Edición 363

Los visitantes de la madrugada

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Los visitantes de la madrugadaHacía mucho tiempo no le dedicaba espacio a las novelas del Oeste y esta fue la ocasión, pues la editorial Almuzara se dedicó a rescatar la serie de Marcial Lafuente Estefanía con cinco títulos, de los cuales apenas dos han llegado al país.

Estos visitantes de la madrugada –con apenas 117 páginas- cuenta la historia del viejo Tatcher a quien todos los decían despectivamente "vaquero", pero lejos de serlo, pues al contrario, poco o nada sabía de vacas, pero sí de dinero y logró reunir una gran fortuna a lo largo de su vida, asunto que siempre fue codiciado por sus enemigos los banqueros.

En una ocasión se presentó la anual carrera de caballos en donde uno de los suyos iba a ser el favorito, pero se atravesó Archie, un viejo conocedor de los equinos y quien le dijo al viejo Tatcher que era mejor no apostarle a "Diamond" porque no sólo no estaba en condiciones de correr, sino que detrás de su perdida en la raya final, había varios delincuentes que le irían a apostar a otros caballos para hacerlo perder dinero. Hasta que llegó el día de la carrera y se desenmascaró a quienes querían hacer trampas en la carrera.

Una novela para leer en una sola sentada y que muy seguramente hará disfrutar a chicos y a grandes.

Reseña

Los visitantes de la madrugadaMarcial Lafuente Estefanía, el autor toledano que se hizo famoso con sus novelas del Oeste, vuelve a recuperar su sitio de la mano de la editorial de Almuzara (Distribuye Ediciones Urano), quien está reeditando sus mejores novelas en una edición especial, tanto para los nostálgicos, como para todos aquellos que deseen descubrir a uno de los escritores más prolijos y de más éxito de la literatura de evasión.

La hora de las hogueras y Los visitantes de la madrugada son los dos primeros títulos con los que se ha estrenado Almuzara, dos novelas al más puro estilo de Estefanía, un autor que desde el principio buscó la amenidad, prescindió de las largas descripciones y trabajó sobre todo los diálogos, con unos modismos muy característicos y una acción disparada. Para componerlas a veces se inspiró en el teatro clásico español del Siglo de Oro, sustituyendo los personajes del XVII por los arquetipos representativos del salvaje Oeste americano.

Sus primeras novelas las firmó bajo los pseudónimos de "Tony Spring" o "Arizona", pero luego publicó ya siempre con su nombre verdadero o las siglas M. L. Estefanía, que algunos confundieron con María Luisa Estefanía. Durante la Guerra Civil, Enrique Jardiel Poncela le dio un consejo: «Escribe para que la gente se divierta, es la única forma de ganar dinero con esto».