Edición 371

“Modelo conservador, reaccionario y artificio legal”

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Como siempre, se busca reformar la educación sin tener en cuenta lo que piensan sus primeros usuarios, los estudiantes. Aquí un punto de vista de ellos, agremiados en la ACEU, que reúne a representantes de mas de 40 universidades colombianas, entre públicas y privadas, para quienes la intención del gobierno es una sola: privatizar totalmente la educación y acabar con el debate y la diversidad.

“Somos una juventud muy atormentada” afirma Guillermo Vaquero, miembro del Comité Ejecutivo Nacional y encargado de las políticas educativas de la Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios ACEU, en entrevista con El Buque de Papel.

ACEU es la organización gremial estudiantil más importante del país. Sin embargo, no está incluida institucionalmente dentro del debate del Plan Nacional Decenal de Educación PNDE, proyecto que determinará la educación colombiana durante los próximos diez años.

Las principales críticas de la ACEU al Plan están orientadas a afirmar que perpetúa estructuras de poder y una visión del Estado construida desde el gobierno, a través de una pseudo-participación.

Los estudiantes de la organización afirman que el plan busca volver más mercantil a la educación y cumplir con los estándares transnacionales producto de la globalización y el neoliberalismo a través de medir a todo el mundo con el mismo rasero, o volver homogéneos, impuestos y no debatidos, los programas académicos.

Para ellos, así se comienza a uniformar a los individuos; a desdibujar la crítica como alimento del estudiante.

“Es una manera diplomática, al plantearse no como un decreto, sino como un referente, de incursionar en la reforma financiera, administrativa y académica dentro de la universidad”, reitera Guillermo Vaquero.

Por eso proponen configurar una nueva concepción de la institución universitaria basada en un modelo pedagógico alternativo, heredero de las luchas de la educación superior de la década de 1920.

-Respecto a los planteamientos que han sido publicados hasta el momento ¿Están de acuerdo o en desacuerdo frente al Plan Nacional Decenal de Educación PNDE?

En desacuerdo, porque la educación se vuelve virtual. Hasta el momento no hay una materialización de la discusión al interior de los escenarios donde se desarrolla el proceso educativo, ni siquiera con los docentes que trabajan en modelos pedagógicos. Es cuestionable que universidades con fundamento pedagógico no han sido incluidas en el debate sobre el sistema educativo colombiano.

El Plan incrementa la crisis de legitimidad que tiene la universidad en la sociedad, pues desliga a los centros de educación superior de ser pensados como verdaderas universidades. Fractura la autonomía universitaria. La universidad misma tiene los elementos para producir un modelo de formación en Colombia que no se circunscribe al escenario laboral.

-Se dice que para el desarrollo del PNDE la participación es abierta a todos ¿Ustedes han tenido presencia dentro de la construcción de dichas propuestas?

Nosotros no estamos participando. La construcción del plan es interactiva y aunque se puede participar a través de la página del Ministerio de Educación, tal como están estructurados los mecanismos de participación, no se concibe al sector universitario como un organismo que pueda aportar institucionalmente propuestas viables. Se considera que hay que evitar los debates en torno a la universidad porque son debates ideologizados. Se cree que en las aulas solo hay marxistas, comunistas o “farianos” (adeptos al grupo armado ilegal FARC).

Se estigmatiza la posición de los estudiantes. Entonces, se cree válido abrir un espacio pero para quienes tienen unos criterios fuera de la influencia de partidos, movimientos o propuestas ideológicas de izquierda.

En todo caso, los niveles de estigmatización limitan muchas veces la posibilidad que tiene el estudiantado para aportar en el debate. También hay muchos temores por parte de la dirigencia universitaria por los niveles de intromisión del Estado y la inteligencia militar.

-¿Qué opina sobre el especial énfasis que se hace en el PNDE sobre las competencias laborales?

Aunque los tipos de competencia, si bien existen y son importantes dentro del proceso de formación, cuando se trata de los elementos de generación del conocimiento, estos no se pueden limitar al mercado laboral. No se puede ver a futuros profesionales como una herramienta que copie o replique. En últimas se está sobredimensionando este aspecto educativo.

La educación que hoy tenemos no está diseñada para construir una capacidad crítica del ser humano, pues sobredimensiona la capacidad de aplicación de un conocimiento. Por otra parte, las universidades colombianas hoy están limitadas pues hay un proceso de élites y de centralizar el conocimiento. Todos estos elementos hacen que la universidad siga aislada del papel que tiene en la superación de los problemas sociales del país.

