Edición 359

Las leyendas del rock

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Las leyendas del rock

Dos tributos a la historia del rock colombiano fueron adelantados en el segundo día de Rock al Parque, en sus 15 años.

Y es que la presentación de los “viejitos” Flippers, Speakers, Génesis, Ámpex, y los pocos que aún dan guerra, sirvió para acercar la lucha que durante más de 40 años han adelantado en Colombia para que el rock sea lo que es hoy: un espacio necesario en la sociedad.

Muchos no habíamos nacido, cuando nuestras mamás bailaban al ritmo de las chicas “yeyé” y nuestros papás eran los chicos “a go-go”. Era el tiempo de la generación nadaísta, del ácido lisérgico y de la infaltable “ganya” (marihuana) “como la que siento en el aire cuando los Flippers empezaron a tocar en el escenario del lago.

Los “cuchachos” lo toman como una revancha en el tiempo. Su presentador les dice a los chicos que han estado todo el día escuchando las fusiones musicales, el reggae, el ska, que mientras ellos estaban en las barrigas de sus madrecitas (creo que ni estaban en proyecto) ellos se daban el lujo de haber vivido Woodstock, o tocar con Santana, cuando sí vino a Colombia. Y componer, y sufrir, y ser discriminados, y tratados de drogadictos, y ser olvidados.

Pero este año fue diferente. No sé, gracias a quién, alguien se acordó de ellos y se les rindió el homenaje como era necesario: tocando en un escenario para una generación que de memoria no tiene nada, porque nunca se le enseñó.

Ahora, el segundo homenaje sí es más para nosotros: se conformó una banda base, con la reunión de músicos de diversos grupos, y con los cantantes de Kraken, Distrito Especial, La Derecha, Juanita Dientes Verdes (antecedente de Atercipleados), entre otras.

Música más de mi generación, del mal llamado “rock en español”, o en Castellano diría Elkin Ramírez, el líder de Kraken, a quien la referencia en la escena musical lo tiene presente allende fronteras, como la mención que hizo Asis de Haggard.

Este segundo homenaje fue de mayor contacto y cercanía, por la juventud de los asistentes, o la treintañez, como dirían los expertos. Nuestros papás están en casa viendo la final del Caldas y Junior, o de descanso, o simplemente ya no están.