Edición 353

Votando a conciencia

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Si en Colombia se escogieran 10 personas al azar entre taxistas, porteros, amas de casa, profesores y se les preguntara por quién van a votar en las próximas Elecciones, siete de ellos responderían, y muchas veces con rabia, que no creen en ninguno de esos “salvadores de la patria”, que ahora hacen su fiesta inundando las calles con pasacalles, volantes y repartiendo mercados en los barrios populares, haciendo promesas imposibles.

 Y en medio de este remedo de democracia a la colombiana en el que la abstención sigue siendo la mayoría, de todas maneras las elecciones siguen siendo el espacio que permite observar nuestro nivel de conciencia política.  Es allí en donde vuelve a jugarse la perspicacia o la ingenuidad de los electores para determinar en manos de quién queda el destino político  de nuestras ciudades y poblaciones.

Por esta razón El Buque de Papel quiso entrevistar a Fernando Duque, músico, filósofo, publicista y profesor de una universidad privada y de prestigio en Cali, quien viene impulsando a través de Internet  su campaña de “Vote a Conciencia”.

-¿Que es votar a conciencia?

Votar a conciencia es votar por programas, por ideas.

-En Europa la gente vota por su partido, aquí por la bulla que hacen los candidatos. ¿Cómo explica eso?

En Europa existe un estado para la gente. La gente tiene educación, salud, vivienda, subsidio para desempleo. La gente vale. La persona es digna. Aquí no existe Estado que vele por la gente. Aquí hay un estado que sólo se preocupa y gobierna para 100 caballeros de industria que son los dueños de todo: partidos políticos,  medios de comunicación, universidades privadas, iglesia, militares, congresistas, etc. Entonces los partidos políticos no son partidos, son bolsas de empleo. Hay en Colombia 200 caciques políticos, mandaderos de estos caballeros de industria, que invierten en las elecciones desde 500 (250 mil dólares) hasta 10.000 millones de pesos (5 millones de dólares)  que recuperan del presupuesto cuando sean elegidos. Entonces, la gente tiene hambre y vota por el que más le pague o el que más mentiras (promesas) diga.

-Si el voto fuera obligatorio, ¿para dónde se irían los votos de los abstencionistas?

Creo que los politiqueros no estarían interesados en que fuera obligatorio porque el abstencionista es un voto de protesta, un voto incrédulo;  y si les tocara votar, votarían por los nuevos, los distintos.

-En la historia de las campañas, ¿hay alguna que le haya parecido interesante?

La primera de Antanas Mockus (ex alcalde dos  veces de Bogotá) porque fue una  anticampaña. Después hizo cosas que nadie le entendió. 

-¿Dónde mirar entre tantas vallas pidiendo votos?

No hay que mirar vallas.

-¿Qué tienen en la cabeza, un candidato que dice “Haré fuerte a Cali”, o el otro, que, “si te duele el corazón por Cali, necesitas un médico”?

Por el eslogan, emociones.

-¿Qué es la buena política?

Como era en Grecia. Todo ciudadano hacia parte de la “polis” y la política estaban íntimamente ligados a la ética. El dinero no era lo fundamental sino las virtudes, las personas.

-¿Y por qué ahora no?

Porque desde que el capitalismo gobierna al mundo el dinero pasó a ser lo más importante; y por el poder y el dinero se hace cualquier cosa: mentir, desinformar,  calumniar, robar, matar.

-¿En todos los países del mundo se hace esto?

No en todos con igual intensidad. En Europa debe haber algunos países más democráticos que otros. Igual que en América. De todos modos en México fue claro que hubo fraude.  Y en la que se dice la mejor democracia del mundo, las dos veces que ganó Bush, fue por fraude también.

-¿En Colombia no hay democracia?

¡Que va a haber! Los candidatos no están en igualdad de condiciones. Unos son apoyados por unos partidos que tienen miles de millones de pesos, canales de televisión, periódicos nacionales o regionales importantes, cadenas de emisoras, Presidente, alcaldes y gobernadores que los favorecen. Por no hablar de presiones armadas.  Otros, la mayoría, no tienen nada de esto.

-Entonces, ¿por qué participar en elecciones?

Porque no hay nada más que hacer. Es un ejercicio pedagógico que algo deja y poco a poco en unos 100 años alcanzamos a Europa.

-¿Como  ve la campaña para la alcaldía de Cali?

Muy desigual. Un candidato de la rancias familias de hace 100 años acompañado por los 20 concejales corruptos que llevan robándose a Cali durante los últimos ocho años. Apoyado por  el Presidente de la República y todos sus ministros, los ocho partidos uribistas (conservador, liberal y los seis de la parapolítica) Dueño del tercer periódico a nivel nacional. Candidato de la cadena de televisión más grande  de Colombia. Y el otro, un médico joven que sueña con ganar sin hipotecar la alcaldía y sin recibirles dinero a los empresarios.

-¿Su candidato es Jorge Iván Ospina?

Mis candidatos en toda Colombia son los verdaderamente independientes de la tradicional clase política liberal-conservadora, que lleva 200 años sumiendo a Colombia en la miseria y en un charco de sangre.

-¿Los independientes son Salazar estrechando la mano con Lina  de Uribe (la Primera Dama)  y Ospina enfrentado a su colega de partido Bruno Díaz?

Lina es más interesante e independiente de lo que se imagina. Más que muchos del Polo. Pues sé que voto por Lucho Garzón para la alcaldía de Bogotá, está a favor de los derechos de los homosexuales y del aborto. Conozco varios del Polo que no se tragan estos sapos y que no saben quién es Wittgenstein.

-Eso es noticia de primera plana.

Eso es un secreto a voces.