Edición 363

Los números del medallero olímpico

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Los números del medallero olímpicoLa recuperación del dominio norteamericano, la revalidación de las grandes potencias, y la merma de rendimiento argentino en particular, y sudamericano en general; son los datos más evidentes al analizar a primera vista el cuadro final de medallas olímpicas de los Juegos de Londres 2012.

Los resultados netos de las cosechas de medallas por países no arrojan demasiadas novedades. El criterio organizador de las posiciones finales, como es habitual, privilegia la cantidad de medallas de oro conseguidas, luego las de plata, y finalmente las de bronce. Y allí, vemos a las grandes potencias económicas del mundo revalidar su hegemonía también en lo deportivo:

Lista en orden del medallero

 Ranking         País                 Oro     Plata     Bronce     Total

  •  1      Estados Unidos       46         29         29         104
  •  2            China              38         27         23          88
  •  3        Gran Bretaña        29         17         19          65
  •  4             Rusia              24         26         32          82
  •  5       Corea del Sur         13          8           7          28
  •  6         Alemania             11         19         14          44
  •  7           Francia             11         11          12         34
  •  8             Italia               8           9          11         28
  •  9           Hungría              8           4           5         17
  •  10          Australia            7         16          12         35

Vea el medallero completo

Como siempre, el país organizador (en este caso Gran Bretaña) se ve beneficiado por la localía. La nación anfitriona puede incluir participantes en todas las disciplinas (como pasó con el handball, básquetbol y voleibol, deportes donde históricamente Gran Bretaña no podía clasificar), por lo que el poderío de su delegación se acrecienta.

El resto, es bien sabido. Hegemonía norteamericana, gran amenaza por parte de China (que aprovechando la localía en 2008 pudo llegar al primer puesto, y ahora volvió a la segunda posición); y primeros puestos para las potencias mundiales (tanto políticas, como económicas y deportivas): Rusia, Corea del Sur, Alemania, Francia, Italia y Australia; con Hungría como gran excepción dentro del top 10, que si bien es una nación europea de larga tradición, su actualidad es mucho más modesta en cuanto a poderío económico.

Al ser un panorama previsible y conocido, algunos analistas han intentado incluir nuevas variables comparativas para relativizar esta relación casi directa entre potencias mundiales y poderío olímpico. De esta manera, algunos se tomaron el trabajo de relacionar el medallero con la población de cada país, convencidos de que cuanto mayor es la misma, más probabilidades de tener deportistas de elite, en una relación de causalidad genética. Tomando en cuenta que sobre todo China, pero también Estados Unidos y Rusia, son potencias deportivas con gran cantidad de habitantes, este índice busca relativizar el dominio de los gigantes mundiales a favor de los pequeños países, dividiendo la cantidad de medallas de oro por cada millón de habitantes.

Es así como Bahamas tiene el mejor promedio (1 oro cada 9 millones de habitantes), seguido por Granada, Nueva Zelanda, Jamaica y Trinidad y Tobago. Todas islas, no casualmente. Y China, obviamente, queda en un profundo puesto 47, al dividir su producción por los casi 1.400 millones de habitantes. Lo mismo pasa con Estados Unidos (puesto 28) o Rusia (puesto 25).

Vea el cuadro completo.

Pero este índice es por demás arbitrario, pues la cantidad de atletas de un país no está directamente relacionada con su población o tradición deportiva. Caso ejemplar podría ser la India, que a pesar de sus 1200 millones de habitantes, nunca se constituyó como una potencia deportiva. Ni que decir que no son todos los habitantes de una nación los que tienen acceso a la alta competencia.

Intentando hilar más fino, otros relacionan el ranking del medallero con el Indice de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD),intentando demostrar la paradoja de que los países con mejor IDH, como Noruega, no tienen gran protagonismo deportivo; mientras que los de peor Desarrollo Humano, como Etiopía, se destacan con sus atletas. Pero esta comparación también esconde un engaño, pues los países con mayor IDH suelen ubicarse en las regiones nórdicas del planeta (Escandinavia, norte europeo, Canadá); que son potencias en los Juegos Olímpicos, pero de invierno.

