Edición 352

“Joven periodista hágase bachiller”: Garzón - Wilson Baquero

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“Joven periodista hágase bachiller”: Garzón
Diana Uribe
José Domingo Bernal
Wilson Baquero
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-Wilson Baquero:

-¿Quién era Jaime Garzón para Wilson Baquero?

Para mí era un problema. Y lo digo porque como siempre vivía colgado en la redacción de mis boletines de noticias, cuando él llegaba armaba el desorden y no me quedaba otra opción que me cayera un directorio telefónico que me lanzaba encima, o ponerle cuidado a sus monerías, o reírme, y finalmente me atrasaba con el trabajo. Pero era la felicidad de la redacción.

Y era aquella persona que en medio de esos disparates, de esas payasadas, si tenías un mal día, él te lo alegraba.

Para las generaciones presentes y futuras su legado, el que debe quedar, lo resumiría en una sola palabra: franqueza.

-Usted hoy ejerce como asesor del director de la Policía, el general Oscar Naranjo y ha tenido conocimiento del fondo del proceso de desmovilización de los paramilitares y de su resurgimiento, ahora como les dicen de “bandas emergentes”. ¿Qué tanto hubo de cierto que fueron los paramilitares los que asesinaron a Garzón o hay alguien más detrás de su crimen?

Jaime tenía un presentimiento y no creo que no supiera de dónde venían las amenazas.

Me atrevería a decir que detrás del crimen de Garzón hubo manos del paramilitarismo y posiblemente otros intereses. Gente cercana a Castaño lo ha reconocido. Lo que está claro, es que al final de los días, más allá de quién haya sido, el tema es que el crimen sigue impune, porque no tenemos a los verdaderos responsables o incluso a los autores materiales plenamente identificados. Eso nos lo debe la justicia.

Estamos en un buen momento así como se ha reabierto el caso Galán, y hoy la Fiscalía, los jueces y muchos sectores de la vida pública nos prometen llegar hasta las últimas consecuencias en esa investigación, valdría la pena que el país, a quien Jaime le dejó un legado importante, alzara su voz para decir que este crimen tampoco quedara en la impunidad. (Baquero-2009)

-Jennifer Zamudio:

Conocí a Jaime mucho tiempo antes de que fuéramos compañeros en Radionet, porque realicé mi tesis de grado profesional sobre unos de sus proyectos: “QUAC, el noticero”. Jaime era un genio, un hombre brillante, divertido, sarcástico, humano ¡Un loco en todo el sentido de la palabra! Un hombre que desde su perspectiva nos hacía ver y entender cosas que tal vez nuestros ojos no veían o no comprendíamos.

Jaime siempre fue un hombre que a pesar de la circunstancia en que estuviéramos siempre tenía un apunte a la mano, una sonrisa, un comentario oportuno.

Alguna vez recuerdo que “el jefe” (Yamid) me llamó la atención por llegar tarde a la cabina y me esperaba para una entrevista. Yo me paré a recoger mis apuntes y Jaime me miraba con cara de terror como si yo estuviera cometiendo la falta más grave por salirme a buscar mis apuntes… Cuando entré, se paró, me dio su silla, en fin, hacía todo lo posible porque “el jefe” no reaccionara peor y porque yo me sentara juiciosa a hacer mi tarea… Era un hombre realmente especial. (Zamudio-2009)

-Fernando Calderón España:

Fue muy importante para Radionet. Yo me encontré con él, como cercano, en los últimos dos o tres años, luego de una agria disputa, de una pelea que casi termina en un encuentro salvaje, al mejor estilo de la lucha libre. Después fuimos grandes amigos y la noche antes de su muerte estuvimos conversando con él, con usted y otros periodistas en la sala de redacción. 
Jaime le aportó a Radionet, pero Radionet también le aportó a él, porque le permitió un escenario para poderse expresar dentro de su irreverencia política. Y al país le dejó otra mirada diferente de ver las cosas, y una risueña de ver los aspectos serios. Y mirar la realidad nacional con sarcasmo, ironía, chiste. 

Humoristas políticos fueron muy poquitos, como Klim, Castillo Gómez y Humberto Martínez Salcedo, a quien le cerraban “La Tapa”, y se inventaba “El Corcho”; y el Ministerio de Comunicaciones lo clausuraba y él se iba a otra emisora a abrir otro espacio de humor político. Garzón fue el Martínez Salcedo moderno. Pero el tiempo pasa y es casi una generación la que ha crecido sin saber quiénes eran esos humoristas políticos, y menos Jaime.

Aquí hay muchachos de 15 años que ni siquiera saben quién es Hernán Peláez, ni Yamid Amat. (Calderón-2009)

-Juan Armando Rojas:

Jaime Garzón fue un colombiano que a través del humor y de burlarse de la realidad nacional estaba llamando la atención del país sobre la forma en que estaba siendo conducido en ese momento, en el manejo del Estado, del conflicto armado. A través de esa caricaturización de la realidad colombiana puso a pensar a más de uno. El país reflexionó a través de su sátira, de su crítica.

Fue un hombre con un gran sentido humanitario, comprometido con las causas humanitarias, como con la liberación de secuestrados y en la búsqueda de la paz. (Rojas-2009)

Garzón está en el más allá esperando, seguramente riendo, como lo queremos imaginar, mientras aquí en la tierra el tema de su asesinato se perdió en la noche de la impunidad, y eso no es nada gracioso.

¡Tan fácil que es echarle un muerto a quien no se puede defender o a otro fallecido como Carlos Castaño! Y los otros verdaderos criminales, los que lo determinaron, planearon y dispararon, bien lo dice León Giecco en su canción “Las madres del amor”: “…aún disfrutando de este sol”.