Edición 353

¿No hay iglesia para tanta gente?

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Iglesia Cristiana en Bogotá

La palabra “Fe”, según el diccionario de la Real  Academia de la lengua española significa: “Conjunto de creencias de alguien, de un grupo o de una multitud de personas”. Sin embargo, los más de 330 barrios que conforman la localidad Octava de Bogotá, de Kennedy, están un poco indecisos gracias a las nuevas religiones, o mejor aún, a las distintas maneras de profesar la fe.

Que los evangélicos, cristianos, judíos, Católicos, Testigos de Jehová, Musulmanes, Adventistas, Luteranos, en fin, un sinnúmero de creencias son el centro de atracción hoy en día de los bogotanos. Sí: todos obviamente con el respeto que se merecen tienen un plan de vida en Dios; pero la pregunta ahora es: ¿Por qué no respetar a todos aquellos a los que según las religiones llamamos hermanos?

Las diferencias sí se dan, y eso no es un secreto para nadie, pero que hayan rumores como: “ese, montó una Iglesia para ganar plata” o “allá lo único que hacen es gritar”, es inconcebible ¿Por qué?

Pero la Iglesia Católica que es la mayoritaria en este país está preocupada, ya que muchos de sus creyentes están desertando y entrando a nuevas religiones. La aventura apenas comienza.

Día domingo, el cual ha sido designado para acercarnos a Dios. De pequeños siempre nos prometían el cono después de la misa, y había que ir con la mejor “pinta”.

La lluvia y el frío eran los protagonistas. Estaba en medio de la avenida Ciudad de Cali y caminaba hacia el templo Iglesia del Millón de Almas, del Pastor Enrique Gómez, cuando de pronto sale una multitud de gente que casi y por mi estatura, me tumba. Sí, todo parecía indicar que había llegado al lugar.

El padre Ferney del sur de Bogotá

El padre Ferney, de la parroquia Católica en Kennedy. Foto: Juan Cotrina. El Buque de Papel.

Al preguntar por el pastor nadie daba razón. Me dirigí donde un señor de traje azul oscuro al que llamaban “servidor del lugar” y le pregunte: “Disculpe, ¿dónde puedo encontrar al Pastor?”. De inmediato el hombre desgarbado, de unos 50 años, me indicó: “Para hablar con él debe sacar una cita previa; es lo único que le puedo decir”.

Mi cara de asombro no se hizo esperar, pues mi pregunta fue: “¿Qué tal si yo fuera uno de sus seguidores?”, pero bueno, luego de solo poder tomarle la foto al aviso, nuevamente salí a aguantar un poco de frío en la calle.

Un enorme vitral con la figura de Jesús me indico que allí iba a tener suerte. Unos patos y un perro me dieron la bienvenida a la Iglesia Santa Bernardita, ubicada en el barrio Tayrona. Allí hablamos con el Párroco Ferney, quien comenta: “En la localidad han llegado las “Nuevas Iglesias” y la gente en medio de su ignorancia, se va para allá”. En ese momento le pregunte: “¿Usted cree que exista otro factor por el cual la gente sale corriendo a otras religiones?”  Con su mirada hacia el altar del templo afirmó: “el proselitismo que hacen los otros, es decir los dueños de esos lugares, no es un misterio, ya que a muchos de los feligreses les prometen ayudas económicas para que se vaya con ellos; yo trato siempre de educar a la gente para que le enseñen a sus hijos a valorar la iglesia”.

Pero bueno, ¿será que la capacidad del los templos no es suficiente para albergar a los creyentes?  ¿O Kennedy tiene muchos habitantes y no alcanzan las Iglesias? El tema no es si usted es católico,  cristiano, evangélico, es simplemente que en algunos lugares sí se engaña y se enriquecen con el dinero del pobre.

Luego de tomar la foto al sacerdote, salí a buscar suerte a la Iglesia Cruzada Cristiana Renovación Integral, pero la puerta ya se había cerrado. De allí fui a la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia, en donde también me quede con las ganas de hablar con alguien.

Iglesia Cristiana de Garaje

Iglesia de garaje. Foto: Juan Cotrina. El Buque de Papel.

Kennedy, con más de 1.100.000 habitantes, es una de las más grandes de la capital. Sus estratos socioeconómicos no pasan del tercer nivel (30 barrios). Lo anterior crea otra incógnita, ¿Será acaso que siempre se juega con la fe de las personas que tienen escasos recursos económicos y por ende su nivel educativo no es alto?  Sí, tal vez esta es la historia de las preguntas.

La religión es importante y en Kennedy aún más. Tener fe permite combatir la inseguridad que se siente en algunos barrios de la localidad, además la ayuda divina permite soñar con un futuro mejor para los hijos, padres, abuelos. Mirar todas las religiones es importante; tener en donde congregarse también, pero tal vez observe primero cómo está su templo interior. No permita que jueguen con su fe, es más, no juegue con su fe, sea cual sea la religión que usted profese es respetable y sus hermanos que van caminando por el mundo deben entender que todos son gente de bien. Lo único que quieren es tener un buen presente y futuro, rodeados de los que más queremos y con la tranquilidad de decir: Gracias Dios, Jehová, Yave, Alá…