Intentar argumentar que el rendimiento deportivo no está relacionado con el desarrollo humano puede ser viable solo considerando la temporada estival, pues cuando llega la nieve a norte del planeta países como Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca o Canadá se calzan el traje de potencias mundiales en los Juegos de Invierno; que se viven con la misma o mayor intensidad y cobertura periodística que los de verano.

Descartados estas dos formas de mirar en perspectiva el medallero olímpico, una manera más adecuada de evaluar el rendimiento deportivo de un país es comparando la cantidad de medallas no con indicadores extra deportivos (población, PBI, IDH), sino con la única variable que permite medirlos a todos por igual: la cantidad de deportistas que integra cada delegación.

Recalculando...

Los números del medallero olímpicoEvaluar el poderío deportivo de una nación por la cantidad de representantes constituye una primera vara más adecuada para medir el rendimiento de cada país. De esta manera, vemos que China, a pesar de ser el país más poblado del planeta, fue apenas la 6° delegación en cuanto a tamaño (384 deportistas), superada por Gran Bretaña (564), Estados Unidos (539), Rusia (438), Australia (414) y Alemania (401).

Por su parte, los miles de millones de habitantes que hacen de la India el segundo país más poblado del planeta no tuvieron incidencia en el número de participantes, que con apenas 83 deportistas se ubicó en el puesto número 38 en cuanto tamaño de su delegación. Lo mismo puede decirse de Indonesia, cuarta población más grande del mundo con más de 200 millones de habitantes, pero que envió apenas 22 atletas (86° en el ranking); Pakistán (quinto país más poblado del mundo, con casi 180 millones de habitantes, y apenas 23 atletas olímpicos) o Bangladesh (8° población mundial, superando los 150 millones de habitantes, y 149° en el ranking de delegaciones con solo 5 deportistas).

Como casos opuestos, puede mencionarse a la pequeña y deportiva Nueva Zelanda, que con 4 millones y medio de habitantes (país 122° en cuanto a población total) envió nada menos que 199 deportistas a Londres, lo cual la ubica en el puesto 16° en cuanto a tamaño de su delegación. O también Croacia, que con sus poco más de 4 millones de ciudadanos se ubica muy al fondo en el listado de países más poblados (126°), pero que supo aportar 106 atletas para convertirse en la delegación número 32 en cuanto a cantidad de integrantes.

Ranking de países con mayor cantidad de deportistas:

Ranking          País            Deportistas

  • 1       Gran Bretaña        564
  • 2      Estados Unidos      539
  • 3          Rusia               438
  • 4       Australia              414
  • 5       Alemania              401
  • 6         China                384
  • 7       Francia                340
  • 8         Japón                305
  • 9        España               290
  • 10       Italia                 288

Por lo tanto, el verdadero rendimiento de un país puede establecerse al calcular el valor y cantidad de medallas logradas, en relación al número de deportistas enviados a competir.

Argentina: muchos deportistas, poca efectividad

Por primera vez desde Barcelona 1992, Argentina retrocede en su cosecha de medallas olímpicas respecto al ciclo previo, revirtiendo de esta manera un proceso de crecimiento del deporte argentino que tuvo su punto de partida en los Juegos Panamericanos de 1995, que alcanzó su pico en Beijing 2008.

Evolución de Argentina en los últimos Juegos Olímpicos

  • Juegos                  Ranking    Oro     Plata    Bronce    Total
  • Londres 2012             42         1        1           2         4
  • Beijing 2008               34         2        0           4         6
  • Atenas 2004              38          2       0           4         6
  • Sydney 2000              57         0        2           2         4
  • Atlanta 1996              54          0       2           1         3
  • Barcelona 1992           54          0       0           1         1
  • Seúl 1988                  35          0       1           1         2

La medalla de oro de Sebastián Crismanich en taekwondo, que llegó casi sobre el final de los Juegos, le permitió a Argentina mantener tanto la cantidad total de preseas, como recuperar posiciones en el ranking final, pero sin poder repetir el rendimiento de Atenas 2004 y Beijing 2008. Las otras tres medallas llegaron de deportes que siempre suman para el país: yachting, hockey sobre césped y tenis.

