Edición 359

Mujeres en el país de las nubes y el café

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Mujeres en el país de las nubes y el café"... Y hoy pienso que en mi vida que la nombra

fue tan leve y fugaz como la sombra

que hace un pájaro en vuelo sobre el agua".

En el soneto Zaidé. Baudilio Montoya

He levantado el telón de este Primer Encuentro de Mujeres Poetas en el País de las Nubes en el Camino del café. Así lo ha llamado su creadora, la poeta y cantautora Martha Elena Hoyos, acompañada de otras varias voluntades agrupadas en la Fundación América en mi piel.

La organización ha nacido gigante. Es lo que han registrado nuestros ojos. Cientos de asistentes se han agolpado en casas culturales, salones de teatros y parques y auditorios a presenciar el resultado de unos esfuerzos que se han unido en torno a la poesía.

Ha logrado reunir en el escenario verde del Quindío cubierto de azul y nubes a 33 mujeres venidas de siete países y de una docena de departamentos de Colombia a mostrar cómo trabajan las mujeres la Palabra para convertirla en versos y servirlas en el plato de recitales y talleres. Causa admiración que apenas abierto el primer experimento ya se huele a poema frondoso y aromático como cualquier mata saludable de café de nuestra tierra. El martes en la noche en la Casa de Cultura de Calarcá, en cinco mesas de a seis, fueron desgranando versos poetisas de Argentina, Chile, Perú, Ecuador, México, Cuba, Uruguay y todas las invitadas de nuestra fértil cosecha colombiana.

Mentira será decir que tantos años de espera para que la mujer se emancipara en Suramérica hubieran pasado en vano. La producción ahora son frutos de excelente calidad. Los desprevenidos oyentes pudimos apreciar y degustar construcciones arriesgadas, imágenes nuevas, como lo exigen los maestros de la literatura. No hay poesía masculina ni femenina. No es mala o buena una u otra. Si es musical, si tiene la dosis de novedad, si dice con ingenio algo nuevo, es poesía. Nadie podrá decir mi poesía es mejor que la suya, si se cumplen estas premisas.

Y aquí en este Encuentro hemos oído como las mujeres invitadas han engastado joyas para la memoria universal. Oímos entre otras voces a María Rosa Rzepka de

Argentina, a Eliana Pulquillanca de Chile, Margarita Laso de Ecuador, Athena Ramírez y Ramírez de México y a Victoria Eugenia Gallego, Gloria María Bustamante, Alba Lucía Tamayo, Esperanza Jaramillo, Gloria María Medina y Marga López Díaz por Colombia.

La Casa de la Cultura rebosada de satisfacción y lo expresó con nutridos aplausos. A las 11 de la noche cuando la Luna se aprestaba a trasladarse a Filandia a recostarse en su Colina en casa de Nubia Vargas, sus pupilas fuimos el grupo de poetas al Restaurante Bakko a degustar un exquisito café. De allí nos trasladamos a la antigua casa del bardo Baudilio Montoya, hoy finca El Gran Chaparral, para hacerle un emocionado homenaje. Su hija Sonia, su hermano y Leidy Bibiana Bernal recitaron algunas de sus Querellas que airearon su memoria y la afortunada escritura del poeta del Quindío.

Las protagonistas de este feliz sueño de Martha Elena Hoyos están haciendo realidad un País como el de Alicia, lleno de nubes, café, gatos que maúllan a la Luna, música andina y cuyana y mujeres empoemadas...

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