Acabar con los profesionales

-¿Cómo interpreta el hecho de que este gobierno, desde múltiples áreas ha venido implementando mecanismos para fortalecer la educación técnica, tecnológica, y lo que ahora se denomina educación para el trabajo y el desarrollo humano?

Es un problema de costos. Es mucho más económico preparar personas para que se desempeñen en áreas específicas, a profesionales que puedan tener una visión integral de los fenómenos globales y procesos históricos. Lo que interesa es poder aplicar en un momento dado un conocimiento limitado a un método; no poder revertir el método, modificar el método o pensar en un nuevo método.

Esto genera la apatía en el estudiante, que ya no cree en procesos democráticos y se muestra desesperanzado frente a la posibilidad de cambiar los procesos de explotación de la sociedad colombiana. Cuando todas esas reivindicaciones están ahí latentes, no hay los niveles de sensibilidad porque estamos totalmente coartados por la misma forma en la que hemos sido educados, que no profundiza sobre las raíces del conflicto.

-En la visión del PNDE se dice que la educación es un bien público, que debe ser garantizado en condiciones de equidad  y de inclusión social por el Estado. ¿Cree que se cumplirá?

El modelo que impera en Colombia es el modelo neoliberal. Desde esta perspectiva la visión de la educación es muy restringida en el sentido que se limita a entenderla como un servicio público. Lo reduce así, de la manera más burda, al acceso de la gran mayoría; se dice que todos tenemos derecho a la educación y que no es un bien privado porque no es exclusivo. Sin embargo, no es entendido en el sentido de la necesidad de que sea masificado ni como condición para que el país pueda desarrollarse, convirtiéndose así en un postulado económico reducido conceptualmente que no reivindica en ningún momento el derecho fundamental.

-El Plan plantea como alcance, el servir de referente obligatorio de planeación para todos los gobiernos e instituciones educativas. ¿Cree usted que el gobierno colombiano se va a dejar conducir respecto al fortalecimiento de la educación pública y gratuita por dicho referente?

Sí hay un discurso demagógico sobre la educación pública. Se utiliza este término para disminuir los niveles de resistencia al interior del sector educativo. Pero ¿qué es incrementar los niveles de educación pública? ¿Es acaso obligar a la universidad a ir siendo autosuficiente sobre unas bases presupuestales que no le alcanzan para construir ciencia, tecnología o hacer investigación? ¿Esa es la forma de construir universidad? Cuando lo que se ve es que permanentemente se está limitando a un concepción del mercado laboral y se fractura cualquier posibilidad de construir crítica.

-En conclusión ¿Cuáles son concretamente los puntos en los que difiere la ACEU respecto a las estrategias planteadas en el Plan?

La asociación difiere en que la política central del Plan está orientada hacia el beneficio del Instituto Colombiano de Créditos para Estudios en el Exterior, ICETEX, cuando hay gente que por su difícil situación económica no puede acceder a un crédito. Con dicho mecanismo no se alcanza a financiar a los 80.000 estudiantes que egresan de bachillerato para que ingresen a aproximadamente 22.000 cupos universitarios que existen en Colombia. Además la mayoría de los estudiantes que piden préstamos los invierten en estudiar en la universidad privada. No se puede decir que con esta medida se está financiando la educación pública.

Por otra parte se promueve una educación virtual experimental fundada en la educación a distancia que fractura la relación humana que existe entre el docente y los estudiantes en la construcción colectiva del conocimiento.

El PNDE también entiende la formación por ciclos como un elemento central para la salida laboral. De esta manera se comienza a perfilar el modelo y la forma como se debe sostener la universidad, que en últimas deberá depender de ella misma.

También propone disminuir la deserción pero desconoce los elementos que han causado dicho fenómeno, que en últimas son la pobreza y la desigualdad. Desliga el factor económico social sobre el resultado académico.

En conclusión consideramos que lo peor que le puede pasar a la educación colombiana es que haya una aplicación efectiva del PNDE, porque es un plan orientado a un proyecto político hacia el 2019 que, al no considerar las raíces del conflicto en Colombia, desdibuja las justas reivindicaciones de los sectores políticos populares y sociales del país.