Edición 369

El presente de 19 artistas con futuro

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El presente de 19 artistas con futuroUna nueva versión del Salón Cano, evento de la Escuela de Artes Plásticas y Visuales de la Universidad Nacional.

Son jóvenes creadores, muchos de ellos estudiantes aún, que asumen el reto de exponer su creatividad, en algunos de los casos por primera vez fuera de las aulas. Este es su presente, temprano y en formación, pero que desde ya emociona y hace querer ver más. De eso se trata la última versión de esta exposición.

El Salón Cano es uno de los más tradicionales entre los eventos artísticos de su tipo en el país. Nació en 1958 con el propósito de divulgar las más interesantes propuestas artísticas surgidas al interior de la entonces Escuela de Bellas Artes de Bogotá, adscrita a la Universidad Nacional de Colombia; y lleva el nombre del maestro Francisco Cano, quien se desempeñó como su director entre 1923 y 1927.

Este año, el Salón revive como un espacio académico, abierto, participativo y de transversalidad de saberes, gracias a un grupo de estudiantes de artes plásticas y visuales –encabezados por los curadores Francisco Gómez, Silvana Fajardo y Sebastián López– y la gestión de profesores –entre ellos David Lozano, María Teresa Pardo y Edmon Castell– de la Facultad de Artes y la Dirección de Museos y Patrimonio Cultural (DMPC) de la universidad.

El presente de 19 artistas con futuroEl programa de este año contempla una exposición en el Claustro de San Agustín, inaugurada el pasado 10 de septiembre, como uno de sus principales puntos. Es así como este edificio colonial, que fue declarado Bien de Interés Cultural de la nación en 1975, le abre las puertas al arte contemporáneo.

"El Claustro de San Agustín se presenta como un espacio de interés histórico, académico y cultural donde el Salón busca generar una relación dinámica entre la obra, los públicos y el espacio de exposición", explica el curador Francisco Gómez.

En la sala, el espectador encontrará una selección de obras que giran alrededor de la "piel", tanto de los hombres como de los espacios públicos. Es el caso de la serie Más allá de la piel, en la que Beatriz Orozco superpone figuras humanas y paredes agrietadas para crear misteriosas imágenes.

También de las cinco fotografías de María Alejandra Rojas, con planos cerrados de techos y paredes que muestran cubiertas rústicas –una especie de piel– de las casas populares; y de los acrílicos de Santiago Molano, quien retrata espacios decadentes de la ciudad, a la manera de organismos en la etapa final de sus vidas.

El presente de 19 artistas con futuroEs un recorrido íntimo, rico en tonos grises, que resulta apacible hasta toparse con Beauty in Vogue, de Sophia Prieto y Sebastian Rosillo, un cuadro de gran formato –el único de la exposición– y rebosante de color, con una cantidad abrumadora de símbolos y referencias culturales sin mayores conexiones entre sí. "Es el reflejo del mundo incoherente de nuestros días", como un visitante acertó en calificarlo.

Mientras que en torno al patio colonial, hay varias intervenciones artísticas que dialogan con la arquitectura patrimonial del Claustro de San Agustín. Entre ellas está La palabra escondida de Jenny Contreras, un mural abstracto hecho de finas tiras de papel con fragmentos de lecturas que la artista ha recolectado en los últimos años.

Así como Pasado suspendido de Luisa Fernanda Cruz, un pendón sobre uno de los arcos que rodena el patio, con un dibujo de la fuente de agua que alguna vez estuvo en el centro de este edificio, que, si se observa de frente, da la impresión de devolver este objeto a su lugar original.

Ellos son el futuro del arte.