Edición 355

El jazz de Imaginar Colombia

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El jazz de Imaginar ColombiaSi el periodismo fuese una suerte de jazz habría que improvisar alrededor de un tema llamado Imaginar Colombia que traduzca dolores, desesperanzas, agresividad y dulzura, frases punzantes, retoricas y elásticas en una rica y libre improvisación donde se ponga en juego nuestra capacidad creativa y todo eso suene, se manifieste y se libere.

Conectar con esa capacidad creativa nos traslada a todo lo que sabemos y somos; hace una fotografía de nuestra totalidad y nos deja observar nuestros límites. Hacer el inventario de los buenos frutos de los procesos creativos es rendirle homenaje a la capacidad de rebusque de nuestra gente, al recetario de la abuela, a los singulares comentarios de un cibernauta, a las piezas escritas en borrador y que esperan convertirse en texto que resista el tiempo.

El jazz de Imaginar ColombiaSería mejor hablar de los actos creadores que no es una actividad reservada para las genialidades que producen arte. Los buenos artistas cuentan con métodos y conceptos pero son ellos los mismos en sorprenderse de lo que otros crean. La forma pura de la creación es algo que está a la mano de todos y solo basta entregarse al objeto que compromete esa capacidad. Todos podemos ver la escultura que está dentro la piedra pocos se le miden a tallarla.

Conectar con la creatividad significa parafraseando a Stephen Nachmanovitch, Ph.D en historia de la conciencia humana de la Universidad de Harvard, (quien propone una guía en su libro "Free Play, improvisar en la vida y en el arte"), entregarse a los frutos que pueden salir de "una información que llega a nuestros sentidos en este momento y en este espacio concreto del universo y hacer con eso un manifiesto propio". Un manifiesto que puede traducirse en modo oral o pictórico, en un plan de desarrollo o nuevas metodologías de aprendizaje, en un modo distinto de vivir las relaciones humanas.

El jazz de Imaginar ColombiaSegún el autor improvisar implica ir a unas fuentes internas que son la inspiración y el fluir del tiempo, la vitalidad que canaliza nuestro cuerpo y mente, el rio de recuerdos, imágenes, músicas que llevamos dentro, la mente que juega, la musa. Todas ellas se activan y producen infinidad de hechos que hacen parte de la historia del arte y que cualquier persona puede invocar si se propone tener una actitud creativa frente a cualquier asunto de la vida.

En ese recorrido pueden revelarse bloqueos y aperturas. De allí pueden salir declaraciones apocalípticas, sosegadas palabras de esperanza como las que salieron en el encuentro que tuvimos con los periodistas del Caribe, quienes a partir de la invitación de improvisar sobre la consigna Imaginar Colombia crearon una nueva versión del escudo y la bandera de Colombia y dejaron fluir sus versiones de país. Existen otras fuentes que no reposan en los archivos de la fiscalía, en los pasillos del congreso o en las opiniones de los ciudadanos de a pie, que podemos indagar a la hora de proponer algo nuevo para esta Colombia que en palabras de James Robinson, autor del libro "Por qué fracasan las naciones" sigue siendo una democracia de orangutanes con sacoleva.

*Los pensamientos, opiniones y expresiones de los columnistas son libres y no influyen, condicionan o significa el criterio editorial de Buque de Papel.