Edición 353

Nicolás D’ Alesandro, “El gran fueye del Tango”

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Nicolás D’ Alesandro, “El gran fueye del Tango”Lástima que lo conocí cuando él era ya mayor, sino, hubiera sido mi gran compañero de rutas.

Dueño de una simpatía y bonhomía propia de los hombres de la "vieja guardia", poseía un talento natural para el bandoneón y la música en general, propio de las grandes figuras.

Hombre de firmes convicciones, supo enfrentarse a los grandes poderes económicos y políticos que se hallaban encaramados en la cúpula de SADAIC a quienes denunció varias veces por corrupción y malversación de fondos.

Nicolás D’ Alesandro, “El gran fueye del Tango”Eso le hizo ganar más enemigos que seguidores, pero siguió adelante, a pesar de que fue relegado hasta los más bajos estratos y su figura y su arte, sepultados.

El maestro Nicolás D' Alessandro, fue un excelente instrumentista y director orquestal, en una época en donde florecían los grandes directores con sus famosas orquestas.

Lamentablemente, su discografía es escasa en proporción a sus enormes méritos interpretativos, debido en gran parte, a los motivos antes enunciados.

Sin embargo, se logró hacer una recopilación recurriendo a acetatos (78rpm) particulares con las naturales deficiencias técnicas y el lógico desgaste por el tiempo transcurrido y alcanzar un conjunto de buenas obras del maestro.

En el año 1943, D' Alessandro se presenta ante los micrófonos de L.R.1 Radio El mundo, con su cantor Carlos Dante, que se hallaba alejado del ambiente artístico dedicado a otras funciones. La agrupación actuó en varios programas de radio y en el Cabaret Marabú.

Nicolás D’ Alesandro, “El gran fueye del Tango”Con Carlos Dante, D' Alessandro grabó varios notables temas, entre los que menciono a: Soñar y nada más, Uno, Cuando no existas más y Juan Tango.

Junto a Carlos Acuña, vocalista que actuó durante dos temporadas veraniegas en la desaparecida boite del Casino de Mar del Plata, la orquesta grabó, entre otros, dos memorables versiones: Vieja Carreta y Cuando te vuelva a ver, cuya autoría le pertenece al maestro D' Alessandro.

Su hermano, Antonio D' Alessandro, músico también, cuenta: "Después, formamos un trío con mi hermano Nicolás y un pianista, Luis Volpini y tocamos por primera vez en Radio del Pueblo. Luego el trío se transformó en orquesta y llegamos a presentarnos en cinco emisoras al mismo tiempo, pero fuimos un conjunto de segundo plano. Le pusimos Orquesta 'Majestic' y hacíamos tango y jazz en los bailes.

Nicolás D’ Alesandro, “El gran fueye del Tango”Un día se me ocurrió organizar un baile con la participación de nuestra orquesta pero además, como atractivo, llevar a alguien importante y lo conseguí a Francisco Canaro. Fue en el Club Tucumán, de Quilmes. Allí lo conocí y nos hicimos amigos. Un día me pidió que integrara su orquesta en forma transitoria, cosa de una semana, acepté y me quedé 23 años.

Siguiendo con nuestra orquesta. Pasó a llevar el nombre de Nicolás u orquesta D'Alessandro, también hacíamos jazz, como siempre, en este caso yo la dirigía, y tenía otro nombre, era la 'Jazz Pájaro Azul'. Llegamos a hacer veintidós bailes por mes y acompañamos a buena cantidad de cancionistas de renombre".

Yo tuve el honor de compartir escenarios con Nicolás y larguísimas conversaciones en su casa del Pasaje Basilio Cittadini, a media cuadra de la Avenida San Martín, frente a la Agronomía. Allí, además de las enseñanzas de vida y "palpar" la historia misma del tango y de la ciudad, me deleitaba con sus interpretaciones en el piano y en su bandoneón "Doble A".

Yo le pedía siempre que toque "Recuerdo", para mí, la mejor versión es la suya. Alcance a grabar varios temas en casette, pero lamentablemente se me ha perdido.

Me queda el imborrable recuerdo de su pícara sonrisa, sus dedos enormes y regordetes acariciando el "fueye" y las veladas que organizamos en su casa para la gente.

Nicolás D’ Alesandro, “El gran fueye del Tango”En mí premiado cuento: "Scum, en la medianoche final", un relato que transcurre en la última noche de la vida de un mundo en ruinas, lo homenajeo en un hermoso pasaje donde hago resaltar lo más noble que tenemos los seres humanos: la amistad.

Fotos:

  • Junto al maestro y al gran poeta Héctor Negro, en uno de los tantos actos en que actuamos, él con su música y yo con mis poesías.
  • En otra foto, en la SADE (Sociedad Argentina de Escritores), en un acto junto a Alberto Thaler, el poeta y locutor de radio (junto a mí y fuera de la imagen)
  • En otra foto, también en la SADE, en un recital de "Música y Poesía de Buenos Aires", junto a la gran poeta Haydee Canaletti.

(Fuente: El material propio estuvo enriquecido por: Héctor Ernie, 1972, El Tango y sus invitados, Google)