Edición 364

“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí” Augusto Monterroso

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“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí” Augusto Monterroso¿Y si un día el dinosaurio ya no está allí?

 Descubrir en la novelas Raro y Heroe de Benjamín Prado y Ray Loriga que el sentido de los días se encuentra en las letras de las canciones y que la anarquía se puede narrar a través de personajes desolados, huérfanos de ideales y embebidos de música, fue un hallazgo para una generación. Hoy quizás son más interesantes otros libros que le aportan a temas de estudio o revelan realidades y conocimientos escondidos. En cualquiera de los dos casos, la lectura ha sido un motivo de placer: como espejo de la vida o como búsqueda de saber

En lecturas y conversaciones, que logran ser un instante único, que nos permiten familiarizarnos con el tiempo que nos correspondió, la vida se instala de otro modo, va dejando señales, certezas y preguntas que son motivo para continuar la jornada. En las conversaciones que se están convocando desde el Teatro Heredia- Adolfo Mejía, que son parte de la oferta cultural que vive Cartagena, la cita fue con La alegría de leer el 31 de marzo, para pensar el tema del fomento de la lectura y para contar como la viven los protagonistas de esta tarea en la ciudad y el país.

“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí” Augusto MonterrosoUna gran mayoría de colombianos han anidado en su corazón la violencia, la ilegalidad y el desencanto por una suerte de condicionamiento histórico, de clase o incluso por un triunfo de la irracionalidad. Este es un hecho evidente en las conversaciones informales, en el estilo con el que se aborda la política y en el rostro endurecido de quienes están por fuera de la prosperidad anunciada. Aclimatar una ruta distinta pasa no solo por encontrarse en los temas de la cultura, como este de la alegría de leer, sino también por crear una cultura de la lectura, la paz y la legalidad. Frente a esta tendencia de convertir las iniciativas culturales en una marca hay tareas como la del fomento de la lectura que van más allá de posicionar un producto.

En un contexto como el colombiano que suele simplificarse y presentarse como un país que se debate entre salvadores de la patria y bandidos acudir a las posibilidades de la lectura es traspasar el árido territorio de los lugares comunes. Lo que dice el escritor checo, Mircea Maritza de la cultura lo podríamos decir de la lectura, según él "la cultura es todo aquello que transforma una jornada de trabajo en una jornada de vida". Leer es despojar a las mentes del ruido y el acelere diario para entrar en sintonía con una voz que muchas veces se instala en el alma. Como la de Jorge Luis Borges que siempre se ufanó más de lo leído que de lo escrito y deja un verso en su poema Tango que aligera nuestra condición humana: el hombre que es polvo y tiempo dura menos que la liviana melodía.

“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí” Augusto MonterrosoSi imaginamos que estamos haciendo parte de otro capítulo, el de la fiesta de la cultura entendida como que todos andamos contagiados del deseo de saber y crear, de descubrir músicas y bailar, y el resto son sombras y perecedero, entonces al final de este cuento que es vivir en Colombia al que le faltan metáforas o giros novedosos podríamos tener un final inesperado. Tal vez un día despertamos y descubrimos que el dinosaurio se ha ido y ya no está allí. Ese dinosaurio inmortalizado en el cuento corto de Augusto Monterroso que siempre he asociado a las cosas que no se mueven, que se acomodan, que no nos dejan avanzar.

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