Edición 375

“Escribir no tiene proceso divino alguno, es trabajo”: James Rhodes

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El lugar de encuentro fue en la librería Santo y Seña, llamado centro de operaciones de la editorial Rey Naranjo que trajo los dos trabajos de Rodhes titulados Instrumental y el reciente Fugas, que no es más que una voz en alto, un grito de este músico que revolucionó la música culta o llamada "clásica" frente al estrés de la vida moderna (sonó muy Fito y Sabina en Enemigos Íntimos).

El británico es llamado como el rock star de la música culta y al menos no se cree el cuento del divo o del roquero estrella porque es cálido y responde de frente, sin casete puesto.

La pregunta del proceso creativo que le hicimos le molesta y lo dice sin tapujos, porque para él, como la música no tiene chispas divinas o momentos de inspiración o meditación para ser creativo conectado con el universo y crear arte. "Es simple, si haces mil palabras al día, en tres meses tienes un libro. Es trabajo. No hay proceso creativo ni chispas", afirmó con una sonrisa auténtica.

Y es esa autenticidad la que le lleva a contestar además, como lo ha escrito en sus columnas de opinión en The Guardian (diario británico) que la música clásica o culta es para una minoría o una élite, es decir el 1% de la gente. Por eso quiere y trabaja para expandir y dar a conocer con sus charlas magistrales y conciertos, que son todo un viaje del conocimiento, la música de personajes eternos como Bach, Mozart, Brams, etc.

Rodhes también reafirma sus conceptos y opiniones sobre los llamados éxitos virales o universales como Despacito, de Luis Fonsi y que considera el trabajo de un colega, pero que no duda en usar esa flema británica, ese humor negro como el de los viejos cachacos para lanzar más de un dardo a esa receta que se llama "música" actual. "Es un éxito del que nadie se acordará en 300 años, a diferencia de Chopin o Bach. Claro, si se acuerdan de Despacito en 300 años me pego un tiro". (Risas).

Atendió otras preguntas y entrevistas personalizadas y se despidió muy formal de todo el mundo y tuvo tiempo para las selfies de rigor. No todos los días tienes al llamado Mozart de la música clásica actual, porque el compositor austriaco fue eso en su época: un roquero que revolucionó la forma de ejecutar, interpretar, sentir, componer, este arte que es universal.

Sobre el concierto

El intérprete musical James Rhodes tiene dos armas para combatir la depresión: la música clásica y la escritura; con ellas llega el próximo 23 de noviembre al Teatro Jorge Eliécer Gaitán de Bogotá, allí compartirá las claves que le han permitido sobrevivir al maltrato y los abusos.

Rhodes recorre el mundo conquistando escenarios, enamorando niños, jóvenes y adultos que se vuelcan a disfrutar su música y a apropiarse de su proyecto de vida.

Con su nuevo libro Fugas, Rhodes da las claves para encontrar la paz y enumera las piezas que logran trasladarlo a un lugar seguro, sacándolo del ritmo frenético de la vida contemporánea.

El artista ha sido aclamado por su primer libro Instrumental, del que ha vendido más de 300 mil ejemplares en todo el mundo. Con sus conciertos ha visitado múltiples países y ha acercado la música clásica a un público nuevo y diverso. Sus recitales, alejados de toda formalidad, son una verdadera experiencia musical y humana.

Para hacer esta presentación realidad, han reunido esfuerzos la Alcaldía Mayor de Bogotá a través del Teatro Jorge Eliecer Gaitán del Instituto Distrital de las Artes - Idartes, la Fundación Malpensante y Rey Naranjo Editores, quienes ofrecerán un espectáculo digno de los más exigentes amantes de la música en vivo.

James Rhodes, estará en tarima el jueves 23 de noviembre a las 8:00 p.m. en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán. Boletas en TuBoleta o en las taquillas del teatro. (Con información de Idartes).