Edición 374

El mal de amores de la francesita

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El mal de amores de la francesita

Ina Ich fue un tornado sobre el escenario. Y esa menuda mujercita, francesa, de padres vietnamitas, respondió que le canta a todo lo de la vida, incluso a lo que llamó “el mal de amores”.

Sobre sus influencias habla hasta de Marilyn Manson y la electrónica europea, tan fuerte y diversa.

Ahora, la traductora, con una vocecita de mirla, intentaba hacer entender sus ráfagas que también llevó a la mesa central de las ruedas de prensa.

“De Colombia sé que es un país muy rico musicalmente. La buena impresión que tenemos de Colombia es por su música. La sentimos, más que algo intelectual, por algo que se lleva adentro, por el sentimiento mismo”, declaró.

Los mexicanos de la Kinky aseguraron que desde hace cinco años no estaban en Rock al Parque y cerrar la jornada del domingo para ellos es motivador.

También hubo tiempo para destacar la diversidad. Afirmaron que el rock tiene diversas caras  y ya no es la distorsión. 

En cuanto a los Voodoo Soulja´s reggae y música colombiana con acento chocoano y Pacífico es la nota sabrosa y de fusión de la noche.

“Eventos como Rock al Parque son enriquecedores. No estamos en el punto de ser radicales, sino diversos. Somos música y ya. No hay que pensar en el género”, añadieron.

Ina aseguró que esta es una gran lección para llevar a su Francia, donde –quién creyera- la diversidad musical no es tan fuerte, a pesar de contar con un crisol de razas y de migrantes viviendo el día a día.