Edición 353

Las aventuras del Tango en Europa y las rutas del espíritu

PDFImprimirCorreo electrónico

Las aventuras del Tango en Europa y las rutas del espírituEn una entrevista cuyo tema era el Arte, Ernesto Sábato en modo profético dijo que lo que vive Europa es una crisis espiritual que se manifiesta en la basura que se produce en los salones de arte en donde impera el culto al disparate, a la frialdad y a la vulgaridad.

Esta declaración contundente bastaría para comprender porque fenómenos como el tango, la salsa, la Biodanza inventos de la sensibilidad Latinoamericana resuenan con el alma de la gente del viejo continente. En esa música, letras y en esas técnicas que traducen las emociones en movimiento se suple algo que le está haciendo falta al hombre occidental, que no logra el sesudo arte conceptual, ni el euro, ni las disertaciones de sus prestigiosos intelectuales, algo que no tiene que ver con la autosuficiencia que pueda dar una moneda, la inteligencia y el pensamiento lógico que es la posibilidad de inaugurar relaciones cálidas llenas de creatividad, afecto y alegría.

Son cosas que vienen diciendo en modo elemental algunos personajes. Con una frase simple termina ante expertos en desarrollo sostenible el presidente Pepe Mujica un discurso histórico el primer elemento del medio ambiente es la felicidad humana antes de haber dicho que el modelo de desarrollo que nos plantea Europa hay que ponerlo en duda. Las aventuras del Tango en Europa dejan señales de esas declaraciones.

Ante la máquina que produce cosas desechables sigue apareciendo el tango como un asunto que nos deja leer la sociedad y el arte. En muchos rincones del mundo se asiste a la ceremonia del tango, como una posibilidad de salir de la rutina, de fundirse con otros en un acto espontaneo que exige la voluntad de encontrarse en modo abierto, es un acontecimiento danzado que toma las formas que cada ejecutante le quiere dar. Este acto lo puede completar algo que muchas veces queda en la penumbra o en el misterio, que es lo que cada quien puede poner de si, algo que va más allá de las prodigiosas o ya sabidas mecánicas del tango, que tiene que ver con la posibilidad que nos da la danza del tango de crear e improvisar y por lo tanto de ser otro.

Las aventuras del Tango en Europa y las rutas del espírituLa forma que surge en cada sesión del Tango lleva el particular presente de cada uno de los asistentes, la música obliga a los oficiantes a reconstruir un abrazo roto. Los milongueros se encuentran o se profundiza el desencuentro. En el fondo de esta ceremonia gravita una historia, la del rio de la plata con sus embarcaciones llenas de inmigrantes, el drama de lo que se deja y lo que se aventura, para algunos se trata de un divertimento más como el juego de solitario, para otros algo que es espejo del alma. Los más atados a esa fuerza interna que despierta la danza se hacen muchas preguntas. El espacio que habita el tango queda resonando como una especie de entidad más viva que los propios ejecutantes. Con el tango se sublima la existencia y se participa del espíritu de una danza que rompe paradigmas. Es quizás allí en los artilugios de algún arte como el del Tango danza, que son también vocación de quienes excavan en el inconsciente y en los sueños, donde se puede hallar una ruta distinta a ese destino que señalan algunas voces latinoamericanas.