Edición 375

No dispares, ¡estoy en extinción!

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No dispares, ¡estoy en extinción!El Ciervo de los Pantanos (blastocerus dichotomus) es el más grande de los cervidos de sur América y figura en el "Libro rojo de las especies en extinción", de la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como especie "Vulnerable" y "En peligro" (la situación más grave) a nivel nacional.

Llamado por los guaraníes "Guazú-Pucú" que significa "Ciervo Alto" o "Ciervo Largo", se lo conoce también como: Huasé en idioma wichi, Epelve o Engua en idioma mocoví, Polé, Plé; Pilenok en lengua de los Pilagás y Calimgo en idioma Qom (Toba).

Comúnmente se lo denomina: Ciervo de las marismas, Ciervo del Delta, Ciervo isleño, Guasuncho y Veado do pantanal, en portugués.

Este bellísimo ejemplar tiene características notables que lo diferencian de otros ciervos autóctonos.

Tiene una altura de 1,30 m en la cruz y algunos adultos, llegan a pesar hasta 150 kilos.

Es de color castaño o leonado, patas y hocico negros, la parte posterior de los muslos es blanca, como así también alrededor de los ojos y dentro de las grandes orejas. Los machos tienen una hermosa cornamenta ramificada y robusta, solo presente en los machos y que llega a alcanzar los 60 cm de longitud y a tener 10 o 12 puntas, aunque se conocen casos de ejemplares de mayor cantidad de puntas. El período de gestación es de aproximadamente un año. Vive en grupos reducidos que permanecen ocultos en los montes durante el día y salen al atardecer en busca de alimento, por las zonas acuáticas.

No dispares, ¡estoy en extinción!Cuando está tranquilo camina con la cabeza levantada para no enredar su cornamenta en los pajonales. Se desplaza sin dificultad por los bañados gracias a sus patas largas y pezuñas con dedos bien abiertos que reparten el peso y evitan que se hunda en el barro. Además, es un excelente nadador. Es de carácter confiado y muy curioso. Se alimenta de vegetales, prefiriendo los brotes tiernos y come con deleite la Madreselva.

En las patas posteriores, por la parte de adentro y debajo del garrón, tiene una glándula cutánea que segrega una sustancia grasosa. Además, está dotado de una gran capacidad para el salto, llegando hasta los seis metros.

En el Delta del Paraná, la especie frecuenta lagunas internas de las islas donde se desarrollan pajonales de vegetación palustre, como juncales, totorales y, en terrenos anegadizos, cortaderas de dos o más metros de altura. Para desplazarse sobre esos terrenos fangosos sus dedos poseen una adaptación que les permite abrirse bien y aumentar la superficie de apoyo.

La imponencia y belleza de éste ciervo, como así también su carne y su cuero, lo hacen una pieza codiciada por cazadores y pobladores. También ha perjudicado a la especie, la transmisión de ciertas enfermedades a través del ganado.

"Sonó el tiro en lo hondo del silencio

quedó el cuerpo tendido mansamente

una rosa de pólvora en el aire

y en el humo la sonrisa de la muerte".

Ramón Ayala ("La muerte insólita")

No dispares, ¡estoy en extinción!En el libro "Apuntes sobre fauna argentina" de Raúl L. Carman, figuran algunos datos importantes que transcribo:

"En jurisdicción de la provincia del Chaco he recogido información y fotografías de dos ciervos de los pantanos que, según el testimonio de antiguos pobladores, deben considerarse como los últimos representantes de la especie en los parajes donde fueron capturados. Uno de ellos fue muerto en 1927 en la estancia "El Retiro", en General Vedia, cuya cornamenta se conserva en el Museo de Ciencias Naturales de Resistencia, Chaco; pieza registrada con el N° 222.182 de la colección de Benito Morales. Se la obsequió a ésta José Zorrilla, propietario de la estancia El Retiro, quien al regalársela le dijo: 'Es el último ejemplar de ésta especie que se encontró y se mató en la zona de Vedia, hace 14 años.'

El segundo ejemplar tenía una cornamenta de ¡21 puntas! y fue muerto en 1930 en los esteros del río Tapenagá dentro de un campo de 'La Forestal.

Ambos parajes están, en línea recta, a unos 75 Km. de Resistencia, el primero hacia el noreste y el segundo hacia el oeste".

Es predominantemente nocturno, aunque su comportamiento puede variar según la estación del año y las condiciones naturales del medio. Estos ejemplares no forman manadas y aunque las hembras permanecen con la cría hasta su madurez. Solo en algunas ocasiones se los puede observar en pequeños grupos de hasta cinco ejemplares. Si bien no es de hábitos territoriales y se desplaza en busca de alimentos a lo largo de toda su zona habitable, en épocas de sequía trata de mantenerse cerca de los cursos de agua.

La temporada de celo coincide con la llegada del otoño, aunque puede variar según las características de cada animal. El período de gestación dura alrededor de los doscientos días y tienen una sola cría, aunque en raras ocasiones, pueden llegar a nacer mellizos.

Los predadores naturales del Ciervo de los pantanos son el Lobo, el Puma y el Yaguarete, aunque éstos dos últimos han desaparecido casi por completo de su hábitat. Pero la amenaza más grande es el hombre y la caza furtiva.

No dispares, ¡estoy en extinción!También, ha sido gravísima la construcción de la represa de Yacyretá, que alteró una amplia zona en la que vivían cientos de ejemplares y además, la desecación de los esteros y los bañados utilizados para el cultivo y la ganadería.

Esta represa fue construida sobre los saltos de Yacyretá-Apipé en el río Paraná, en la provincia de Corrientes, República Argentina y en el departamento Misiones, República de Paraguay.

Más allá de sus importantes prestaciones, el proyecto de la represa fue duramente criticada a lo largo de su planeamiento y su construcción y desde todos los planos de la sociedad se alzaron voces de alerta, no solo por las consecuencias ecológicas, como el anegamiento de un bioma único que provocó la extinción de numerosas especies endémicas, sino también, por la gestión del emprendimiento, cuyo presupuesto original se excedió varias veces hasta alcanzar los 11.500 millones de dólares y originó múltiples denuncias de corrupción.

El ciervo de los pantanos, que antiguamente se hallaba extendido a lo largo de toda el área subtropical del continente, hoy se encuentra reducido a pequeñas poblaciones aisladas en las zonas de esteros y lagunas de las cuencas del río Paraná y del río Paraguay, en la región amazónica de Perú (Parque Nacional Bahuaja-Sonene), en Bolivia (Parque Nacional y Territorio Indígena Isiboro-Secure) y en varios parques nacionales de la República Argentina.

La provincia de Corrientes lo ha declarado "Monumento Natural Provincial" y las únicas áreas naturales que "realmente protegen" a la especie son: Refugio de la Vida Silvestre San Juan Poriahú (Prov. Corrientes). Reserva Natural Otamendi (Campana- Prov. Buenos Aires). Reserva Provincial Iberá (Prov. Entre Ríos). Reserva Privada "El Bagual" (Prov. Formosa).

Ocupa el Apéndice I de las CITES y ha sido declarado "Monumento Natural" en las provincias de Corrientes en 1992, en 1997 en Chaco y en Buenos Aires en el año 1999, con lo cual, legalmente, se lo otorga la máxima protección.

Fuentes: El material propio estuvo enriquecido por las fuentes citadas y por Patrimonio Natural.com

Fotos: Fotonatura.org, Wikipedia.org, Camaraturismoiberia.com, FotoNat.org