad y reconvertir tanto los procesos de producción de la información como sus diseños: “En lo que respecta a periódicos y revistas es una etapa en donde se cuestiona el futuro, hay crisis y esto es bueno, porque éstas siempre generan movimientos para salir de una situación, que no es la mejor”, cuenta Ariel Garófalo, un consultor en diseño de diarios y revistas.

La explosión estrepitosa de la burbuja del boom tecnológico de finales de los años 90, que auspiciaba a las puntocom como la oportunidad de hacer grandes negocios, se mostró a la par de la caída de publicidad de los medios off line como los diarios: “Algunos editores se planteaban en ese momento la salida a bolsa de las filiales digitales que contaban ya con un elevado número de usuarios. La crisis bursátil se trasmitió a la publicidad, que veía truncadas las expectativas de crecimiento sin límite auguradas por la nueva economía y las empresas puntocom. En este contexto, con una recesión económica en ciernes y una crisis publicitaria que afecta por igual a medios off y on line, las cabeceras de los periódicos tradicionales comenzaron a ver a sus propias ediciones digitales como competencia que en muchos casos ‘canibalizan’ posibles fuentes de ingresos.


 Una cuestión de dinero

Tecnología y medios de comunicaciónEn un artículo publicado aparecido en el diario The Economist se afirma que “para la mayoría de las empresas de diarios del mundo desarrollado, 2005 fue lamentable. Todavía obtienen casi todas sus ganancias de sus versiones impresas, que están en decadencia. Conforme la gente recurre a Internet en busca de noticias y los jóvenes se alejan de los diarios, las publicaciones pagas caen año tras año. Los diarios también están perdiendo su share (participación) en los gastos de publicidad. Los avisos clasificados están pasando rápidamente a Internet”.

En la nota se afirma que en ese año “en casi todos los diarios, Internet producía menos de la décima parte de los ingresos por ventas y las ganancias”. En ese momento, Jim Chisholm de iMedia, consultora asociada con IFRA, asociación gremial del sector diarios, decía  que “los diarios están a mitad de camino en la obtención de un público en Internet y han recorrido una décima parte de ese camino en cuanto a la construcción de un negocio online”.

Hoy los diarios impresos tratan de romper con el modelo del precio de tapa y reemplazarlo por la suscripción, Chile lo ha logrado y la venta de ejemplares se centra en la suscripción, pero en el caso de Argentina, las prácticas sociales y culturales respecto a los medios impresos, todavía hacen que la gente decida comprarlos en los denominados kioscos de diarios, un ritual innegable de los domingos, día de mayor venta, por el cual las personas se trasladan hasta el puesto, lo adquieren en la calle a través de un vendedor o pautan con el encargado del lugar la entrega domiciliaria del ejemplar, pago de por medio.

En cambio, por ahora, la información en Internet es mayoritariamente de acceso gratuito, a excepción de aquella especializada. Tal es el caso de la información personal en portales de citas, negocios e inversiones, entretenimiento y directorios, entre otras cosas. Esta gratuitidad tiene que ver con la lógica propia de Internet, donde lo privado se vuelve público y la información se rige justamente por su disponibilidad on line: “La lógica digital es la fragmentación de la audiencia, aunque está en búsqueda de un modelo de negocios. En lo analógico hay muestras representativas (rating), mientras que en lo digital esto ya no sirve porque ya se sabe quien está conectado”, dice Darío D’ Atri, especialista en medios. Además, la nota publicada en The Economist sostiene que “el gran problema es que los lectores on line aportan ingresos que están muy por debajo de los que producen los lectores de las ediciones de papel. Todos los diarios, salvo un puñado, ofrecen gratuitamente su contenido online, de modo que inmediatamente renuncian al precio de tapa del ejemplar impreso”.

Tecnología y medios de comunicaciónEn un mundo globalizado y poblado por los multimedios, los diarios siguen subsistiendo y sostienen a su marca como expresión de la legitimación de la empresa de medios que los sostiene: “El periódico constituye una mercancía compleja que apuesta a la diversidad, pero siempre pensando en la identidad del diario”, explica el especialista en medios Guillermo Mastrini.

Mientras tanto, estas mismas empresas instauran en los sitios de noticias digitales un modelo de negocios que “está centrado en la modificación de la interfaz y en la agregación de noticias y que anula la idea de marca, ya que las noticias de cualquier diario pueden ser fácilmente encontradas en Google”, dice D’ Atri. Los sitios digitales tienden a mostrar sus recursos y los procesos de producción, pero no pueden conseguir un producto de calidad: “Todavía tienen la deuda de calidad en la información, mientras que en el papel se requiere de una capacidad de incorporar otras dinámicas con una mayor capacidad de reacción”, dice el directivo de Clarín.