Edición 369

De los problemas a la solución

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De los problemas a la soluciónLa mayoría de personas diariamente se ven enfrentadas a diferentes situaciones y problemáticas que de una u otra manera los desgastan y los hacen sufrir.

Existen gran variedad de problemas que van desde conflictos con nuestros seres queridos, inconvenientes en el trabajo, quebrantos de salud, etc. Sin embargo, las personas que tienen cargos ejecutivos, deben enfrentarse constantemente ante múltiples problemas a resolver, los cuales deben tener una solución rápida y eficiente, lo que implica tomar decisiones importantes que muchas veces los desgastan y los llevan a soportar altos niveles de estrés diario, debido al miedo de elegir qué hacer y tomar el riesgo de actuar.

Por eso, independientemente de la clase de empleo que tengas o si tienes un cargo que implica tener que resolver constantemente situaciones, hoy quiero preguntarte lo siguiente: ¿Cuando te enfrentas ante un problema o una situación que te angustia mucho, te has detenido a observar que detrás de eso hay miedo y unas creencias negativas e inconscientes que son la causa de tu estrés? o ¿te pasa que en la gran mayoría de los casos se te bloquea el entendimiento y el miedo te hace sentir en una encrucijada que te paraliza, no actúas y te tomas el problema tan personal que te lo llevas a tu hogar o reaccionas rápidamente tomando una decisión incorrecta, y después de esto buscas inconscientemente a quien echarle la culpa? o ¿Simplemente te preocupas por lo que está sucediendo, te quejas constantemente de la cantidad de problemas que tienes y no haces nada por resolverlos, dejando que la preocupación te angustie durante un tiempo?

De los problemas a la soluciónHemos creído que los problemas y las preocupaciones siempre van de la mano, pero es importante que entiendas que tienes muchas formas diferentes de ver un problema y de tomar una decisión respecto a él, dejando de lado la preocupación.

1. Cuando estés angustiado por un problema lo primero que debes hacer es preguntarte si el problema depende de ti o no; si tu lo puedes solucionar o no.

2. En caso de que no lo puedas cambiar o solucionar, entiende de dónde viene, comprende que no depende de ti, acepta la situación y aprende de él. Nos han programado a que cuando tenemos un problema, nos quedamos girando alrededor de él y buscamos a quien le echamos la culpa, en lugar de concentrarnos en la solución, en cómo hacer para cambiarlo y en aprender del error para no volverlo a cometer.

3. En caso de que si dependa de ti y tu sí lo puedes solucionar, tómate 5 minutos poniéndote tus manos en el vientre, observando cómo tu respiración entra y sale por tu nariz y cómo se contrae y expande tu estómago con cada inhalación y exhalación. Después, cuando te hayas calmado, escribe en un papel la causa real de esa situación y cuáles serían las opciones que tienes para salir de allí.

4. Entiende y comprende que la preocupación es algo inventado por tu mente, que te desgasta y muchas veces te hace hacer cosas que no quieres hacer al reaccionar intempestivamente debido a una programación y unas creencias que nos inculcaron desde niños basadas en el miedo, el pesimismo, lo negativo y se han convertido en nuestros hábitos permanentes, en un círculo vicioso de pensamientos inconscientes negativos que nos hacen sufrir.

5. Lo que pasó, por más grave que sea, ya pasó y ya no lo puedes cambiar y con la preocupación no lo puedes cambiar. Todas las malas decisiones traen unas consecuencias determinadas y debes estar preparado para asumirlas y para aprender de la equivocación, del problema, para que la próxima vez puedas tomar una mejor decisión. Esa es la verdadera sabiduría.

Y nunca dejes de soñar. Un abrazote.

*Los pensamientos, opiniones y expresiones de los columnistas son libres y no influyen, condicionan o significa el criterio editorial de Buque de Papel.