Para la foto final queda la gran sonrisa de Crismanich como mascarón de proa de una delegación argentina que supo mantenerse en una producción acorde al promedio de los últimos 10 años. Pero en términos relativos, el rendimiento argentino fue muy poco efectivo.

Con 143 atletas enviados, Argentina fue la 20° delegación más numerosa de los Juegos. Y su posición final en el ranking, aunque celebrada, estuvo a más del doble de distancia: 42.

Calculando la cantidad de medallas de oro por atletas participantes; el ranking sigue descendiendo. El oro de Crismanich, entre los 142 deportistas con lo acompañaron, ubica a Argentina en el puesto N° 53. De los países que sólo consiguieron una medalla de oro, únicamente Canadá tuvo una delegación mayor (281 deportistas); mientras que entre los que solo tuvieron un primer puesto por cada aproximadamente cien atletas, pero con delegaciones menos numerosas, se ubican Suecia (139 atletas), Serbia (118), Colombia (110) y México (106).

Si en cambio dividimos el total de medallas por la cantidad de deportistas, Argentina cae al puesto 78°, ya que sus 4 medallas representan el 2,8% de la delegación; ubicando al país en porcentajes de efectividad similares a los de Argelia (2,6%, 1 medalla entre 39 integrantes) y Montenegro (3%, 1 medalla y 33 deportistas).

Otra manera de evaluar el rendimiento olímpico es asignando puntajes a cada medalla: 3 para el oro, dos para la plata y 1 para el bronce. Los 7 puntos que sumaría Argentina la devolvería a mejores posiciones colocándola 46° en el ranking, justo detrás de Serbia, que tuvo una idéntica cosecha de medallas (1 oro, 1 plata, 1 bronce). Pero el país balcánico sumó idéntico puntaje con menor cantidad de deportistas (118), lo cual nos obliga a considerar entonces un último indicador: puntaje de medallas sobre número de atletas en la delegación.

Considerando este indicador, promedio argentino es de 0,05 puntos por cada 100 deportistas, lo cual hace retroceder al país nuevamente al puesto 78°, con un índice de rendimiento igual al de Arabia Saudita y Bulgaria (19 y 63 deportistas, respectivamente).

China, gigante de la efectividad

Los números del medallero olímpicoMuchos ven en el poder económico y el abrumador tamaño poblacional del gigante asiático los motivos de sus buenos resultados deportivos. Pero lo que no suele remarcarse, es que la clave del éxito de China no es tanto la cantidad, sino la efectividad de su delegación. De hecho, mientras lo esperable es que los índices de efectividad privilegien a países chicos y de delegaciones pequeñas, vemos a China competir también entre los principales países en cuanto a resultados por deportista.

Segunda en el medallero con la sexta delegación en cuanto a participantes, China consiguió nada menos que 10 medallas de oro por cada 100 deportistas (38 medallas doradas para 384 atletas). Sólo fue superada por el curioso caso de Granada, que con su diminuto envío de 9 deportistas (7 en atletismo, una en taekwondo y un nadador), pudo conseguir un 11% de efectividad dorada gracias al primer lugar de James Kirani en la carrera de 400 metros llanos.

El tercer lugar lo pelean dos casos opuestos. Con el 8,57% de medallas de oro respecto al total de participantes, encontramos a Etiopía con 3 mujeres corredoras de media y larga distancia consiguiendo oros entre los escasos 35 deportistas en total del país: Meseret Defar (5000 metros), Tiki Gelana (Maratón) y Tirunesh Dibaba (10.000 metros).

Casi un porcentaje idéntico al que consiguió nada menos que por Estados Unidos y su 8,53% (46/539). Por lo tanto, lo que define a una potencia deportiva es fundamentalmente la efectividad, ya que a pesar de encontrar curiosas excepciones en general de pequeños países con potencial para el atletismo, los países que dominan el conteo total demuestran también una gran efectividad en la selección y rendimiento de sus deportistas.

