Edición 375

Feria 26°, libros, caras y voces

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Feria 26°, libros, caras y vocesHe subido con mi novia a la FilBo. Y, claro, también para gozar de gratos momentos con familiares y amigos y cambiar de clima. Bogotá, aún con trancones y época de lluvias, siempre será un lugar de preferencia por la belleza de sus nubes, cerros y la cachaquera de sus gentes.

Esta Feria Internacional del Libro, tuvo su primer antecedente en octubre de 1936 cuando su alcalde, Jorge Eliécer Gaitán, Matilde Espinosa y otras personalidades amantes de la cultura, realizaron un evento similar. Ahora, estoy seguro, superará en Corferias las 500 mil visitas. Estaba abarrotada de jóvenes con bufanda, familias enteras, como la del Capitán de El Buque de Papel, Carlos Fernando Álvarez, que acudió con Olga y sus dos chiquitines.

Feria 26°, libros, caras y vocesIr de Feria es ir de paseo, de fiesta, de sabrosura, de sorpresa en sorpresa, aunque haya que hacer cola eterna para almorzar y comer un helado o una torta en la insuficiente plazoleta de comidas. Estuvimos en tres ocasiones y no alcanzó el tiempo para entrar en todos los pabellones y asistir a tanto menú de recitales, conferencias, exposiciones, lanzamientos de libros y conocer a los invitados, como al Nobel francés. Sí debimos entrar al Pabellón de Portugal, país invitado. Su techo estaba diseñado como el mar o el cielo a donde quiso estar Pessoa rodeado de mujeres.

Obvio que teníamos que ir a comprar y mirar novedades, carátulas, caricaturas, stands supermodernos y a tomar café del bueno. Ahí encontramos en el stand del Tolima a José Antonio Vergel y a Cecilia, a Édgar que está organizando el VII Encuentro de Escritores en esa tierra firme. En otro cubículo a la académica Guiomar Cuesta, editora de Apidama que acaba de publicar el primer tomo, de 700 páginas, de una antología de poetisas colombianas.

Para nuestros ratos de ocio compramos de Kafka Sirenas, topos y buitres y Un bestiario de Planeta, El héroe de las mujeres del argentino Adolfo Bioy Casares y Fantasías Humorísticas de Allan Poe y Poesías completas de San Juan de la Cruz, en edición de bolsillo, de Aguilar. Son pequeños caprichos de los que uno se da gusto, como cuando se arrima a una tienda de camino a refrescarse con un vaso de mazato.

Asistimos al recital de la única mujer que ha sido ceñida en Colombia con los laureles y los mirtos como poetisa, Marga López Díaz de La Ceja, Antioquia. Qué magia, qué gracia, qué imágenes de dolor y recuerdos de la infancia que nos mostró en sus versos. No podían faltar sus clásicos poemas de La goma arábiga, Evangelista Quintana y Jazz. Recitó el soneto de Los Guayacanes. Lo hace de tal manera que no se distingue en el final el cansón sonsonete de la rima.

No nos perdimos la presentación de los libros y los recitales que brindaron Clara Schoenborn con su libro premiado Los oficios en clave de Atenea y de Lyda Cristina López con Carta para un hombre en el crepúsculo. Sobra decir que la factura de su poesía es de exquisita solidez y creatividad. Y hasta oímos leer a Hernando Denis su poema Beatriz en un rincón de la feria.

Ya en el final de nuestro periplo por las avenidas de la Feria 26°, pudimos presenciar y oír a las divas del periodismo Clara Elvira Ospina Garzón y Ángela Patricia Janiot a quienes invitó la Universidad Externando de Colombia a que vinieran de Perú y EE. UU. a dialogar con Jorge Consuegra en el Auditorio José Asunción Silva sobre el papel de periodismo hoy.