Edición 369

La mujer, aroma e impulso vital

PDFImprimirCorreo electrónico

La mujer, aroma e impulso vitalLa mujer debió aparecer primero en el mundo y luego Adán. En Occidente tenemos la tradición paulina de que el hombre es la cabeza de la familia y jefe de hogar y que la mujer debe obedecerle como una sierva. A ella, casi en exclusividad, se le asignan las labores manuales de casa y el cuidado a los hijos.

Cuando más, se le permite hacer el mercado y escoger los manteles y las flores. Y lo que se cree en la vida familiar se practica por igual en la vida comercial, laboral, administrativa y política.

Comercialmente el día 8 de marzo se ha convertido en pedestal para poner a quien nos dio la vida con el fin de aumentar las ventas. Como ocurre con el día de la madre, del padre, la navidad y san Valentín, costumbre muy estadounidense.

En efecto, este día se le compran flores, se le lleva a almorzar o se prepara un agasajo familiar fuera o dentro del hogar. Con ello se pretende compensar el olvido milenario y el papel de personaje secundario en la sociedad.

Ya entrado el siglo XXI de civilización, la antropología, la sociología, la psicología y movimientos filosóficos humanistas han proclamado la igualdad de los sexos. La ley en Colombia establece la sociedad conyugal y las obligaciones familiares por partes iguales. La pareja tiene las mismas prerrogativas, derechos y obligaciones. Ni el hombre ni la mujer pueden alegar más derechos para sí o pedir sujeción el uno a la otra.

En la historia de la nación hemos vestido de héroes a Atanasio Girardot, por su valor en Bárbula, con la bandera en el pecho y la mecha en la dinamita. Y también en textos de historia se ha reconocido la valentía, la inteligencia y la palabra a la Pola, a Antonia Santos, Mercedes Ábrego, María Cano.

Desde el año 2000 la ley 581 estableció que la mujer deberá ser tenida en cuenta para ocupar cargos públicos en todos los niveles, por lo menos hasta un 30 por ciento de la nómina. En la composición del congreso y de las altas Cortes deberá haber participación equitativa. Así lo ratificó la Corte Constitucional. Mas estas cuotas no se están cumpliendo ni hay Procurador o Defensor del pueblo ni Personero que las hagan cumplir.

La mujer ha sido relegada siempre. Aun hoy, su voz, su empuje vital, sus méritos académicos y sociales no son tenidos en cuenta. Ni siquiera en los círculos culturales se les da asiento. En poesía se sigue oyendo a los hombres más que a las mujeres porque su poesía es sentimental y lacrimosa y aquella es intelectual y profunda. Poetas como Josefa del Castillo, Agripina Montes del Valle, Mercedes Flórez, Silveria Espinosa, Carmelina Soto, Irene Zapata Arias, Laura Victoria, Matilde Espinosa, Meira Delmar, Mariela del Nilo, María Mercedes Carranza, Dora Castellanos, Gloria Cepeda, Marga López Díaz, Maruja Vieira, Gloria María Medina, María Teresa Ramírez, Mary Grueso, Elcina Valencia, y muchas otras vivas y muertas muy poco nombradas y que pasan hoy por nuestra mente.

La mujer es vida, creadora de riqueza humana y material, visionaria, sutil inspiradora de arte, sostén de genios y fuente de cuantas estrellas brillan en el firmamento de las glorias de los pueblos. Honor y memoria para todas.

*Los pensamientos, opiniones y expresiones de los columnistas son libres y no influyen, condicionan o significa el criterio editorial de Buque de Papel.