Edición 353

“Joven periodista hágase bachiller”: Garzón - Diana Uribe

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“Joven periodista hágase bachiller”: Garzón
Diana Uribe
José Domingo Bernal
Wilson Baquero
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-Diana Uribe:

La primera vez que Jaime Garzón me dirigió la palabra éramos 120 personas durante los primeros días antes de salir al aire. Él se acercó y me preguntó ¿usted es la inteligente? Ahí empezamos a hablar.

Entrar a una cabina donde todos eran hombres, periodistas de trayectoria importante en los medios, donde yo venía de la academia, de otro mundo, de otras coordenadas, fue un paso muy fuerte. Garzón me ayudó a dar ese paso junto a mis grandes maestros junto con Guillermo Angulo, un gran respaldo para mí. Garzón con su humor, con su calidez, era un gran compañero de trabajo. Como ser humano, más allá de la figura pública del humorista era un tipo con el que era delicioso trabajar y nos las pasábamos intercambiando noticas, comentando todo lo que sucedía en la mañana.

-¿Qué legado le queda a las nuevas generaciones?

Si uno ve los pocos videos que de él quedan, lo primero que uno encuentra es la vigencia de los análisis que hizo, de las tendencias que predijo. Jaime Garzón entendió este país a través del humor y a través de la gente que entrevistó, como yo no creo que haya algún humorista que haya tenido tan claro el panorama de la política en Colombia como él. Era un gran analista y un genio para entendernos y se había ganado el derecho de contarlo. Para las nuevas generaciones, la referencia inmediata de toda esta historia que todavía no se está escribiendo, fue el país que Garzón nos enseño a ver con tanta mordacidad, sátira y amor, porque él adoraba a este país. Hace mucha falta y más hoy, porque cada día se completan más cosas de las que predijo en su momento. Cada día los procesos que él vislumbró se hacen más plausibles. Cada día ese humor nos hace más falta para poder entendernos. Esta es una sociedad que sólo puede mirarse a sí misma a través del humor. Y él nos enseñó eso.

A través de todos sus personajes lograba decir las verdades más fuertes disfrazado de cocinera o mostrando a una mujer totalmente “light” que conoció la geografía nacional a punta de atentados. La genialidad de él era producir una lectura y una interpretación del país y decir con humor las verdades más crudas, que son muy difíciles de expresar de otra forma.

La memoria no se ha trabajado suficientemente en Colombia. La amnesia histórica que nos aqueja hace que quienes han podido narrarnos, hablo de Klim… -¿Usted se imagina lo que hubiese sido el proceso 8 mil con Klim vivo? No hubiese quedado títere con cabeza- sigan cayendo en el olvido. La memoria de Klim, las caricaturas de Osuna, las personas que han podido entender la marea de los tiempos, cuando los tiempos han pasado y que a través del humor nos lo han hecho posible, son nuestros mayores tesoros. Hay que activar la memoria de Garzón, porque él está muy lejos de ser nuestro pasado. (Uribe-2009)

-Samuel Salazar:

Jaime fue un conciliador. No tuve la oportunidad de estrechar lazos de amistad más profunda con él, pero era un gran compañero de trabajo.

Lo de conciliador es porque él ayudó incluso con lo nuestro. Cuando las cosas estaban tensas y a la semana de reintegrados a quienes nos habían despedido, nos tenían sin lugar fijo de trabajo ni funciones. Y en ese tire y afloje, por ejemplo, el jefe de redacción de esa época le tocó apartarse una semana. Garzón medió entre la gerencia de esa época y nosotros, incluso nos dijo “bájenle, que tampoco esto es de ustedes”.

En mi época de reportero logré tener un acercamiento muy estrecho con Francisco Galán, ex vocero del Eln, tanto, como para recoger noticias en la cárcel Modelo, cuando estuvo recluido un tiempo allí.

Fue por ese acercamiento que Garzón me buscó con el fin de pedirle la liberación de unos secuestrados, y que finalmente se produjo.

-Se ha insistido por algunos círculos de opinión que Garzón pedía plata para mediar en secuestros…

Yo no lo creo. (Salazar-2009)