Edición 363

Nuevo diario para el Cauca

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Nuevo diario para el CaucaEl emprendedor médico y periodista Fabio Arévalo Rosero, me acaba de cursar invitación para colaborar en el Diario del Cauca, una empresa editorial que abre sus puertas a la vida ciudadana. Como que llevo sangre de cronista y soy padre de una comunicadora, estoy complacido de esta noticia para uno de los departamentos más sufridos de esta Patria.

Al Diario del Cauca y sus directivas y periodistas se les imponen unas tareas que son verdaderos retos. El mapa del Cauca no ha cambiado mucho desde comienzos del siglo pasado. Ha sido una región olvidada, un departamento de poca monta para los intereses de las clases políticas del interior de país. Solo han puesto los ojos en sus riquezas para despojarla.

No importarán los abolengos de marcas, apellidos, tradiciones. Lo que vale es la gente, su presente y su futuro. Su historia de nada ha servido para que la Nación le reconozca con inversión y obras, como acueductos y vías de acceso secundarias y terciarias. Todas las miradas se han concentrado en la Capital y sus fiestas, su Universidad y sus sitios turísticos. La vía primaria, la panamericana, que conduce de Cali hasta Popayán apenas si tiene dos carriles y la que viene de Pasto. Las demás son un monumento al olvido y la corrupción.

Municipios como Piendamó, Silvia, Morales, Toribío, Timbiquí, Iscuandé, Jambaló, Paez, Totoró, Inzá, El Tambo, Coconuco, Almaguer, Guapi, apenas si tienen carreteras por las que el pasajero demora días enteros. Cada uno de los 39 municipios merece tenerse en cuenta. Algunos de ellos como Caldono, Mondomo, Caloto, Cajibío, Rosas, Corinto, Miranda solo se conocen por el castigo que les inflige la guerrilla casi mes a mes. Otros, como Buenos Aires y Suárez y en los resguardos de Munchique y Canoas y en el Macizo Colombiano*, nacimiento del río Magdalena, por el destrozo que hacen las multinacionales en sus hoyas para sacar el oro. Les dejan, a cambio, la sequía de sus ríos y la contaminación de mercurio y arsénico.

Qué falta hacer promocionar y defender la agricultura de sus tierras, el trabajo y necesidad de sus gentes, el turismo por entre su paisaje verde, sus reservas naturales, sus montañas y ríos de aguas claras. La cultura de estos municipios está apenas conociéndose. Qué lejos de la civilización actual está Guapi, cuna de poetas, en la costa pacífica con su bahía. Sus encantos gastronómicos están aún enterrados en el olvido. El acceso a este paraíso es una tortura por mar y hay que hacerlo por avión.

Qué tarea la del Diario del Cauca. Qué mucho hay para hacer. Deberá haber en cada municipio un corresponsal que haga valer su terruño, que divulgue sus tesoros, que grite por quienes han permanecido callados por centurias, que reclamen sus derechos y vigilen los dineros que lleguen del Departamento y la Nación. Hacía falta un Diario que sirviera de desfogue a esta región sumida casi en el desprecio y la desigualdad a que la ha llevado la voracidad y desidia de los dirigentes y el gobierno nacional.

En ElEspectador.com, Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca

*Los pensamientos, opiniones y expresiones de los columnistas son libres y no influyen, condicionan o significa el criterio editorial de Buque de Papel.