Edición 355

Hijos de la oscuridad

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Hijos de la oscuridadCuando existe un objetivo fijo y una visión clara, todo puede suceder, todo puede ocurrir, a pesar de los problemas o de las cosas que estén en contra. Cuando se tiene un sueño y se cree en él con firmeza y convicción, se puede inspirar y motivar a otros, a ser parte de ese sueño y así se puede conseguir lo que nadie creería que se lograría.

Esta es la historia de Marcela, la esposa de mi hermano Alberto, quien hace tres años, llena de ilusiones me contaba su sueño de realizar una obra de teatro con niños de la Fundación Niños de los Andes, de la sede de Manizales. Ella estaba lejos de imaginar en ese momento, que ese sueño se convertiría en realidad tan pronto, y llenaría de tanta felicidad no solamente nuestros corazones, sino los corazones de todos los muchachos que participaron en la obra.

Cuando me devuelvo a mirar cada uno de los casos de quienes hoy en día son grandes actores, mi corazón se llena de emoción, al ver que lograron salir de la oscuridad a la que creían que ya pertenecían, debido a sus historias de maltrato, abandono, dolor y frustración.

Cada niño tiene su propia historia, y podría quedarme escribiendo sobre ellas durante meses, pero quiero resaltar dos de ellas, que nos inspiran a creer que todo es posible en la vida.

Quien iba a creer que Juancho, un niño que fue rechazado por sus padres desde pequeño, y que vivió durante muchos años en la calle, teniendo como compañía una cobija maloliente, húmeda, raída y piojosa y un frasco de pegante para inhalar, drogarse y no sentir hambre y frío, pudiera hoy en día pararse frente a un auditorio de más de 1200 personas e interpretar desde el fondo de su corazón un rap compuesto por él, que nos cuestionó la manera en que estamos viviendo nuestras vidas y nos inspiró a ponernos en los zapatos de ellos, haciéndonos sentir y percibir el mundo desde la óptica de quienes viven en la oscuridad. Todos aquellos que de alguna manera han estado al lado de este muchacho, apoyándolo y sosteniéndolo, deben sentirse felices al ver que su amor, comprensión y cariño dieron los frutos tan anhelados. Especialmente aquella familia, que años atrás lo conoció, cuando él llegó a tocar a la puerta de su hogar drogado y hambriento y en lugar de rechazarlo como el resto del mundo, le brindaron una mano

amiga. Hoy en día esta familia lo acogió como un hijo más, y con gran orgullo y emoción asistieron esa noche al estreno de la obra.

Por otro lado, la historia de Felipe, quien interpreta a Amadeo en la obra, rompe todos los paradigmas, porque él tenía tanta convicción, pasión, fe y amor en que podría lograr conseguir su sueño de ser artista, que luchó con todas sus fuerzas contra el flagelo de la droga, obstáculo que amenazaba con arrebatarle su sueño. Desde que Marcela, mi cuñada, lo conoció hace 7 años, él ya sabía perfectamente que su sueño era ser actor, por lo cual desde hace tres años, cuando la idea de la obra nació, él fue un propulsor permanente para que ésta se llevara a cabo. Desde un principio se supo que él iba a ser el protagonista, por la pasión con la que a todo el mundo el le contaba su sueño, a pesar de que la gente y algunos compañeros creían que estaba loco. Una vez el proyecto comenzó a andar, su alegría, esperanza, ilusión y expectativas empezaron a crecer, por lo que jamás faltó a ningún ensayo y aceptaba alegre y sonriente, con una gran humildad cada sugerencia que le hacían cuando se equivocaba. Fue impactante y tocó las fibras de mi corazón, observar con gran sorpresa como declamaba magistralmente un poema que escribí 15 años atrás, inspirado por un niño que como él, sufrió el rechazo, el frío, el abandono y la marginación.

Hijos de la oscuridadPara todos quienes ayudaron a que este sueño se hiciera realidad, fue impactante ver como en tan poco tiempo las vidas de los 23 muchachos protagonistas se transformaron, convirtiéndose en actores serios, que interpretaron magistralmente sus papeles y hoy se encuentran llenos de ilusiones y sueños, porque, no solamente encontraron la manera de expresar sus sentimientos a través del arte, sino que entendieron que con fe, pasión y amor los sueños se convierten en realidad.

Después de un año de arduo trabajo, finalmente se pudo ver el esfuerzo realizado, el cual dejó grandes enseñanzas no solamente en los muchachos de la Fundación Niños de los Andes, sino en todas las personas que de una u otra manera han aportado su tiempo, conocimiento y amor en la realización de este sueño.

Los hijos de la oscuridad, es una obra que transmite de manera jocosa, alegre y profunda un mensaje renovador de paz, amor y esperanza y nos confirma una vez más que nunca, nunca jamás debemos dejar de soñar, porque en los sueños encontramos la chispa de la vida, que nos inspira a volar bien alto.

Y las preguntas hoy para ti son simples: ¿En donde están realmente tus sueños? ¿A dónde quieres llegar física, mental y espiritualmente? ¿Cuál es tu legado a tu familia, a la sociedad y a tu país? ¿Estás utilizando el poder de la creatividad y la imaginación, que Dios te dio, para visualizar tu plan de acción, tus metas y sueños?

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