Edición 359

Eldorado hace parte de la ciudad y no es una isla

PDFImprimirCorreo electrónico

Plan Aeropuerto Eldorado

Con esta iniciativa, el Distrito Capital busca articular interinstitucionalmente, con los Gobiernos nacional y departamental, una estrategia que permita que el aeropuerto bogotano haga parte y retribuya a la ciudad que lo vio nacer y acoge. En un mes, se firmará ese convenio, calculan las autoridades capitalinas. Atrás quedó el plan de sacar al aeropuerto de la ciudad; al menos por 100 años.

De algo sí está segura la Alcaldía Mayor de la ciudad con respecto a las casas y apartamentos aledaños al aeropuerto Eldorado de Bogotá: no habrá compra de edificación alguna, y será el mercado el que dictamine qué tan viable va a ser vivir prácticamente sobre las dos pistas del terminal aéreo, cuando la zona se vuelva industrial y deje de ser residencial.

Así lo indicó a El Buque de Papel, el Subsecretario de Planeación Socioeconómica, de la Secretaría Distrital de Planeación Juan Carlos Ortega, quien ratificó que el Distrito busca solucionar un problema de afectación por ruido que lleva años en la zona, y que motivó una resolución del Ministerio del Medio Ambiente, o veda ambiental que se busca cumplir.

Ortega ratificó que dentro de algunas semanas se firmará el primer convenio interinstitucional entre el Gobierno nacional, del Distrito Capital y de la Gobernación de Cundinamarca, para lograr, entre los tres estamentos, una definición clara y concreta sobre Eldorado.

“El Distrito no tiene nada que ver con las reparaciones, ampliación y posterior reconstrucción del terminal aéreo y de carga. Eso debe quedar muy claro. La Aerocivil y el consorcio Opaín son autónomos al respecto. Sin embargo buscamos trabajar para que temas claves, que sí afectan a la ciudad como el desplazamiento de tractomulas con carga a lo largo de avenidas principales, como la Calle 26, se solucionen de la mejor manera, y con concertación”, indicó.

Juan Carlos Ortega, Subsecretario de Planeación Socioeconómica, Bogotá

Juan Carlos Ortega, Subsecretario de Planeación Socioeconómica, de la Secretaría Distrital de Planeacion. Foto: Olga Gómez. El Buque de Papel.

-¿El distrito comprará las casas y apartamentos de Fontibón y Engativá, que se ven afectados por el ruido de Eldorado y prácticamente se construyeron al lado de las pistas?

No, en esto somos claros. No habrá compra de terreno alguno por parte del Distrito. Lo que haremos es cambiar el uso del suelo de residencial a industrial. Ese cambio no afectará en nada a los habitantes actuales de las zonas de Fontibón y Engativá que presentan el mayor problema de ruido y que se dijo por ahí que se iban a reubicar. Los servicios seguirán iguales. Lo único es que en los lotes que aún quedan para edificar, sólo se podrán construir industrias, y no residencias. Entonces, será el mercado el que dictamine si a alguien le conviene vivir al lado de una industria o no, como ya ocurrió con un amplio sector de Fontibón, en la cabecera de la pista dos, que ya tuvo esa reconversión de casas de habitación a fábricas y bodegas exportadoras, y que aprovechan la cercanía de Eldorado.

-¿Qué pasará con el movimiento de tractomulas con carga que tienen que llegar al aeropuerto? Si usan la 26, y con Transmilenio…

Legalmente, hoy, las tractomulas rodarán con carga a lo largo de la 26. Somos claros en decir que esa salida es un conflicto en cuanto a la movilidad. Es en este punto que trabajamos intensamente para lograr una concertación con los demás gobiernos y el consorcio. En principio, dice la Aerocivil que planea construir una vía interna para sacar la carga por la parte trasera del aeropuerto. Confiamos en que cuando firmemos el convenio interadministrativo, en un mes aproximadamente, el tema esté resuelto.

-¿La ALO se va a construir o no?

La ALO tiene financiación hasta la Calle 13. El Distrito ya compró todos los terrenos para el trazado de la Avenida Longitudinal de Occidente, pero no hay recursos. El Gobierno nacional no ha hecho la financiación, y mientras no haya no se puede avanzar. No obstante, se ha pensado en reactivar la carga por ferrocarril que pasa por la zona, la TAM y la Calle 13, que conformarán una intermodalidad de transporte, y se descongestionaría la 26.

-¿Y Transmilenio no afectará a otras zonas como Modelia, Ciudad Salitre, con transporte pesado?

No habrá transporte pesado. Se ha pensado en mejorar la malla alterna y vial de Fontibón y Engativá, cuando entre los alimentadores. La parte de Capellanía y Ciudad Salitre no hace parte del Plan de Ordenamiento del Aeropuerto, que termina en la Ciudad de Cali.

Ciudad aeropuerto

-¿Por qué dice que el aeropuerto no debe ser una isla dentro de la ciudad?

