Edición 385

Racing: academia e historia

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Hablar de Racing es hablar de una de las entrañas argentinas. No solo por ser uno de los cinco grandes equipos de fútbol del país, encarnar junto a su rival, Independiente, la esencia de la provincia, sino porque fue el equipo de los amores del general Juan Domingo Perón.

Evita también hinchaba, pero es sabido que su equipo fue Argentino de Quilmes, "el mate", hoy en la tercera categoría.

Más de 100 años de historia que se aprecian en las gigantografías de la cafetería ubicada en el complejo Tita Mattiussi, las canchas de entrenamiento de los diferentes planteles del equipo en divisiones inferiores. También es la sede oficial para los los partidos de los juveniles en los que Racing hace de local y donde se hacen las pruebas para juveniles del club, entre otras actividades, dice la página oficial del equipo.

La historia de Tita también es para contar. Era llamada Mamá Tita en el barrio, porque desde siempre colaboró con el equipo, no solo en la consecución de los uniformes, su cuidado, hacer actividades para recaudar fondos, en fin, la entrega de su amor se ve en cada rincón del predio y en la estatua que se levantó en su honor, una vez falleció.

En la cafetería, en las canchas sintéticas y de grama, se ven los colores azul celeste y blanco de su camiseta a rayas, y en la ropa de los padres que viven como nadie los partidos donde juegan sus hijos, así como en otros deportes que se desarrollaron a la par y en el que Argentina es potencia, como el hockey femenino sobre pasto.

Como nos dijeron varios de los asistentes e integrantes de las familias que se levantan cada fin de semana cuando hay fecha, alistan los maletines con los botines, los uniformes, el mate y las facturas y la ropa para el invierno. Con toda actitud salen a tomar el colectivo o a caminar para cumplir con el rito que es más que deportivo y que repite en todos y cada uno de las sedes de todos los equipos: se vive la pasión y el cariño que proviene desde hace décadas y que se transmite entre generaciones, que lo trajeron y desarrollaron los tátara y bisabuelos y que llegan hoy a los nuevos integrantes de las familias de futbolistas.

Por eso se eriza la piel cuando se escucha el video sinfín con las glorias de la primera Copa Intercontinental ganada contra un equipo argentino, homenajes a los referentes, como el Coco Basile, Roberto Perfumo, el Chango Cárdenas y Oreste Omar Corbatta, se leen sus gestas o se recuerda el penúltimo campeonato, el de 2001, cuando le empatan sobre la hora a River, con un golazo del colombiano Gerardo Bedoya y se encaminan al título, luego de 35 años.

Racing, el también llamado primer grande, ganó su campeonato primigenio en 1913 y el último en 2014, 101 años después. Una extensa carrera llena de otros campeonatos y que registra parte de la pasión de todo un país por el fútbol.