Edición 374

“Colombia crecerá en exportaciones y tecnología”: Virginia Gómez

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A pesar de los intensos esfuerzos de cabildeo adelantado por legisladores colombianos y estadounidenses, ante el Congreso estadounidense, el futuro del llamado TLC, o Tratado de Libre Comercio, entre Colombia y Estados Unidos sigue inmerso en la incertidumbre.

 Los cambios que a última hora le introdujeron legisladores al tratado y que cambiaron las reglas de juego y las negociaciones adelantadas durante dos años, tienen en medio del limbo la suerte del mismo. El cambio de mando del congreso estadounidense, al pasar a manos demócratas –opositores al gobierno republicano de George W. Bush- atrasa cada vez más la entrada en vigencia del mismo, que según defensores del comercio, sí traerá beneficios a Colombia.

Otra cosa piensan los avicultores y muchos sectores agroindustriales, como de industria dura colombiana, que se verán en calzas prietas, y llegarán a la quiebra, así se anuncie apoyo del gobierno con subsidios, o el tratado se pone en marcha. Para no hablar de medicamentos ni de propiedad intelectual, sectores donde se introdujeron los cambios y donde, parece, nos va a ir muy mal, porque no hay nada claro.

Así que para hablar de TLC, decidimos hacer otra mirada y conversar con Virginia Gómez Méndez, Vicepresidente Ejecutiva de la Cámara de Comercio de Barranquilla, respecto al tratado con Estados Unidos.

-¿Qué opina del TLC?

Es un vehículo que le permite al 99% de  los productos y servicios colombianos entrar de manera permanente y en condiciones preferenciales, al mercado  más grande del mundo con un PIB per cápita que supera los US$40,000 anuales. Adicionalmente, ofrece la oportunidad al sector productivo de  importar bienes de capital sin aranceles, que bien nos hace falta para fortalecer la productividad y competitividad industrial.

-¿La economía colombiana sí se verá favorecida con el TLC o no?

Este tratado de libre comercio como cualquier otro que se suscriba, indudablemente busca beneficios mutuos para los países que intervienen. Colombia no es la excepción a la regla. A Colombia este tratado le ofrece oportunidad para crecer en sus exportaciones, en tecnología e inversiones. Sin embargo, la oportunidad por sí sola no garantiza el impacto que se pretende. Colombia tiene que indudablemente prepararse para aprovechar las ventajas que le ofrece a importantes sectores de su economía, tales como  pesca, petróleo y gas, azúcar, aceites, textiles y prendas de vestir, cueros, calzado, industrias de porcelana y joyería.

Simultáneamente tiene que fortalecer aquellos sectores que presentan alta sensibilidad a la competencia de los productos de Estados Unidos, no obstante que los negociadores del equipo colombiano han logrado plazos más largos para la desgravación de algunos productos muy importantes para Colombia y cuotas de importación, de manera que mitigue el  potencial impacto negativo. Me refiero especialmente a algunos productos del sector agrícola como lo son el arroz, maíz, cuartos traseros de pollos, fríjol, entre otros.

-Entonces ¿son más las ventajas que las desventajas?

Son más las ventajas que las desventajas. Importantes sectores de nuestra economía tienen mucho por ganar, y los consumidores en general tendrán mayores opciones en términos de calidad y precio. Es el TLC una oportunidad para desarrollar nuestra economía.

-Barranquilla y el departamento del Atlántico, por el puerto, ¿cómo se verá impactado por el TLC CON Estados Unidos?

Para el departamento del Atlántico, así como para los demás departamentos de la Costa Caribe colombiana, la entrada en vigor de este tratado, se constituye en  una oportunidad histórica para su mayor desarrollo. La posición geográfica de nuestro departamento, en las inmediaciones  del Mar Caribe y del Río Magdalena, nos ofrece una excelente ventaja comparativa para servir de plataforma logística internacional para atender el creciente comercio bilateral que habrá de desarrollarse entre Colombia y Estados Unidos, especialmente con su costa este.

Adicionalmente, y no menos importante es que para las exportaciones del Departamento del Atlántico, Estados Unidos es su segundo socio comercial, y podrá aprovechar las ventajas que se ofrecen para algunos productos en que el sector empresarial tiene alto potencial como lo son grasas y aceites, diseño y confecciones, tabaco, combustibles obtenidos de fuentes diferentes al petróleo, carne de bovino, lácteos y  productos de madera, entre otros.