Edición 380

Carne, un libro provocador

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Libros hay por doquier en la Feria Internacional del Libro en Argentina. Pero lejos de la verdad de Perogrullo, hay que saber escarbar para encontrar páginas potentes como el de Kitty Sanders.

Aunque el libro original salió hace algunos años, para esta versión de la Feria, Kitty reeditó y lo presenta como Prolegómenos al Libro Carne, donde suelta más de un dato en esta investigación periodística que le valió ya amenazas, por parte de las mafias del proxenitismo no solo en Argentina, sino en los otros países donde avanzó en su tarea, incluso Colombia.

La encontramos junto a su editora en el stand de De Ciutiis Ediciones, aquí en Buenos Aires, donde nos contó que su trabajo duró ocho años. En ese tiempo se sumergió en el oscuro mundo de la trata de personas en varios países de Europa y América Latina, con su propia "Carne".

Nos recordó al trabajo de Günter Wallraff, al encubrirse y disfrazarse para poder ingresar, oculto, al mundo de la explotación laboral para los inmigrantes en Alemania. Kitty, al mejor estilo del germano, hizo lo propio y trabajó en modelado erótico, strip clubs, prostitución online, películas porno, vida nocturna y otras actividades de la industria para adultos y de la red de trata de personas.

"Quise destruir los conceptos y mitos que existen en este campo. Tampoco quise decir qué está bien o qué está mal o criticar a los clientes de un negocio tan antiguo como la humanidad o considerar como víctimas a todas las mujeres que se mueven en este ámbito. Sí había y hay que denunciar a las redes de explotación y esclavismo de personas, que en pleno siglo XXI siguen vigentes", afirmó para Buque de Papel.

En su libro aborda diferentes niveles de estudio del problema, desde los filosóficos, sociológicos, económicos, históricos, culturales y sicológicos, y presenta el registro del mundo de la industria del sexo, desde las favelas hasta los penthouses.

"No estoy a favor de la legalización o de la prohibición de la prostitución. Esto simplifica el problema y lo reduce a niveles que no tienen dimensión. Además, por razones prácticas que cuento en el libro", resaltó.