Edición 371

Confesiones de un periodista que baila el Tango

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Confesiones de un periodista que baila el TangoFui testigo de algunos acontecimientos y en el deseo de comprenderlos descubrí que lo vivido es algo que la imaginación puede trasformar en fábula y una memoria ejercitada puede descartar lo superfluo y hallar lo esencial.

Esa tarea reta la imaginación y el espíritu. Disipar el ruido se convirtió en una labor para hallar el modo de peregrinar por la memoria y atravesar el limitado confín de nuestra existencia a través de la divagación, la confesión y los juegos verbales. Y así poder viajar por esa cosa ligera y exigente que es dejar que el lenguaje atrape algunos temas que han sido felicidad y fatiga para el pensamiento.

Ciertos instantes como los de la escritura impregnada de fuerza creativa se van alargando, se convierten en rito. Tango, danza y escritura son puertas por donde puede circular la vida como un torrente. Son bellas y sofisticadas arquitecturas que abren a la humanidad a universos infinitos. En el territorio de la escritura hay una categoría que se hace necesario precisar, la de periodismo cultural. La pregunta es entonces: se hace mal o buen periodismo y punto. O hay temas que hay que aprender a investigar; que se hallan en el ámbito de la producción cultural y del significado particular que las personas le dan a ciertas cosas ¿Cómo escribir por ejemplo sobre los dilemas de una sociedad que puede encontrar en las prácticas de la gente de la cultura un referente ético y una opción de vida?

Confesiones de un periodista que baila el TangoCuando regreso a temas, legados que nos hacen pensar y sentir de cierto modo y centran nuestra atención, donde otros no lo hacen, aparece un listado de cosas que podría resultar interesantes para el periodismo "cultural": leer las ciudades desde la mirada y la voz de artistas que han perseverado con una obra, explorar las paradojas de quienes pasaron de la militancia política a la cultural, lograr una semblanza de la horas de trabajo que hay detrás de una obra literaria o artística, escribir la historia del grupo Niche para descubrir el ideario de los bacanes que andan por el mundo o lograr un retrato del tango que se exporta por el mundo diluyendo las densas barreras que la agitada vida moderna pone en la comunicación entre las personas.

¿Son los temas de la cultura un pretexto para hacer literatura? Pero escribir On line significa ir al meollo y quitar todo lo accesorio. Habrá que seguir preguntándose por aquellas cosas que atrapan la atención de los banales o las que han quedado abiertas en la libre agenda de un buen periodista. Habrá que mezclar todos los recursos creativos posibles y complementar el significado de una frase con un video de You Tube. El listado lo amplia la estimulante labor que se hace desde este Buque que puede caber en esa categoría que han llamado Periodismo Cultural On line.

Confesiones de un periodista que baila el TangoDesde este centro vital en el que un texto puede nacer y morir todos los días de diversas maneras dejo temas abiertos que son estímulo para seguir haciendo desde esta autopista de miradas esquivas periodismo cultural on line, o solo buen periodismo y punto. Lo bello de estas tareas que hoy se piensan como empresas culturales es que siempre volvemos a ese punto cero en el que también inicia la danza del tango con la sensación de obra inconclusa como lo casas que se agarran de las montañas en Colombia en los que un terraza se puede convertir en un tercer piso o quedar siempre así porque si no dónde se hacen las fiestas y las rumbas.