Edición 354

Adiós al bipartidismo…y a las Farc

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Adiós al bipartidismo…y a las FarcCuando ocurrió la independencia todos los países se volcaron a agradecer a Bolívar por ser héroe de esa gesta… En Colombia lo sacaron a empujones, le tiraron boñiga en el barrio la Candelaria y le gritaban “longanizo”. Salió huyendo, “vámonos… volando”, dijo, “que aquí no nos quiere nadie” (El general en su laberinto).

Cuando todos los países una vez liberados de España se alistaban a empezar un desarrollo nacional… en Colombia, Santander, el hombre de las leyes, propuso el librecambio (El neoliberalismo de la época), se arrodilló a los EEUU y ofreció a huevo las materias primas.

Cuando en la segunda mitad del siglo XIX la educación se volvió laica en todos los países y las ideas de la revolución francesa las alumbraba… en Colombia lo más rancio de la contrarreforma española: goda, religiosa, racista, clasista y militarista (casi la inquisición) gobernó en las escuelas y por ende en los espíritus. De ahí que nos pasamos el siglo XIX en guerras civiles mientras en los demás países adelantaban reformas, reconocían los indios, los negros y respetaban el mestizaje. Aquí el peor insulto era decir “mucho indio”.

Cuando en la primera mitad del siglo XX en los demás países seguían las reformas liberales y las revoluciones socialistas (En Chile, a principios de siglo, llegó al poder por elecciones el primer gobierno socialista de América; en México Porfirio Díaz en 1924 realizó una reforma agraria de más de 10 millones de hectáreas… en Colombia la hegemonía conservadora repartió plomo a diestra y siniestra en los campos con la complicidad de la iglesia a todo minifundista que fuera liberal y así continuaba una de las tantas contrarreformas agrarias que hoy tiene al 90 % mejor de la tierra en manos del 0.3 % de la población.

Cuando en América Latina en los años 40 y 50 surgían líderes y presidentes para profundizar las reformas democráticas, alimentadas en parte por la migración de extranjeros que traían las doctrinas socialistas de Europa (algunos huyendo de la Segunda Guerra Mundial, otros por la influencia de la Revolución Rusa)… en Colombia los EEUU y la dirigencia del gran partido Liberal y Conservador asesinaban al líder Jorge Eliécer Gaitán representante auténtico del pueblo y encarnación de esas  reformas.   

Cuando en la década de los 70 en los países de América Latina (como reacción a la Revolución Cubana) surgían las dictaduras militares… en Colombia se turnaban el poder las burguesías de los dos grandes partidos. (No había oposición).

Adiós al bipartidismo…y a las FarcCuando en la década de los 80 en América Latina, en los inicios de la Globalización, las economías estaban colapsando… en Colombia el narcotráfico llenaba de dólares el país, los dos grandes carteles empujaban el progreso, el padre de un joven dirigente estatal vendía y compraba ganado y obtenía su fortuna trabajando para Pablo Escobar, el hermano era pedido en extradición y él firmaba autorizaciones de pistas en Antioquia, a cambio de dinero, para que despegaran las avionetas hacia EEUU con toneladas del nuevo producto “blanco”.

Cuando en la década del 2000 algunos países de América Latina comenzaron un cambio profundo hacia la izquierda con reformas sociales y rechazaban al unísono la invasión norteamericana a Irak… en Colombia- gracias a las Farc- la gente se volcó hacia la ultraderecha, nombró presidente al joven dirigente paisa que volteó al revés la Constitución (la cambió con trampas para poderse reelegir) hizo el gobierno más corrupto y hampón (prefería narcos que magistrados) de los últimos 100 años y se pasó en campaña los 8 años de su gobierno usando a las Farc como jefes de debate.

Hoy, en el 2010, tiene su propio partido, su propio candidato y no hay un corrupto, ni un criminal, ni un politiquero de las grandes familias de antaño o de las nuevas del polvo blanco que no esté con él.

Todo, pero absolutamente todo el crimen, de los últimos 40 años, se ha reunido en torno a su candidato.

Mientras al otro lado, los cuatro ex alcaldes más honestos de Colombia de las dos más grandes ciudades y un inmenso grupo de académicos, antipolitiqueros, movimientos sociales, grupos políticos capaces e inteligentes, hombres y mujeres, ciudadanos de a pie, seguidos del infatigable entusiasmo de dos millones de estudiantes intentan cambiar el pérfido rumbo de nuestra historia.

Estas elecciones son claramente delimitadas: la  decencia contra el crimen, la ciudadanía contra la politiquería.

*Los pensamientos, opiniones y expresiones de los columnistas son libres y no influyen, condicionan o significa el criterio editorial de Buque de Papel.