Edición 364

Los que mandan Vs ciudadanos verdes y comprometidos

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Los que mandan Vs ciudadanos verdes y comprometidosEse prototipo de colombiano que prefiere que no lo pongan a pensar mucho, que se embelesa con las historias de la farándula, que cree que es mejor que las cosas sigan como están, tiene ahora la oportunidad, que no sabemos si su inercia lo deje, de arriesgarse a pensar y de explorar lo que pone de si mismo para ser un ciudadano más vital. Porque este es el único acto heroico que nos va quedando.

En este ejercicio simple que amerita una estrategia de medios diciendo algo como “suelte el control y piense”, está la posibilidad de que Colombia supere el modelo uribista de las soluciones de fuerza, de ese leviatán disfrazado de ternura de estos ochos años, y empiece a aceptar otro que persuade a través de los argumentos. Si esto sucede, no hay nada garantizado, porque sólo es el comienzo del recorrido.

Después de 200 años de inconclusos proyectos políticos, que no han tenido alguien que embellezca el ejercicio de ese arte y lo transforme en el espacio donde se construyen profundos pactos sociales, la sociedad colombiana puede ahora aventurar un recorrido más noble que deje atrás a los que convirtieron la política en negocio, gritería y discursos vacíos.

Puede ser que el proyecto político del partido verde no tenga todavía en sus manos la claridad para solucionar muchas cosas, pero tiene el merito de que, sin estar gobernando, ha puesto a la sociedad colombiana en modo de duda y ha hecho confiar en un trayecto dialéctico entre la sociedad civil y los posibles gobernantes.

Después de largos años en el que se pauperizó el contenido de nuestros diálogos empiezan a aparecer temas en el debate político que no se van  a desarrollar plenamente porque el formato “show” periodístico que usan los grandes medios no lo permite. Pero lo pocos minutos de las etéreas disertaciones de Antanas, que tanto incomodan a los uribistas acostumbrados a llamar al pan, pan y al vino, vino, que es la lógica de los que hacen negocios, ha dado la opción de que mucha gente vislumbre otro modelo, otra posibilidad, otro camino.

Los que mandan Vs ciudadanos verdes y comprometidosEl estrecho recorrido en el que nos metió, como decía mi abuela, “el mandón, autoritario y trabajador presidente Uribe”, tal vez fue el estilo que necesitó una sociedad despadrada que necesitaba un señor que hablara duro y que se fuera por el país dándole palmaditas en el hombro a “nuestros compatriotas”, ordenando lo que había que hacer. Pero hace rato Colombia demanda otro estilo de gobierno, que convierta en un aula de clases los espacios de discusión y debate. Y por ese camino, producto de los consensos, encuentre las soluciones adecuadas.

El resto de los invitados a la contienda electoral tienen sus meritos; han servido al país desde sus valerosas denuncias como el caso de Gustavo Petro; y otros paseando de un puesto público a otro. Tal vez en sus programas de gobiernos haya muchas cosas para tener en cuenta.

Pero descubrir a los otros candidatos tan auto-referenciales hace notar que el lugar que los comunica con el ciudadano común no tiene la fuerza y la transparencia con la que podría hacerlo el combo del partido verde. Esta nueva propuesta sabe que su reto es la construcción de canales genuinos de comunicación con la ciudadanía y la capacidad para entrar en diálogo con sus necesidades e inquietudes. Y ese ha sido su trabajo y su permanente reto desde siempre.

¿Cuál sería entonces la pregunta para soltarle al ciudadano que todavía duda? Yo propongo una: ¿cuál es el legado que piensa dejarle a su país: más puestos de policía o colegios? ¿Árboles sembrados o campos con muchachos asesinados sin clemencia? ¿Arte y cultura o productos light? ¿Vocación para el diálogo o para el ruidoso chismorreo? ¿La gente juntándose para sacar adelante proyectos valiosos o para ver cómo sacan una tajada del erario publico? El listado es largo.

*Los pensamientos, opiniones y expresiones de los columnistas son libres y no influyen, condicionan o significa el criterio editorial de Buque de Papel.