Edición 359

Medir la felicidad

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Medir la felicidadLos italianos usaban una p para indicar una suma y una m para denominar una operación de resta. Estas abreviaturas que comenzaron a emplearse en el siglo XV para algunos cálculos provienen del latín: plus y minus. Desde la prehistoria, los primeros hombres se empeñaron en medir sus rituales, travesías y trueques.

Recientemente el rey de Bután, Jigme Singye Wangchuck, introdujo dos indicadores más psicológicos que económicos para medir el bienestar de su pueblo. La Felicidad Bruta Nacional (FBN) o Felicidad Bruta Interna (FBI).

La medición se realiza a través de un cuestionario de 180 preguntas que utiliza una técnica llamada Reconstrucción del Día. Consiste en la recolección de memorias del día, a través de un simple diario. El propósito de esta comunidad budista es dimensionar factores como: bienestar psicológico, uso del tiempo, vitalidad de la comunidad, cultura, salud, educación, diversidad medioambiental, calidad de gobierno. Estamos acostumbrados a medir el bienestar de una sociedad a través de indicadores como el consumo, la producción, la competitividad, el nivel de reservas, el superávit fiscal.

En 1972 en la remota región del Himalaya, esta comunidad decidió que era más importante dimensionar otro tipo de variables, cualitativas, quizá extravagantes. Bután tiene apenas 700 mil habitantes. Es una democracia muy joven. Miran TV y tienen internet desde 1999, Thimpu es la única capital del mundo sin semáforos, el aeropuerto internacional cuenta con una sola pista.

¿Cómo se sienten? El 52% de los butaneses declaró sentirse "feliz"; el 45% "muy feliz", y sólo un 3% dijo que no lo era.

Ellos dicen:

"Lo que medimos afecta a lo que hacemos". Por esto prefieren medir la Felicidad en vez del Producto Bruto Interno.

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