Edición 363

¿Con el arte y la cultura al poder?

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Venus Albeiro Silva Congresista del Polo

La cultura en Colombia, como lugar en el que se podrían encontrar diversas formas de vida y miradas sobre la realidad, se ha ido convirtiendo por falta de políticas estatales en  un lugar estéril, en el que la falta de creatividad de los artistas y la burocratización la han convertido únicamente en expresiones de bandas de pueblo, comparsas, vallenato y telenovelas en cine. Aunque es cierto, las anteriores son manifestaciones de esa cultura colombiana,  pero no las únicas.

Todo lo demás y que no encaja en las estrechas mentes de los encargados de direccionar la cultura (llámese ¿ministra?) se va abriendo camino a fuerza de la dignidad de sus creadores, cultores y formadores.

Alguien que podría dar luces sobre esta deuda que tiene Colombia con gestores culturales, artistas, escritores, músicos y lo que podría constituir una política en la que estén incluidos desde los cantantes de boleros que esperan por las noches quien los contrate hasta los guionistas de cine y el periodismo independiente, es Venus Albeiro Silva, que viene haciendo una labor política inspirada en la labor del sector cultural.

Conocido por su labor con su grupo Chiminigagua, de la localidad bogotana de Bosa, y que realiza montajes de danza y teatro, habló con El Buque de Papel sobre su rol de Representante a la Cámara, y quien nos indica para dónde va el sector:

-¿Cuál es el proyecto o la ley que usted le está ofreciendo al sector  cultural que ayude a superar la percepción de que algunas manifestaciones de  nuestra cultura son más importante que otras y que dignifique la labor de tanto grupos e culturales y artísticos en el país?

En este momento hemos tratado de tener un impacto en general con diversos sectores como la ley 1170 de teatro, la ley de la danza, que se encuentra en trámite y próximamente la ley de los aristas plásticos; y espero que así sucesivamente con las demás áreas artísticas.

-¿Cómo hacer para superar la brecha entre lo que se supone es de élite, llámese arte contemporáneo y las manifestaciones más populares y fomentar ambas cosas?

Cuando llegue un gobierno que entienda la importancia del arte y la cultura, y no como el actual, que acaba de recortar una gran suma del presupuesto ($21.000.000 millones de pesos). La bancada uribista en el Congreso aprobó la reducción con mucho gusto y sin que la ministra de cultura hiciera algo para evitarlo.

-Los diagnósticos sobre algunas manifestaciones del arte en Colombia dicen que hay que poner el énfasis en la educación artística, ¿cómo vamos con ese tema?

Sí, es verdad, pero también hay que hacer un gran énfasis en la financiación, producción, proyección y difusión del arte y la cultura.

-¿El partido Polo Democrático podría encarnar de verdad esa franja amarilla que nunca militó en ninguno de los partidos tradicionales, pero que peca de las mismas costumbres: clientelismo y conatos de corrupción?

Ese es el objetivo, tratar que la gente de la franja amarilla y Opción Siete, que es la gente independiente, se consoliden. Los organismos tradicionales entienden que ese amarillo es la mayoría, el Polo no puede ser clientelista ni mucho menos corrupto, porque en él tienen cifradas las esperanzas miles de colombianos que quieren que su país sea transformado.

-En Colombia han muerto actores, compositores, bailarines en la miseria ¿Cuándo terminará ese Viacrucis?

Cuando deje de gobernar la derecha con sus partidos tradicionales.

-El plan Nacional de Cultura es muy bonito en el papel y la ministra dice que lo más grande que tenemos es nuestra diversidad ¿Cuáles son los hechos, los proyectos, los programas que legitiman y celebran esa diversidad?

Todo lo que se dice a este respecto es para la galería, es una cortina de humo porque Colombia no ha ratificado ni firmado la coalición de la diversidad cultural de la Unesco, porque Estados Unidos no se lo ha permitido.

-¿Quién puede encarnar un verdadero liderazgo para este sector?

Todos los artistas y culturales que entiendan la importancia de participar en política. Es un gran momento de hacer parte de partidos con una gran sensibilidad cultural y artística como el Polo Democrático Alternativo.

-¿Con que lema?

“Con el arte y la cultura vamos por el poder para poder”, transformar este país y lograr el que hemos plasmado en nuestra creación artística y cultural.

-¿Habrá que decirle al talento que trabaja en Colombia que es mejor irse para otro lugar?

No hay que desistir, porque sólo con talento podremos cambiar a quien hoy nos gobierna, y para lograr ese objetivo son importantes los artistas y gestores culturales.

-¿De qué manera se puede aportar desde la política a todas estas inquietudes?

Abriendo el camino y manteniéndose fiel y firme con lo que se inicia.