Edición 368

Festival de teatro de Bogotá: a pura vanguardia

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Festival de teatro de Bogotá: a pura vanguardia
Las obras peludas, heladas y unisex…
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Festival de teatro de Bogotá: a pura vanguardiaUna mujer barbuda como salida de un antiguo circo ambulante, faunos que parecen haberse equivocado de época, un artista transexual que hace malabares con hielo y once actores con discapacidades físicas y mentales son algunas particularidades que el público más arriesgado del XII Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá verá en escena.

Que son las “antipiezas” en donde todo cabe, que son los rebeldes que no conocen límites, que son los desbordados, que es el antiteatro… todo esto y más se dice sobre el teatro de vanguardia. Como quiera que se catalogue, la vanguardia es, en definitiva, un estilo que siempre da de qué hablar en cada edición del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá. Y esta no será la excepción. 
Lo más arriesgado y célebre del teatro de vanguardia internacional y local estará en las tablas colombianas dentro de menos de un mes. Los espectadores disfrutarán con los trasgresores lenguajes escénicos de figurones como Tomaz Pundur, Pippo Delbono y Peter Brook, entre otros, que presentan montajes cargados de fuerza e intimidad.

Pandur descrestará como habitualmente lo hace con “Calígula”, una adaptación de la obra de Albert Camus de los teatros Pandur y Gavella, de Eslovenia y Croacia respectivamente. El reconocido director yugoslavo, que se presentó en el Festival de 2002 con un montaje basado en La divina comedia (Infierno), se sumerge en la mente del emperador romano obsesionado con la luna, a través de un imponente escenario cubierto con un gran espejo de agua que realza la crueldad y frialdad de los protagonistas.

Este ambiente húmedo y sofocante que se instalará en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán del jueves 25 al domingo 28 de marzo, es acompañado  por la música original del grupo Silence, que complementa la historia para crear una pieza inquietante, poderosa, capaz de conmover de manera íntima y extraña al espectador.
Y si de inquietar al público se trata, el italiano Pippo Delbono dará mucho de qué hablar con “Guerra”, un montaje en donde once de los quince actores que aparecen en escena tienen algún tipo de discapacidad.

Delbono es conocido como el padre del “teatro de la rabia” por sus obras no convencionales con gran contenido lúdico. Utiliza como actores personas marginadas de la sociedad como Bobó, sordomudo, analfabeto y microcéfalo, a quien conoció mientras dictaba unos talleres en un manicomio en donde este personaje llevaba recluido 45 años.

La pieza de Delbono, que estará en el Teatro Libre Chapinero del 19 al 21 de marzo, representa la vida a partir de la marginación, de las experiencias que tienen los seres humanos cuando se sienten al borde del rechazo social y sufren todo tipo de enfermedades. “Guerra” es el resultado de la recopilación y adaptación de diferentes historias de vida relatadas a través del cuerpo, es una puesta en escena desgarradora sin diálogo ni relatos lineales. 

Para los iniciados, el aclamado director inglés Peter Brook pisará las tablas del Teatro Nacional Fanny Mikeym del 31 de marzo al 4 de abril, para presentar su pieza unipersonal “Por qué, Por qué”. La actriz Miriam Goldschmidt, con quien Brook ha trabajado ya varias veces, aparece en escena con un turbante y un talismán reflexionando sobre el origen del teatro y su importancia en la historia de la humanidad.

La acompaña el músico percusionista Francesco Agnello, quien toca un extraño instrumento llamado Hang, que significa mano en bernés. Una obra de teatro sobre el teatro mismo que indaga sobre el arte dramático en sí mismo, la perennidad de los clásicos, la realidad existente y la realidad simulada.