Otro país con excelente porcentajes de oro por deportista es Jamaica y su hegemonía las carreras de velocidad, que le otorgó 4 oros sobre 50 participantes (8%), sobre todo gracias al enorme Usain Bolt, que ganó los oros en las carreras de 100 y 200 metros, y aportó en la posta de 4 x 100 para la tercera; mientras que la cuarta medalla dorada llegó con Shelly-Ann Fraser-Pryce, también ganadora de los 100 metros femeninos.

El dominio de Irán en las pruebas de lucha también lo sitúan entre los países más efectivos, con 7,5% (4 oros en 53 participantes, 3 de lucha y uno en levantamiento de pesas). Una fórmula también seguida por Corea del Norte, con un 7,14% de oros por participante apoyado fundamentalmente en el levantamiento de pesas (3 oros) y una en judo. Malas noticias para Barack Obama: en el "Eje del Mal" son fuertes y peleadores.

Si se considera el total de medallas, nuevamente China es el único gigante que demuestra niveles de efectividad reservados a pequeños países que aprovechan el "monocultivo intensivo" de una disciplina en particular. El dato no deja lugar a dudas: el 23% de los 384 deportistas chinos que participaron en Londres volvió a su país con una medalla.

China sólo fue superada por el ya mencionado caso jamaiquino, que con sus 12 medallas en total, todas en atletismo, alcanzó el 24% de efectividad; y la Cenicienta del ranking: el curioso 25% de Botswana, que con la medalla de plata de Nijel Amos en la carrera de 800 metros le dio a su país el coeficiente más alto, pues enviaron apenas 4 deportistas. Por encima del 20% de efectividad se ubican también Irán (12/53, 23%), Kenia (11 medallas todas de atletismo, sobre 50 participantes, llegando al 22%), Etiopía (otro país que apuesta toda sus fichas a las carreras, cosechando 7 medallas en atletismo, sobre 35 integrantes de su delegación, 20%) y los peleadores de Georgia (7 medallas, todas conseguidas en judo y lucha, sobre 35 deportistas, 20%).

Pero es evidente que el gran mérito es de los chinos, ya que sus 88 medallas totales provinieron de 20 disciplinas diferentes. Su gran rival, Estados Unidos, también demostró que sus deportistas no van de turismo a la Villa Olímpica: las 104 medallas totales representan el 19% de los integrantes del equipo olímpico norteamericano, aportadas por 21 deportes distintos.

Porcentajes idénticos al norteamericano obtuvo también su histórico rival Rusia: 82 medallas en total para una delegación de 438 integrantes, repartidas en 20 disciplinas, lo cual los mantiene como una potencia vigente por cantidad y buenos resultados. Sus vecinos de Azerbaiyán emulan el viejo espíritu deportivo soviético, también con un 19% de medallas pero en pequeña escala: 10 preseas sobre 53 deportistas, en tres deportes clásicos de Asia Central: boxeo, levantamiento de pesas y lucha.

El tamaño importa (pero no garantiza nada)

Los números del medallero olímpicoLa otra cara de la moneda la muestran países de los que a priori podría esperarse mejor rendimiento y efectividad, tanto por historial deportivo, desarrollo económico y social, o tradición en gestión y efectividad. De los países reankeados en el top 10 del medallero oficial, los de más baja efectividad de cantidad de medallas por deportista enviado son Australia (8%), Francia (10%), Italia (10%) Corea del Sur (11%), Alemania (11%), Hungría (11%) y Gran Bretaña (12%).

Una de las grandes decepciones de la Europa desarrollada fue Bélgica con apenas 3 medallas entre 119 deportistas (2,5%). Otros países con grandes delegaciones y no tan buenos resultados fueron España (17 medallas para 290 deportistas), Canadá (18/281) y Brasil (17/265), todos en el 6% de efectividad. El Este de Europa mostró también grandes envíos, pero sin porcentajes al nivel de las potencias: Polonia 5% (10/221), República Checa 7% (10/134) Ucrania 8% (20/238) y Bielorrusia 8% (13/173).

