Edición 354

Eco: el arte de estudiar las palabras y usarlas

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Eco: el arte de estudiar las palabras y usarlasEl cáncer acabó con su vida a los 84 años luego de una prolífica vida.

Con las botas puestas, Umberto Eco trabajó hasta el último de sus días. El cáncer lo afectaba desde hace años pero no le impidió seguir con su producción de obras maestras, mezclando con éxito el estudio de las palabras con la semiología y el uso de las mismas con la redacción de novelas.

Las reseñas no ahondaron tanto en una de sus obras capitales recientes: La Misteriosa Llama de la Reina Loana, donde perfila su enfermedad a través de Yambo, el protagonista, y el otoño de la vida donde la lucidez cobra fuerza, latiendo con su corazón que empieza a cansarse, pero sintiendo ese calor en las tripas, esas mariposas de los enamorados, al momento de releer las obras que lo marcaron desde niño y para siempre, como Sandokan, Fantomas, y los comics italianos de preguerra y posguerra. Un recuento maravilloso por el mundo animado y la imaginación que le ayuda a un hombre que sufrió un accidente cerebro-vascular para recuperar algo de su vida, y de un amor entrevelado.

Eco: el arte de estudiar las palabras y usarlas"El mundo pierde a uno de los pensadores más importantes de la era moderna". Medios italianos confirmaron la muerte del escritor, filósofo y experto en semiótica Umberto Eco, a los 84 años, quien desde hace tiempo padecía de cáncer. Según el diario italiano 'La Reppública', la muerte fue hacia las 9:30 p.m. del viernes 19 de febrero en su casa, información corroborada por su familia.

Tras conocer la noticia, el primer ministro italiano, Matteo Renzi, expresó sus condolencias a la familia y destacó de Eco su "inteligencia única" capaz de "anticipar el futuro". "Fue un ejemplo extraordinario de intelectual europeo, unía una inteligencia única con una incansable capacidad de anticipar el futuro", destacó Renzi, según informan los medios locales. "Es una pérdida enorme para la cultura, que echará de menos su escritura y su voz, su pensamiento agudo y vivo, su humanidad", concluyó.

Galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en el 2000, escribió su último libro el pasado año con el título 'Número Cero', una crítica al mal periodismo, la mentira y la manipulación de la historia.

Eco: el arte de estudiar las palabras y usarlasEco ya era considerado como una eminencia en círculos académicos, como uno de los semiólogos más importantes del mundo, antes de volverse mundialmente famoso en 1980, con la publicación de su novela 'El nombre de la rosa', libro que lleva ya vendidos 50 millones de ejemplares.

Ese conocimiento estético se evidencia en las magníficas descripciones de obras medievales con las que amobló su novela más conocida, la que surgió un día en el que amaneció con ganas de "matar a un monje". Así lo dejó por escrito en su texto 'Apostillas al nombre de la rosa', en el que prácticamente develó los secretos de su composición, desde la primera idea hasta la forma como investigó, creó en su imaginación (y en el papel a punta de mapas) la sobrecogedora abadía benedictina que se convierte en escenario de su relato y cómo empleó esa reconstrucción medieval para determinar incluso hasta la duración de los diálogos.

La novela fue un boom (tanto que años después fue llevada con éxito al cine, protagonizada por Sean Connery) que puso a los lectores a la expectativa de su segunda obra de ficción: 'El péndulo de Foucault' (1988), que también fue un gran bestseller.

Eco: el arte de estudiar las palabras y usarlasOtros de sus obras son: 'Apocalípticos e Integrados', 'Tratado de semiótica general', 'La misteriosa llama de la reina Loana' y 'El Cementerio de Praga'.

Eco nació en Alejandría, Italia, el 5 de enero de 1932, pero desde hace años vivía en Milán. Empezó a publicar en 1956, en concreto su tesis doctoral, titulada El problema estético en Tomás de Aquino.

Pese al éxito literario, Eco no se apartó de su papel en la docencia y siguió liderando la creación espacios de pensamiento como el Departamento de Comunicación de la Universidad de San Marino (1988) y La Escuela Superior de Estudios Humanísticos de Bolonia (2000) y a lo largo de su vida fue recibiendo diferentes honoris causa en numerosas universidades.

Otras de sus obras son 'Los límites de la interpretación' (1992), 'La isla del día de antes' (1994), 'Seis paseos por el bosque' (1996), 'Kant y el ornitorrinco' (1997), y 'Baudolino'", dijo el diario El Tiempo, en su reseña.