Edición 359

Las pintas son lo de más

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Las pintas son lo de más Segundo día de Rock al Parque versión 2010 y le dimos rienda suelta a nuestro fotógrafo José Herchel Ruiz para que con su ojo de años de reportería gráfica y periodística lograra ubicar los detalles, que en un festival como el que nos atañe abundan por doquier.

El “viejo” no tuvo que esforzarse a fondo para pillar las crestas y punteras punketas, los pogos, las nenas fresas del pop musical, alguno que otro emo camuflado, y quien no quiere que los papás lo pillen en las múltiples imágenes del Canal Capital, que transmite en directo.

En medio de la música el amor fluye, las peleas de celos entre parejas también, pero se disipan entre el humo de la reconciliación, de la música y de uno que otro bareto de marihuana que entró de contrabando, a pesar de la exhaustiva requisa, hoy más que ayer, el día duro metalero.

Las pintas son lo de más ¿Y de qué se escandalizan?, ¿acaso hay que cerrar los ojos al nivel de drogadicción de toda la sociedad colombiana, pero que se oculta en la  doble  moral que rige? Aquí el que mete sabe a lo que se expone, y lo asume, con total y abierta responsabilidad y conciencia de las consecuencias. El que critique y juzgue lo que aquí pasa es el que no dice nada cuando se mete a un baño de un bar a soplar cocaína, como tanto ejecutivo, periodista o padre de familia hacen, y juzgan, y señalan con el dedo podrido.

Así que volvamos a lo que nos atañe, el rock, el reggae, el ska, el blues, el rock and roll,  y el hardcore. Son tres días de convivencia, donde hasta el momento, como ratifican las autoridades, nada de peleas, nada de chuzo, nada qué lamentar. Y en medio de la esencia del festival de rock gratuito más grande de Latinoamérica, podemos decir que la pinta sí es lo de más, al  contrario del viejo adagio hecho canción por Palito Ortega (la pinta es lo de menos). Vestirse para venir aquí también tiene su ciencia, incluyendo a las periodistas de farándula que están acá perdidas y obligadas, así sea como lucen a diario nuestros roqueros.