Edición 359

”OÚCH”

PDFImprimirCorreo electrónico

”OÚCH”Claypole derrotó a Atlas, dos goles por uno. Nuestro corresponsal narra lo sucedido con su particular pluma. Derrota que no supo a tal.

Y, alguna vez tenía que ser. Perdimos el invicto y perdimos la punta. Pero para lograrlo, como lo dije siempre, se tenían que romper el occipucio. Y así fue, nomás.

¿Fue merecido el triunfo del “Tambero”? Creo que ninguno mereció perder ni ganar. El empate se ajustaba mejor a lo hecho por ambos conjuntos.

Pero… El primer tiempo, hasta los 35’, fue un asco insoportable. Los dos se prestaban la pelota y los dos la revoleaban a cualquier lado. Casi siempre afuera. Uno no quería (Claypole) y molestaba. El otro (Atlas), no podía y se desesperaba.

Con un estado del campo de juego que estaba duro, seco y poceado, Atlas no podía desarrollar NADA. Y encima, un viento pampero que cruzaba de arco a arco y que en esa primera parte nos favoreció pero que no supimos sacar provecho.

A los 35’, a falta de centros o disparos al arco de media distancia y aprovechando las pelotas que Claypole, sin ningún disimulo, bartoleaba hacia cualquier lado, Enrique empezó a sacar los laterales de manera asombrosa. Eran como centros con el pie desde 25 y hasta 35 metros. Cada centro al área era medio gol y así empezamos a llevar peligro y acercarnos al gol.

En una de esas jugadas, un cabezazo de Wilson con destino de red, pega en un defensor y se va al córner milagrosamente. En otro, la pelota pica en el punto del penal y embalada por el viento pampeano, le sobra a dos defensores y Oroná, ni corto ni perezoso, la mandó adentro. Festejo, delirio y a esperar el segundo tiempo.
El DT del local dio precisas instrucciones en el vestuario: pegarle desde cualquier lado y jugar unos metros más adelantados.

”OÚCH”Y ahí empezó el suplicio. Los jugadores no sabían para dónde iba a ir la pelota. Caputo y Vallejos, en sendas ocasiones, quedan desairados y en piruetas casi payasescas por la acción del fenómeno natural.

A los 15’, viene un córner llovido como un plomo sobre el área chica y queda nuestra defensa desorientada. El que no se desorienta es Cardozo que estampa el empate.

Retamar se la juega: sale Oroná y Balmaceda y entra el “Tanque” Jiménez y Miranda. Dos cambios osados y de neto corte ofensivo. Supongo que Balmaceda salió porque no estaba del todo bien luego de la contractura de entresemana. Jiménez se puso de media punta y empezó a pivotear como él sabe hacerlo.

Y estuvimos en tres oportunidades cerca de convertir. Dos de Wilson que saca el arquero de manera magistral y un bombazo de Leguiza que Castro desvía al córner. En otra jugada de Leguiza, convierte Wilson y el línea marca orsay: NOOO, no fue. Luego me diría Camarano que el juez de línea le dijo que el orsay fue de Leguiza al dar el pase. Debía estar beodo o no sé qué. Porque en esa jugada, el “Chuki” venía desde atrás con la pelota y luego la envió hacia Wilson. ¡Qué se le va a hacer!

Entra Alcaráz por Brizuela y nuestros marrones se la juegan y quedan expuestos a algún contragolpe. El partido era vibrante por la incógnita del resultado final.

Una jugada impresionante de Aranda, deja pagando a nuestra defensa y convierte un golazo que pone a Claypole en ventaja faltando cinco minutos. Fuimos con todo en busca de un empate que no pudo ser.

Ahora viene Dock Sud, cuando el verdadero campeonato comience.
Cancha: Claypole (3)
Público: 470 (450 de Claypole * 20 de Atlas)
Árbitro: Sebastián Bresba (8)
Atlas: Ponzio, Enrique, Vallejos, Caputo, Ugarriza, Balmaceda, Montuori, Oroná, Brizuela, Severino, Leguiza. DT: Néstor Retamar.
Claypole: Castro, Luguercho, Cardozo, Correa, Oliva, Cetas, Torres, Olivera, Gomes, Aranda, Ledesma. DT: Sergio Miceli 
Goles: Oroná (A) - Cardozo, Aranda (C).
Cambios: Jiménez x Oroná, Miranda x Balmaceda, Alcaráz x Brizuela  (A).
Albacette x Aranda, Leiva x Gomes, Martínez x Ledesma (C).
Amonestados: Leiva, Aranda (C) – Caputo, Jiménez (A).
Expulsados: Oliva (C).

*También tomó las fotografías.