Edición 364

Tan lejos de Charly

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Tan lejos de CharlyLa relación más cercana que he tenido hasta ahora con aquel roquero argentino, adicto al piano, de gafas con marco negro y bigotito, a mi parecer, al estilo Chaplin, son los emocionantes relatos de Mónica, sobre sus salidas a acampar a las afueras de Buenos Aires, como mochilera y con "Estoy Verde" como banda sonora.

Esta porteña, que por fortuna trabaja conmigo, me ha alcahueteado e incrementado el gusto por Charly García, respondiendo a mis preguntas frecuentes, contextualizándome sobre sus canciones, y contándome sobre el auge que tuvo este artista al involucrarse en la realidad de su país en el año de 1976.

Cuando le hablo a Mónica de mi extraño gusto por Sui Generis, se le pone "la piel de gallina" y creo que logra transmitirme un poco más de esa pasión por su música nacional, por su Rock Argentino. De hecho, fue ella quien me explicó que la canción de los Dinosaurios era nada más y nada menos que un grito con ritmo por los amigos del barrio, los cantores de radio, los de los diarios, y millones más que desaparecieron en La Dictadura Militar Argentina.

Tan lejos de CharlyQue duro ser pibe y pensar diferente en aquella época en Argentina. Pero no creo que eso difiera mucho de la realidad que vive Colombia. No en vano en el concierto del cierre de Rock al Parque 2012, unos espectadores llevaron su cartel en el que estaba impreso el mensaje de: "Nosotros también tenemos nuestros Dinosaurios".

Pero, ¿de qué otra manera le iba a hablar a una Argentina de su música, si no la conocía de antes? En realidad, Charly no era tan ajeno a mí, mis oídos no eran tan ajenos al sonido de su piano, y aquél 5 de Marzo de 2010, que entré por primera vez a Buscando América, aquel café localizado en el centro de Bogotá, escuché de instante "Canción para mi muerte" y la canté completita, como si fuera una porteña como Mónica. Desde ese instante sentí la necesidad de seguir indagando la música Argentina, pero en especial, buscar y rebuscar a Sui Generis, cosa que lograba gracias a la emisora de la Universidad Distrital, La UD Estéreo.

Tan lejos de CharlyAsí que en el momento que anunciaron que Charly García volvía a Bogotá, luego de 22 años, para el cierre de Rock al Parque en sus 18 años, sentí una rabia inmensa por no poder estar allá, por perderme uno de los conciertos por los que seguiré esperando toda mi vida. Sentí también una envidia cojonuda por los que podrían ver a una parte de Sui Generis en escena y otros tantos que de repente no se sentían dignos de escuchar esa música.

A mí no me importó que una conexión no alcanzara a equiparar mi ausencia en Bogotá, pero me alivianaba más el peso de quedarme añorando ver un poco de Charly en Bogotá. De modo que pedí un poco de conexión a internet en la casa de una Canadiense que de Rock poco sabe, y mucho menos en español. Sentía una ansiedad inmensa por obtener una conexión urgente, y yo que me he vuelto tan terca últimamente, la logré y el Parque Simón Bolívar se estaba dejando llenar de el siguiente poema: "Cuando el mundo tira para abajo, es mejor no estar atado a nada, imaginen a los Dinosaurios en la Cama". Sí, la canción de la que Mónica tanto me había hablado.

Tan lejos de CharlyEsperé y rogué para que mi felicidad fuera completa y se le cruzara algo de Sui Generis, antes que yo tuviera que irme y lo dejara de nuevo a él sin mí, y yo me quedara sin verlo a él con aquellas luces violetas iluminándole el canto de Canción para mí muerte "en vivo" y por internet.

Pero ya ven, ni la felicidad es completa, ni todos los sueños se cumplen. Así que a mí, una Pasajera en Trance, me quedó una transmisión en Youtube, las canciones en el Ipod, la poesía hecha sueños y la cercanía de patria que Mónica me transmite cada vez que le hablo de García, convirtiéndolo a él y su música en un Vicio Más.