Edición 374

Sobre las redes sociales y la soledad humana

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Sobre las redes sociales y la soledad humanaMe extrañó mucho esta conversación entre una madre y su querida hija adolescente: "Hola amor, ¿cómo estás? Bien mami "¿Y cómo te fue en el colegio, te pusieron muchas tareas?" Sí, mami "¿Quieres cenar ya con nosotros?" No, mami, estoy pasada de peso, estoy gorda ¿no te das cuenta? "Perdón hija, bueno hablamos más tarde".

Y la mamá le manda un corazón con un emoticón de abrazo y una figura de beso. ¿Y saben qué fue lo que más me extrañó de esta conversación? Que la hija estaba en la misma casa, encerrada en su cuarto y la madre en la sala, comiendo, viendo televisión y chateando por computador.

Después de escuchar esta conversación, asombrado le pregunté a la mamá cuál era la razón por la que se comunicaba con su hija por ese medio, a lo que me contestó, que si no lo hacía así, ella entonces prácticamente no le hablaba, ni le contaba nada y que estaba preocupada porque cada vez estaban más alejadas.

¿Hasta dónde hemos llegado? ¿Hasta dónde esta moda de las redes sociales, de los chats y de toda esta tecnología está influyendo de una manera negativa en la manera en que nos estamos relacionando? ¿Por qué estas nuevas redes sociales están teniendo tanta aceptación y ganan cada vez más adeptos? ¿Por qué está empezando a verse un apego creciente, especialmente de jóvenes a las redes sociales? ¿A dónde queremos llegar? ¿Nos está carcomiendo la dependencia emocional, ya no a un ser humano sino a un celular o a un computador?

Desde el nacimiento, hasta el momento de la muerte, el ser humano de una u otra manera siempre se está relacionando con los demás, a través de su familia, de sus amistades y de cada persona con la que entra en contacto. Por esta razón, actualmente están tan de moda las redes sociales, y sitios como Facebook, MySpace, Twitter, Google, Linkedin, Badoo, etc. que llegan a tener más de 1500 millones de usuarios.

Para gran cantidad de personas de todas las edades, pertenecer a estas redes sociales se volvió algo indispensable en su diario vivir y sienten que tienen muchos beneficios como son: entrar a formar parte de una comunidad con la que tienen gustos e intereses en común, hacer nuevas amistades, recuperar relaciones del pasado o compartir ideas, negocios, experiencias y conocimientos, entre muchos otros.

Sobre las redes sociales y la soledad humanaLo que muchas de estas personas no ha logrado ver y entender, es que si este tema de las redes sociales y los chats en los teléfonos no se maneja de manera balanceada y con consciencia, las repercusiones negativas que estamos viendo actualmente, aumentarán de una manera salvaje y escalofriante, lo que se ha convertido en un problema sutil que abarca múltiples dimensiones. Es muy frecuente hoy en día, no hablar directamente con nuestros seres queridos, sino hacerlo por alguno de estos medios; o ver a grupos de adolescentes burlándose o haciéndole la vida imposible a otros niños o jóvenes a través de Facebook; o ver matrimonios destrozados, debido al uso malintencionado de ciertas personas, que traspasan la privacidad de los demás; o ver empresas que buscan estrategias para limitar el uso de emails y redes sociales o para monitorear la frecuencia de su uso, debido a que se están cometiendo demasiados errores por estar pendientes todo el tiempo de chatear.

Es importante que detectes a tiempo de qué manera estás empleando esta tecnología, y cuánto tiempo valioso estás desperdiciando por estar conectada con alguna de estas redes sociales. Debemos aterrizar, despertar y dejar de pensar que una carita feliz, o una carita guiñando un ojo enviada por un medio de estos, pueda reemplazar el abrazo de un ser querido. Una comunicación fría, virtual y sin presencia física, jamás tendrá la fuerza de una caricia y una palabra amorosa expresada frente a frente. No podemos cambiar el placer sensorial y utilizar nuestros sentidos al máximo, por meternos dentro de esa caja virtual, que sólo nos hace percibir el mundo de manera irreal y distorsionada.

Te propongo un ejercicio simple para que te auto evalúes: en tu próximo día libre, no uses nada de tecnología digital de comunicaciones, no uses el celular, ni Internet, ni chats. Desconéctate por un día y así podrás ver si estás dependiente o apegado, al uso de la tecnología o si simplemente la utilizas de una manera balanceada. En caso de que sientas una necesidad muy grande de utilizar alguno de estos medios, abre bien los ojos, porque puedes estar cayendo en la nueva enfermedad de los cibernautas; esa adicción compulsiva que afecta, no sólo tu sistema nervioso y emocional, sino todas tus relaciones con el mundo a tu alrededor!

Y recuerda... Nunca, nunca jamás dejes de soñar. Un gran abrazote.

Fotografías tomadas de 10 Puntos, Innovación Gubernamental.

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