Edición 368

Carlos Reyes: el lobo solitario del blues

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El día fue de locos en una ciudad que cada vez se parece más a una mega jauría de lobos. El paro de los trabajadores estatales colapsó el tráfico y llegar al Museo Nacional, lugar para la charla con Carlos Reyes fue toda una odisea.

Reyes llegó media hora antes de la cita y atendió a dos jóvenes de otro medio de comunicación. Mientras esperaba el turno recordé su amplia trayectoria en la música que sobrepasa los 25 años en forma profesional, aunque como él lo dice, antes hubo más tiempo para hacer música a los pies de la cama.

"Primero fue metal en el colegio y en el barrio en Santa Bárbara. Nos la gozamos con la banda Záratro, el octavo círculo del infierno del Dante en la Divina Comedia. Hubo toques, mucho feeling y sentirnos parte de algo, aunque fueron los primeros pinos, nada profesional. Eso vino luego para mí", recordó.

Reyes entró a Agony, banda mítica metalera y luego de librar batallas épicas por consolidarse en un medio totalmente salvaje para abrir las puertas a los músicos de este género y a los roqueros en definitiva, llegó el momento de la evolución, que como el mismo dice, se manifestó en forma de experimentación. Por eso el blues es su eje, aunque el rock y probar aires latinoamericanos, por qué no, amplían su propuesta que hoy por hoy es muy querida por los bogotanos y los colombianos.

En su diccionario y a lo largo de la charla la palabra experimentación salió a flote más de tres veces y asegura que es su leitmotiv. Pero lo que le vuela la mente fue su acercamiento al teatro. Ha participado con la música de varias obras y por ello bebió de las fuentes del mainstream de los roqueros espectaculares, como Pink Floyd, Deep Purple, Black Sabath, Alice Cooper, cuyos shows son todo un concepto y no solo la música que nadie discute. "No le prestaba mucha atención a los videoclips la verdad. Pero la experimentación con el teatro, en lo que sigo trabajando, me hicieron que para el nuevo álbum presentáramos una propuesta conceptual al respecto", afirma.

Y es por eso que trabajó con Leo Carreño, el director del video de Ciudad de los Lobos, cuya estética muestra una parte de la ciudad que si se mira bien, puede resultar desconocida. Y eso es parte del juego. La estética refleja además la banda sonora de Bogotá, una solitaria, inconforme, nostálgica, si se quiere violenta, pero vive en un eterno buscar.

Dice el teaser de prensa que "Carlos Reyes cruza la frontera de un lado a otro, buscando desesperadamente a los suyos y mientras canta "Soy un lobo de noche, soy un lobo perdido", el slide guitar contrasta con las cuerdas de nylon y las melodías que brotan de la armónica, evocando otros tiempos y otras vidas".

Y en esa búsqueda de los suyos no duda en indicar que ellos son los integrantes de la Killer Band, a quienes tendrá en primerísima línea una vez lleguen las presentaciones en vivo de Ciudad de los Lobos. Pero es claro en decir que su forma de trabajo es justamente experimentar y por eso goza como el lobo caminando solo por las estepas, en este caso, las calles bogotanas.

Escuche la entrevista completa a Carlos Reyes

Entra video de saludo de Carlos Reyes para los lectores de Buque de Papel

 

La Ciudad de los Lobos

Datos del video:

Dirección artística y general: Leo Carreño.

Cámara: María Alejandra Plata.

Modelo: Dennis Loriana.

Diseño de vestuario Dennis Lorianna: Xikaria.

Diseño de vestuario Carlos Reyes: Alejandra Ruiz.