Edición 385

Trifulca, tango enrevesado

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Circe, Fábrica de Arte es una casona reciclada en plena Avenida Córdoba porteña. Su escenario es pequeño, pero acogedor y las mesas y sillas tan antiguas como debe ser su tiempo, centenario eso sí, o se aproximan.

Este fue el lugar para la presentación del grupo Trifulca, tango enrevesado, una apuesta para homenajear a los clásicos del aire argentino, pero metiéndole sonoridades propias del jazz y del rock", como ellos dicen, "mordiendo la banquina pero sin irse al pasto".

La formación recorre clásicos del género en forma de tangos, valses y milongas, desde "Pichuco" (Aníbal Troilo), Oswaldo "el bebo" Pugliese y el infaltable dueto ganador de Gardel y Lepera, que en términos futbolísticos era la sociedad triunfadora como el Pibe Valderrama y Bernardo Redín, en el Deportivo Cali colombiano, El Bocha Bochini y Marangoni en Independiente o Chicho Serna y Riquelme, en el multicampeón Boca del virrey Bianchi. Al mismo tiempo descubren y ejecutan con bacanería unos desvíos propios que habilitan nuevos diálogos e itinerarios por la música rioplatense y el folklore argentino, que es rico y generoso.

Así, que no fue fortuito escuchar alguna de Fito Páez o el Corazón Delator de Soda Stéreo, que se van mezclando con el trabajo musical de los maestros Diego De Charras, en la guitarra y composición y de Mauro Iuvaro, en el viejo y querido bandoneón.

La voz y el performance en escena estuvieron a cargo de Irene Frydenberg y en la viola, Lorena Silva Paiva. Como música invitada en la percusión estuvo Sofía Álvarez.

Música para re-crear, para soñar, para disfrutar con otras sonoridades. Un buen ejemplo de arte en la casa de Circe, aquella diosa de la magia para la mitología griega y representada a veces como ninfa, hechicera e hija de Helios, el sol. Y sol es lo que ya hace falta.

Este es el canal oficial de la banda