Edición 353

Presidenta en Colombia: fórmula excepcional

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Presidenta en Colombia: fórmula excepcionalQuienes estamos decepcionados, como García Márquez, que en Colombia después del descubrimiento de nuestro suelo por españoles, británicos y franceses quienes dejaron su herencia machista y guerrerista en nuestros hombres, saludamos este anuncio de ayer de dos mujeres valientes. Ya por siglos los hombres han demostrado hasta la saciedad, la barbarie y corrupción que no han sabido llevar las riendas en casa.

Habrán salido a cazar con perros bravos y atrevidos, habrán muerto sobre el campo en Siberia, habrán diseñado fuerzas navales y aéreas como Hitler y Göering, y habrán llevado al mundo a dos guerras mundiales. Hoy se duda de que hayan llevado al hombre y a Laika hasta la luna. Corren historias sobre barbas azules, papas guerreros, cárceles como la de Guantánamo, la inquisición con sus tormentos. En fin, una cadena de torturas, señores feudales, barcos negreros, piratas y jefes de mafias que todavía hoy nos hacen poner los pelos de punta.

El sexo fuerte cada vez ha perfeccionado, si se puede hablar así, su malicia y su perversidad. La técnica, la tecnología le ha servido para estos fines. El armamentismo ha sido un instrumento letal. Películas como Robocop y otras de su estilo han sido escuelas al servicio de mentes fecundas para idear operaciones con nombres mortales. Todo se ha vuelto ruido de motores, hélices y tanques, cazas y bombarderos. Así se gobierna al mundo, mostrando cómo aumenta el pie de fuerza. Y todo es una guerra fría.

Mientras tanto vemos en Alemania a una Merckel, en Chile a una Bachelet. La una es el ama de la Unión Europea y la otra llega por segunda vez a traer tranquilidad en el barco chileno. Evita, aún con sus errores de diva, sigue viva en los anales del pueblo argentino.

La mujer ha sido vejada desde que empezó la vida republicana en Colombia. A duras penas ha podido levantar la bandera y hablar sin lágrimas. Cada día en Colombia hay una violación, una burla a la Constitución sobre su derecho al trabajo igual que los hombres, a la representación en el gobierno y se le quiere excluir de su favoritismo en la "contienda" electoral.

Solo el anuncio de ayer ya despierta miradas de soslayo, duda de una decisión acertada, desprecio de su fuerza en las grandes masas. A la mujer aún no se le concede que sea capaz. Nos hemos olvidado de Dalila, Safo, Cleopatra, Hipatia, la era victoriana en Inglaterra, de Marie Curie, las premios Nobel, entre nosotros, de la Gaitana, Manuela Beltrán, la Pola, Antonia Santos o María Cano. Ellas han dejado huella no de terror ni de miedo por alzar su voz por el bienestar del pueblo.

Clara López ha sido una de las mejores Alcaldesas, en el segundo puesto más alto de la Nación, cuando gobernó después del descalabro de Samuel Rojas. En poco tiempo demostró tener temple, ejecutorias de avanzada y sensatez política. ¿Por qué duele que se postulen como líderes que han puesto al pecho a los hombres con maquinaria y plata de más junto a las urnas? ¿Qué les molesta en el talón del zapato? ¿Que ganen y nos digan cómo es que rinde la plata de los impuestos sin mermelada?

Fotografía tomada de Semana.com

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