Edición 353

Sonido descomunal

PDFImprimirCorreo electrónico

Sonido descomunal

Lo más “descomunal” de la banda ecuatoriana con este nombre, aparte de su música vigorosa es la sencillez de sus integrantes.
Y así lo hicieron notar con cada respuesta a los interrogantes en la rueda, acerca del movimiento musical y roquero en el Ecuador.

“Hay ejemplos vigorosos como los Quito Fest y el Ambato fff, pero de todas maneras aún falta más trabajo para consolidar una escena tan fuerte como la de Rock al Parque. Estamos orgullosos de haber venido a tocar”, afirmó Carlos Rodríguez, integrante de la banda.
Del mismo modo piensan los locales de Gaias Pendulum, de Medellín, Antigua y Black Sheep Attack: nada es gratis en la vida y hay que remarla. Eso da satisfacciones enormes cuando se llega a Rock al Parque, por ejemplo. Pero también, decepción cuando no hay el apoyo o el reconocimiento suficiente para sobresalir.
“El espacio para hacer rock en Bogotá es cerrado. Si no fuera por Rock al Parque no habría nada. Creo que las bandas de rock no nacen o se mueren por Rock al Parque, Tocamos todo el año donde se puede”, afirmaron los chicos del “ataque de la oveja negra”.
No obstante, destacaron la organización y lo estricto del tiempo. “De esa forma todos tocamos por igual y no hay injusticias”, indicaron.
También le echaron flores a la semana académica y de conversatorios del rock que se adelantó en diferentes escenarios de la ciudad.
“Eso le da un sello de mayor universalidad al certamen”, finalizaron.
Comentario al margen: “descomunal” también es la pena de los periodistas, jóvenes en su mayoría, que asisten a las ruedas de prensa. Cuando dan la palabra para arrancar, nadie, absolutamente nadie quiere comenzar. ¡Qué mala vaina la de ese temor tonto que tienen nuestros jóvenes, de iniciar una conversación, por un estúpido temor al ridículo que no existe! Pero lo inconcebible es que sean periodistas.