Edición 387

Una balsa en el templo de la empanada

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Sigue navegando, 51 años después que Litto Nebbia se reuniera con José Alberto Iglesias, conocido como Tanguito o Ramsés VII, en la pizzería llamada La Perla del Once y compusieran La Balsa, el primer tema de rock en español y con toda la idiosincrasia argentina.

Tantos años después La Perla del Once ha tenido cambios sucesivos de dueños y hoy es uno de los comedores más afamados por sus empanadas y pizzas: La Americana.

Ubicado en la esquina de Avenida Rivadavia con Avenida Jujuy, diagonal a la Plaza Miserere, el restaurante recibe a porteños y argentinos del conurbano que tienen en la estación de trenes de Once su punto de llegada.

Un buen café con facturas en promoción, postres enormes y la comida que congrega a todos en un sábado o domingo de fútbol para ver en las pantallas dispuestas en los salones.

A la hora de ir al baño, las escaleras laterales conducen al segundo piso donde al girar se encuentran las puertas del WC con una gigantografía pegada en sus puertas con la letra de la canción que hizo famosa el grupo de Nebbia, Los Gatos, y que grabara el 19 de junio de 1967.

Es conocida como la canción que dio partida al llamado Rock Nacional, término acuñado para el rock argentino.

Afirman los portales de reseñas que el tema de Los Gatos superaron los 250 mil discos vendidos y desataron en Argentina el furor juvenil por el rock en español. La revista Rolling Stone y la cadena MTV (cuando sí era musical y no la farsa actual de los reallities) como la mejor canción del rock argentino de todos los tiempos.

Análisis posteriores a la letra de la canción se sumergen en las aguas de las críticas y confirman que la lírica es una referencia velada al consumo de las anfetaminas y LSD, el narcótico de los artistas en los años 60. Tanguito, cuya vida se inmortalizó en la película Tango Feroz, murió por sobredosis de drogas en 1973.

La canción está dividida en dos partes, un puente y un final. En esa madrugada, Tanguito llegó con la frase inicial, "estoy muy solo y triste en este mundo de mierda", que luego se ajustó, con base en su estructura musical y la temática que giraba en torno a las palabras naufragar y locura, inspiradas en el bolero La barca, de José Feliciano. Nebbia aportó el puente, "Tengo que conseguir mucha madera", y el final, "a naufragar, a naufragar, a naufragar". La música recoge aires tradicionales y la bossa nova, de moda con Tom Jobim.

Con los años se han conocido más detalles del tema, como del consenso que no se hizo de un jalón en una sola noche, sino que fue el resultado de varias más. Aún así, la partida inicial sí fue ese 2 de mayo del 67.

Después surgió la leyenda negra con la muerte de Tanguito, en el sentido que Nebbia se la había robado. Javier Martínez, quien luego fundó a Manal contribuyó con la confusión y confesó años después:

El periodismo y el mundo del espectáculo funcionan con controversias, y por eso se malinterpretó aquella frase que dije en el disco de Tango, En el baño de la Perla del Once compusiste La balsa. No quise decir que él fuera el único autor; ése es un mito. La verdad de la milanesa es que la escribieron los dos, Nebbia y Tango, y yo fui testigo presencial en una mesa de La Perla. Tango le mostró la primera parte a Litto, y al día siguiente él trajo el resto. Así se parió La balsa. (1)

En la esquina se mantiene una placa colocada en la puerta que indica que fue el "lugar frecuentado por jóvenes músicos en la década del sesenta que gestaron las primeras composiciones del rock nacional".

La letra

Estoy muy solo y triste acá

en este mundo abandonado

tengo una idea, esa la de irme

al lugar que yo más quiera

me falta algo para ir

pues caminando yo no puedo

construiré una balsa

y me iré a naufragar

Tengo que conseguir

mucha madera

tengo que conseguir

de donde pueda

Y cuando mi balsa esté lista

partiré hacia la locura

con mi balsa yo me iré

a naufragar...

(1) Tomado de Wikipedia