Edición 386

Historia viva

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Representan una de las cinco generaciones de seguidores, hinchas, socios del club que ajusta este año, 110 de existencia. Los llamados socios vitalicios, mayores de 70 –por ahora- reciben un homenaje por parte de las directivas de Huracán.

Más de 200 de esos socios, que ante todo son hinchas fervorosos del equipo y han construido sus vidas en el barrio Parque Patricios, como en la sede social y en el estadio del equipo, han recibido un detalle simbólico en una caja roja con el logo y material de la institución y una carta personalizada, que se construyó en complicidad con sus familiares.

En esta ceremonia, que se repite, arribaron socios-hinchas que vieron jugar a Herminio Masantonio –figura histórica de Huracán y otros más que compartieron anécdotas vividas con el que fuera presidente del club y responsable de construir El Palacio -como le llaman al estadio-, el teniente coronel Tomás A. Ducó.

Por ejemplo, se narró la tensión al momento del gol de Gimnasia y Esgrima de La Plata para igualar el partido a uno en 1973, último encuentro y donde Huracán con el empate salía campeón (de sus 13 títulos, el primero y  único en el torneo AFA de Primera División). Una tensión porque el juez de línea no cobró que la pelota había salido por la banda, cuando fue más que evidente y que de esa jugada llegó el gol.

O cuando a Ducó lo operaron de cáncer en el estómago y creyó estar en el cielo porque despertó rodeado de unas cortinas celestes y a ambos lados de la cama, dos enfermeras de pechos generosos.

Y otra de dos hermanos que jugaron al básquet y por primera vez en la vida se bañaron con agua caliente en la sede deportiva, por cuanto en su casa no había.

Anécdotas como vidas, que se reunieron para recordar y decirles a las nuevas generaciones que el tiempo pasa, pero cuando se entrega tanto amor, éste permanece en los corazones, en las nuevas generaciones, así como en las paredes, en los muros que la gente del barrio ayudó a edificar con la compra de ladrillos, cemento, varillas, y con lo que podían. Era, iba a ser y es el estadio del club de sus amores, el Globo que voló alto y muchas veces también se estrelló. Un club que en realidad es un grande.

"Decime un solo equipo del mundo, uno solo, que tenga 216 equipos que se llaman igual y usan el mismo globo en el pecho. Hay 216 huracanes en el mundo y con todos entramos en contacto como venimos trabajando desde hace cuatro años.

Si eso no es grandeza, no sé lo que es", concluyó Javier Montanari, presidente de la Subcomisión de Relaciones Institucionales y Públicas del club, encargada de los homenajes. :"Y van a continuar, ahora serán para la gente de 65 años".

Acá las palabras y homenaje a Antonio "Cacho" Catalano, uno de los socios vitalicios de Huracán y padre de Gustavo, técnico de la Octava división del club.