Edición 372

Santos nominado al Nobel

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Santos nominado al NobelLa Academia Sueca debe estar febril este año con las 259 postulaciones que le han llegado hasta ahora hasta sus oficinas en Oslo. Nadie sabe quiénes están en la baraja ni qué organización suministra la hoja de vida y actuaciones que merezcan la designación y el jugoso premio del postulado. El caso es que ya se sabe, no sé por qué lenguas, que el presidente de Colombia ha llegado hasta la mesa de escrutinio en esta ocasión. Se ha filtrado la información.

Tantas celebridades, tantos eminentes científicos, inventores, descubridores de sustancias, luchadores por los derechos humanos y la paz, han sido mirados con lupa por el Jurado de esta Academia. Los colombianos estamos confiados de que esta vez la ruleta no dará muchas vueltas para que la balota con el nombre de JuanMa salga a flote.

Se estudiarán con mucho cuidado las actuaciones y realizaciones que se exhiban y hagan constar que el candidato brilla por sus éxitos por encima de las demás credenciales que avalen las nominaciones.

De momento se le ocurren a uno tantos anuncios y promesas que nuestro Presidente hace en cada intervención y visita que hace en desastres, inviernos y entregas de obras. Ellas hablarán en su idioma claro de lo que ha merecido para ese premio.

En su gobierno todos los sectores han visto su mano. Su popularidad está bien arriba a lo largo de su mandato. Venía con un palmarés por haber dado de baja al jefe máximo de las Farc, allá en Ecuador. Sus acciones como Ministro de la Defensa lo hicieron subir como espuma y su antecesor le cedió sus votos para que llegara a la más alta Magistratura del Estado.

Se ha rodeado de Ministros que no han dejado descansar su silla y han logrado poner al país en lo más alto en relaciones internacionales. Se le abona haber entablado amistad con el presidente Chávez, causa de discordias para muchos. Aunque sufrió un revés sin culpa de él, obvio, en el asunto de Nicaragua con el despojo de las aguas territoriales. Durante su Gobierno no se han visto chuzadas, ni corrupción, ni gabelas a congresistas ni favores dudosos con embajadas. Todo ha sido transparente. Si la Fiscalía llamó a algunos de quienes nombró a que respondieran, fue culpa del anterior gobierno.

En los planos económico, laboral, salud le ha ido superbién. Con sus buenos oficios ante los republicanos y demócratas fue capaz de hacer aprobar el TLC con los Estados Unidos y con la UE con lo que beneficia a muchísimos colombianos en el agro, la pequeña industria nacional y a los millares de inversionistas extranjeros. Los trabajadores están felices porque sus salarios han mejorado con las tercerías de la Cooperativas. Nos ha prometido que el desempleo bajará a un dígito y el Dane le está colaborando en este noble ejercicio. La salud jamás había adelantado tanto. Hay una cobertura de casi toda la población y la atención es puntual y rápida. Las EPS y las IPS y el Fosyga han marchado como nuestro ejército con heroísmo y orden. Hay millares de sedes lujosas que prestan el servicio con eficiencia y sin mirar si está en el POS. Se han acabado los cerros de tutelas. Todo un panorama que dice de una paz social, ambiental, mineral, hidrográfica y efectiva.

O sea, como hablan los gomelos, que si hay aval de sindicatos como en el TLC, de las EPS e IPS, de las Farc y de las Bacrim, de EE.UU y de la UE, si se levantan pronto los paros de cafeteros, camioneros, cacaoteros y si lo bendicen el Congreso y las Altas Cortes y el Procurador es casi seguro – o sin el casi - que tendremos el Nobel de Paz para nuestro Presidente.

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