El Plan zonal aeropuerto no está sólo per se. Deberá estar articulado con el Plan Centro, que busca su recuperación y lo que llamamos el anillo de innovación, es decir, los terrenos a lo largo de la Avenida Calle 26, y los municipios vecinos de Cundinamarca, o la “ciudad-región”.

En el centro de la ciudad tenemos los poderes y servicios institucionales; alguna parte de los servicios financieros y su expansión, y se quiere potenciar en zonas residenciales y laborales.  Y se fortalecerá esta zona si conectamos el aeropuerto con ella. Este sector, a lo largo de la 26, se convertirá en eje de servicios internacionales, con hoteles y edificaciones de negocios.

Como no tenemos mar, y éste es importante en la transacción internacional, nuestro puerto internacional será el aeropuerto. El terminal es fundamental para el desarrollo económico de la ciudad. Queremos que toda el área del aeropuerto pueda funcionar muy bien, y que sus entornos y sus áreas de influencia también aprovechen de ese desarrollo ordenado y comercial que se quiere, y que beneficie a sus gentes.

Juan Carlos Ortega, Subsecretario de Planeación Socioeconómica, Bogotá

Juan Carlos Ortega, Subsecretario de Planeación Socioeconómica, muestra el Plan Aeropuerto Eldorado que está siendo debatido entre las autoridades distritales y las comunidades de Engativá y Fontibón. Foto: Olga Gómez. El Buque de Papel.

-¿Cómo quedó el plan organizado jerárquicamente?

Un documento CONPES, el 3490, de octubre de 2007, creó una instancia de coordinación y junta directiva y denomina al aeropuerto macroproyecto. Aquí es que se deben articular las acciones entre nación, departamento y distrito.

La junta directiva quedó conformada por el Alcalde de Bogotá, el Gobernador de Cundinamarca y los Ministros de Ambiente, Transporte y Planeación Nacional, por parte del Gobierno Nacional. Los integrantes del gobierno nacional conforman un sólo voto. Así que somos tres decidiendo. Las secretarías distritales articulan su trabajo y llevan sus resultados a la Junta, donde se tomarán las decisiones.

-¿La idea de sacar al aeropuerto de Bogotá se desechó?

En los próximos 20 años vamos a consolidar y a organizar al aeropuerto existente. En 100 años podría salir, Por ahora no. Es una gran ventaja tener un aeropuerto organizado y articulado dentro de la ciudad, a 15 minutos del centro o a 5 minutos de un hotel. Es el concepto de “ciudad-aeropuerto”. El aeropuerto no es un ente aislado de la ciudad, y la ciudad debe aprovechar al aeropuerto, Eldorado debe rentar a la ciudad. Y este concepto a veces va en contravía de las concesiones, que sólo le apuestan a su beneficio propio. No, tienen que devolver beneficio a la ciudad. Buscamos con el plan una mayor competitividad, mejorar la movilidad y ordenar. En cuanto a los habitantes aledaños se plantea una renovación, no un reasentamiento.

-¿Cuál es la restricción y problema ambiental que hay en la zona?

La restricción dice que no se pueden construir más residencias en la zona, pero incluso ya hay edificaciones hasta de cuatro pisos, como en el sector de Fontibón, entre las Carreras 103 y TAM, que es uno de los accesos militares  a la segunda pista.

Cuando se construyó la segunda pista se expidió esa restricción, con la sola idea de que iba a reconvertir la zona residencial en industrial. No lo hizo, salvo en la parte de la cabecera. Queremos ser consecuentes con esa restricción ambiental actual, y permitir en el mediano plazo, que la segunda pista funcione al ciento por ciento. Hoy sólo opera a la mitad. Por ejemplo, los costos cuando un avión va a decolar y llueve, son elevados. El 20 por ciento de la carga tiene que bajarse de la aeronave.

-¿Qué beneficios van a recibir los habitantes de Fontibón y Engativá afectados?

Hay varios impactos para la gente. La posibilidad de inserción mobiliaria si se vive en la zona. Puedo vender, englobar terrenos, entre otros negocios. Si esto genera industria, los servicios, como talleres de joyería, alimentación, metalmecánica, deberán dar participación a las comunidades.

Recibí la orden del Secretario de Planeación, de que en el Plan debe quedar explícito el fortalecimiento de factores productivos sociales, es decir, que si llegan industrias a las zonas que se les cambiará el uso del suelo, dichas empresas deben contar con una mayor participación de los habitantes del sector.

Bogotá Ciudad de Servicios

Juan Carlos Ortega, Subsecretario de Planeación Socioeconómica, de la Secretaría Distrital de Planeación afirmó que “el aeropuerto desde el Plan de Ordenamiento Territorial, o POT, expedido en 2004, se concibe como la pieza fundamental para el desarrollo económico de la ciudad”.

“Somos una ciudad de servicios que viene consolidándose con un énfasis en servicios financieros, comerciales e institucionales. Y para acomodarse a todo ello, el aeropuerto tiene que darse las condiciones para que eso suceda. Nosotros no tenemos injerencia  alguna en la parte interna de las obras privadas”, ratificó.