Con las manos vacías

Fueron 116 países los que se volvieron de Londres con las manos vacías, muchos de los cuales sorprenden. Tal es el caso de Austria, cuyos 70 deportistas son una delegación pequeña para un país importante de Europa, que apuesta claramente a los deportes invernales. Así y todo, en una nación con buenos recursos económicos y ordenada gestión, sorprende que no hayan conseguido ni una sola medalla. O también Israel, potencia militar mundial de 7 millones y medio de habitantes que apenas envió 37 deportistas, sin resultados para aplaudir.

Para quienes sigan empecinados en las teorías racistas y genetistas sobre la superioridad atlética de la raza negra, un dato no muy alentador: cuatro titanes del África negra como Nigeria, Camerún, Senegal y Angola tampoco consiguieron medallas. Si bien muchos atletas de elite de estas naciones compiten para potencias europeas, llama la atención que ninguno de los 52 nigerianos, 37 cameruneses, 36 senegaleses y 34 angoleños (159 exponentes de la considerada por muchos "raza superior" para el deporte) se trajera algo de metal precioso para sus tierras.

Colombia, la nueva esperanza de Sudamérica

Ya hemos remarcado la baja eficiencia de la potencia regional sudamericana, Brasil, pero que sigue mostrando buenos resultados: su 6% de medallas supera ampliamente el 2,8% de Argentina, el otro gran país de la región en términos cuantitativos. Con vistas a los próximos Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro 2016, los brasileños parten de una base muy sólida para crecer.

De hecho, tener a los próximos Juegos en Sudamérica representa todo un desafío para una región que en líneas generales sobrevive a fuerza de excepciones.

Los números del medallero olímpicoLa gran sorpresa de Londres 2012 fue sin dudas Colombia. Con 110 deportistas enviados, una medalla de oro (Mariana Pajón en ciclismo BMX) y 8 en total, los colombianos llegaron a una efectividad de medallas por participante del 7%, más del doble que Argentina y un punto superior al de Brasil.

Sus vecinos y clásicos rivales, Venezuela, no estuvieron a la altura de la tradición socialista deportiva de la cual su presidente Hugo Chávez se dice continuador en el siglo XXI. Desde Cuba hasta China, pasando por el histórico bloque soviético y la Europa del Este del siglo XX; socialismo ha sido históricamente sinónimo de alto rendimiento deportivo (muchas veces por las malas, pero es tema para otro análisis). En cambio, la delegación bolivariana tuvo un envío bastante modesto de 71 atletas –bastante poco para la una potencia petrolera de casi 30 millones de habitantes muy aficionados al deporte– y volvió con apenas una medalla, que al menos fue dorada, gracias al esgrimista Rubén Limardo Gascón.

El resto de Sudamérica ofrece un panorama mucho más desolador: Bolivia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay, Guyana y Surinam sumaron en total 144 participantes, y ningún país consiguió una medalla. Como casos más preocupantes, aparecen Bolivia con sólo 5 deportistas (lo cual los equipara con Bangladesh, Benin, Burkina Faso, Djibouti, Haití, Islas Caimán, Lesotho, Maldivas, Malta, Nepal, Palau y Vanuatu) y Paraguay con apenas 8 (misma cantidad que Bermuda, Ghana, Guam, Iraq, Islas Cook, Panamá, Papúa Nueva Guinea y Samoa).

Por su parte, los países con mayor representación de este grupo fueron Ecuador (36 deportistas en 12 disciplinas) Chile (35 atletas para 18 deportes diferentes) y Uruguay (33 participantes, sobre todo futbolistas, más otros 7 deportes). Que entre estos tres países no se haya conseguido en conjunto ninguna medalla es un dato que seguramente habrá que mejorar en los próximos cuatro años.

Queda planteado el desafío para llegar a Río 2016 en la mejor forma, y poder aprovechar una oportunidad única de tener la cita olímpica por primera vez en Sudamérica. Tanto para los grandes países, como para los pequeños, el camino es el mismo: apostar a la eficiencia y la efectividad. Desarrollar las fortalezas, por más pequeñas que sean en un comienzo, y esconder las debilidades. No por nada lo que nos apasiona del deporte olímpico sea la competencia, y no el turismo.

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